El tucán, otra especie castigada por la deforestación y la caza furtiva

Ambientalistas advierten que cada vez tienen menos árboles en donde construir sus nidos y que por su colorido plumaje y su gran pico son muy codiciados.

El Tucán Grande o Toco se encuentra en peligro. Esto se debe a que desde hace décadas sufre la deforestación de las selvas en donde vive y la caza ilegal que impulsa el mercado de la biopiratería. En la actualidad, especialistas afirman que afronta un decrecimiento poblacional alarmante en el país.

«Los tucanes anidan en árboles. En huecos que existen en los troncos y que ellos generalmente ensanchan. La Argentina tiene una problemática de deforestación y esto fue llevando a que desaparezcan los huecos naturales, ya casi no tiene lugares en los que vivir», sostuvo Andrés Suárez, miembro del Centro de Recuperación y Reproducción de Especies de la Fundación Temaikén.

El Tucán habita, sobre todo, en la selva de Misiones y el Norte de la Argentina. Se distingue por su pico alargado, su colorido plumaje y por ser uno de los miembros más ruidoso de la selva. Es muy elegante en su vuelo y el fuerte sonido de sus alas golpeando lo hacen muy llamativo. A menudo también puede adivinarse su presencia por su estridente parlotear y por una llamada monótona y potente que llega a gran distancia.

Sin clientes, no hay tráfico ilegal

La Fundación Temaikén también hizo hincapié en que esta especie en estado natural es capturada de manera ilegal para su posterior venta en tiendas de mascotas. Además, la organización advirtió que, cuando son atrapados, muchísimos ejemplares mueren durante su traslado.

«Generalmente para tráfico se quitan dos o tres pichones de un nido. Luego se los traslada en camiones, guardados en maletas o hacinados en jaulas. El 90% de esos tucanes que se extraen de los nidos muere durante el tránsito», explicó Suárez.

A diferencia de otras especies, por otra parte, la hembra pone solamente un huevo por año. Esta cuestión representa un índice muy bajo en su reproducción con respecto a otras aves que también están en riesgo.

En cuanto a la recuperación de la especie, el representante de Temaikén guarda algunas esperanzas de que se pueda trabajar por la recuperación del tucán. «Es arduo pero se puede. Su población pareciera estar estabilizándose. Si se toma conciencia y se trabaja duro se pueden lograr resultados. Hoy, aún con todo lo que queda por hacer, se lo puede encontrar en el norte de la provincia de Corrientes, parte de Misiones y Formosa».

Al norte del país, por otra parte, a fines de año se lanzó el programa “El Retorno del Tucán grande a Tucumán”. Se trata de un convenio firmado por la Universidad de San Pablo-T junto a la Facultad de la Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Tucumán y la Dirección de Flora y Fauna Silvestre de la Provincia para recuperar la especie en la región.

“Desde hace unos años estoy haciendo un seguimiento de la especie en la Reserva San Pablo: sólo dos ejemplares son observados durante algunos meses del año y luego desaparecen y no se han encontrado indicios de reproducción. Pero están en la zona. La reserva privada ubicada en Villa Nougués, más la sierra de San Javier, son dos áreas naturales protegidas que estarían conservando esta llamativa y hermosa ave”, explicó el ornitólogo Diego Ortiz.

Fuentes:

  • La deforestación y el tráfico ilegal de fauna en la Argentina están empujando al tucán casi al borde de la extinción / Infobae
  • Se pone en marcha el proyecto de “Retorno del Tucán grande a Tucumán” / Info Aguilares

Foro Ambiental