Tras más de 200 años de extracción, Alemania cierra su última mina de carbón

El pasado 21 de diciembre se trabajó por última vez en la mina de Bochum. A pesar del hito histórico, el 13% de su producción eléctrica aún procede de este mineral, pero importado.

Alemania decretó el cierre del pozo minero de Bochum, el último que seguía funcionando en la cuenca del Ruhr (oeste), una región que durante más de 200 años explotó su llamado “oro negro”, en referencia al carbón. “Terminó un capítulo de nuestra historia”, afirmó Armin Laschet, el primer ministro del estado de Renania del Norte-Westfalia.

El adiós al carbón quedó sentenciado por el Gobierno Federal en 2007 por razones medioambientales y se ha ejecutado progresivamente. Sin embargo, pese a que se cumplió el objetivo, casi un 13% del consumo energético del país depende aún de esa fuente, solo que se importa en lugar de extraerse en la cuenca del Ruhr u otras regiones del este del país.

Para las organizaciones ecologistas, el cierre de los pozos llega demasiado tarde y los daños por esa demora son incalculables, a lo que se une que siguen activas algunas explotaciones a cielo abierto, también en Renania, más dañinas aún para el medio ambiente.

A ello se une la renta generacional que dejará el cierre, ya que en toda la región se seguirá precisando del bombeo de las aguas que se acumulen en su perforado subsuelo, tarea que asumían los consorcios explotadores de la minería y que en el futuro quedará para la administración pública y propietarios privados.

Renania del norte-Westfalia, con casi 18 millones de habitantes, fue el último de los bastiones de la explotación de esta fuente de energía. En los años 50, unos 600.000 vecinos de la cuenca del Ruhr trabajaban en la mina, una población laboral que se fue reduciendo hasta quedar, en 2007, unos 33.000 mineros, mientras que ahora seguían en activo los últimos 3.500.

Antes incluso de que Gobierno Federal selle el abandono del carbón, en el país ya se habían desmantelado muchas de grandes explotaciones. En las últimas décadas la minería alemana ha subsistido principalmente gracias a las subvenciones estatales y se estima que desde 1996 se destinaron 61.000 millones de euros en ayudas al carbón.

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, recibió la última pieza extraída por el último turno de los mineros de Bochum, en una ceremonia con fuerte carga emotiva y en la que también estuvo el presidente la Comision Euroepa, Jean-Claude Juncker.

Fuentes:

  • Alemania: el fin de la minería del carbón / DW
  • Alemania marca un hito en su historia industrial al cerrar su última mina de carbón / ABC

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