YPF tuvo dos nuevos derrames en Río Negro y Santa Cruz

Fue el tercer siniestro en las últimas semanas. Ambientalistas advierten los impactos en el entorno natural.

 

La ola de derrames de la petrolera de YPF parece no tener fin en este último trimestre del año. Tras el siniestro tóxico de Neuquén que le costó la suspensión de la licencia ambiental para operar en el proyecto Bandurria Sur, en la última semana la petrolera nacional registró dos escapes de petróleo y de gas en los yacimientos Estación Fernández Oro, en Río Negro, y Los Perales, en Santa Cruz.

“El mayor problema, más allá de que esto sea una suma de casualidades o efectivamente un desmanejo en los patrones de seguridad, radica en el deterioro de la imagen de la empresa en el exterior, en un mundo cada vez más atento a la cuestión ambiental. Recordemos que YPF necesita urgentemente de muchos socios para poder desarrollar el no convencional, ya que el resto de sus yacimientos están en declinación, y estas cosas no lo ayudan para nada”, manifestó Andrés Di Pelino, vocero del Centro de Estudio de la Regulación Económica de los Servicios Públicos (Ceres) de la Universidad de Belgrano.

El derrame en Estación Fernández Oro, ubicado en la localidad e Allen, se produjo el pasado 1 de diciembre al mediodía, cuando hubo una fuga de gas con fluidos de perforación en el pozo EFO355. Pese a que la empresa reconoció el incidente y recibió una multa de 2,5 millones de pesos por parte del Departamento Provincial de Aguas; ambientalistas y productores fruticultores manifestaron preocupación por las napas y cosechas cercanas, ya que el emprendimiento se encuentra en una zona de chacras.

De acuerdo a Juan Carlos Ponce, uno de los referentes de la Asamblea Permanente del Comahue por el Agua en Allen, “quedó contaminando el suelo. Vimos cómo las napas contaminadas iban corriendo y afectando a los frutales”. Además, señaló que “ellos están trabajando en un lugar donde no deberían hacerlo. El Valle se hizo para que sea un lugar para producir alimentos”.

En el caso de Los Perales, el yacimiento más importante de la compañía en Santa Cruz y uno de los que tiene más potencial en todo el país dentro de los no convencionales, el derrame se generó el pasado el 30 de noviembre, a partir de una filtración en una de las válvulas de seguridad de los oleoductos. El área afectada alcanzó los 3.000 metros cuadrados.

Aunque aquí también YPF reconoció el incidente y comunicó que recuperó el 80% de los fluidos a través de tareas de saneamiento, el director de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Andrés Nápoli, explicó que el derrame se produjo en “una formación convencional, en zona de baterías, lo cual lo hace más riesgoso que en zona de pozos”.

“Es en una zona de colección de petróleo, en donde hay tanques que potencian los riesgos de inflamabilidad además de los impactos a nivel ambiente que se generan en el terreno por la expansión del petróleo con componentes de agua que además es salada”, añadió.

El pasado 19 de octubre YPF había protagonizado un fuerte derrame de petróleo en el yacimiento Bandurria Sur, perteneciente a la zona petrolera no convencional de Vaca Muerta, en la provincia Neuquén. En total, se contaminaron 77 hectáreas ubicadas a sólo 11,5 kilómetros de la localidad de Añelo y del Río Neuquén, razón por la cual el gobierno provincial suspendió la licencia ambiental de la compañía para operar allí.

Fuentes:

  • YPF tuvo un nuevo derrame de crudo en su principal yacimiento de Santa Cruz / La Política Online
  • Río Negro: un derrame de petróleo en un pozo de YPF preocupa a fruticultores de Allén / La Nación
  • Nuevo derrame de petróleo en el principal yacimiento de YPF en Santa Cruz / El Tributo

Foro Ambiental