Reciclado de neumáticos: “Nosotros tratamos de idear algo que no dependa de un subsidio ni de gobiernos”

Así lo aseguró Karina Potarsky, del INTI, organismo que impulsa que los municipios traten estos desechos y logren reducir el impacto ambiental


Por: Manuel Casado

Foro Revista Nº 35

En Argentina no existe ningún tipo de subsidio y tampoco hay una legislación clara como si la hay en Brasil o como se está tratando en Chile y Uruguay

La disposición final de los neumáticos en desuso es un problema mundial del cual Argentina no escapa. Más bien todo lo contrario. A diferencia de otros países de la región, en el territorio nacional los avances durante los últimos años no han sido sustanciales y los problemas siguen siendo numerosos.

“En Argentina no existe ningún tipo de subsidio y tampoco hay una legislación clara como si la hay en Brasil o como se está tratando en Chile y Uruguay. Acá estamos en la nebulosa, es poco claro lo que hay que hacer. En general, las iniciativas son voluntarias. Hoy los empresarios o grandes generadores de neumáticos no tienen la obligación de reciclarlos. En algún momento deberíamos tomar algún tipo de decisión firme”, explica Karina Potarsky, responsable del Área de Caucho del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

En la actualidad, a nivel nacional se producen 135 mil toneladas de neumáticos por año. De ese total, un 40 por ciento corresponden a la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, que conjuntamente sólo llegan a tratar entre 7 mil y 9 mil toneladas anuales. En ese contexto, explica Potarsky, la planta de Rogomax hoy es la única dentro del territorio nacional con la capacidad y equipamiento para realizar un reciclado masivo y adecuado.

“Recibe neumáticos de diversas provincias, como Entre Ríos o Ushuaia, y tiene una capacidad de hasta 10 mil toneladas al año. Pero, debido a la falta de políticas que incentiven el traslado, hasta resulta difícil que alcance su tope”, afirma la especialista.

A falta de una ley nacional, en Argentina por el momento rige la Resolución 523/2013. Aunque ésta medida lanzada hace cuatro años hoy resulta insuficiente y poco efectiva, en su momento fue la que marcó por primera vez el precedente de que la quema a cielo abierto y el depósito en rellenos sanitarios de neumáticos enteros (con exclusión de aquellos utilizados como elementos de protección en los propios rellenos sanitarios) deben ser consideradas “acciones no ambientalmente racionales”.

En la actualidad, a nivel nacional se producen 135 mil toneladas de neumáticos por año. De ese total, un 40 por ciento corresponden a la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, que conjuntamente sólo llegan a tratar entre 7 mil y 9 mil toneladas anuales

Potarsky considera que el tratamiento de neumáticos en Argentina se encuentra en mejores condiciones de lo que estaba tiempo atrás

A más reciclado, menos contaminación


Los expertos del sector coinciden que, en cuanto al nivel de contaminación, hay diversas razones por las cuales los neumáticos desechados, cuyo proceso de degradación demanda hasta unos 600 años, representan un problema alarmante. A falta de plantas y un sistema concreto que ordene su disposición final, la mayoría son enterrados clandestinamente o abandonados a la intemperie, muchas veces en descampados o barrios precarios. Esto produce que se genere en ellos un hábitat propicio para la proliferación de roedores y mosquitos transmisores del dengue. Además, los neumáticos con frecuencia también son incinerados para combatir efectos de heladas en cultivos, provocando así daños en el ambiente y la salud.

Por este motivo, y con el fin de mejorar los resultados, la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE) decidió cederle al INTI por 20 años la concesión de Regomax, para trazar un plan nacional junto al sector público y privado que mejore el traslado de los neumáticos al predio que se ubica en José León Suárez.

“Nosotros tratamos de idear algo que no dependa de un subsidio ni de gobiernos. Hay que empezar en las principales zonas de producción que son las grandes urbes: CABA, Buenos Aires, Córdoba, Rosario”, indica Potarsky, que se graduó de Licenciada en Análisis Ambiental en la USAL y trabaja en el INTI desde el año 1998.

En Regomax, el proceso de recuperación pasa por varias etapas. Primero se produce la trituración mecánica –o primaria-, que corta el neumático y reduce el volumen. Luego, una trituración secundaria, donde se divide en pedazos más pequeños. Y por último, el material llega a una cinta transportadora donde atraviesa una secuencia de bandas magnéticas que separan, por aspiración, los gránulos de caucho de la tela con la que se reviste la rueda.

“Pero para generar avances significativos necesitamos que se legisle la responsabilidad extendida del productor y se incentive el coprocesamiento. De todas maneras, aún no veo una conciencia política definida al respecto”, reconoce la licenciada.

En el resto del país, también existen otras plantas. Muchas provienen de China y, a diferencia de Regomax, cuentan con una capacidad poco significativa de recuperación de neumáticos. “Para encarar un proyecto serio necesitamos la maquinaria que tiene Regomax. El resto en su mayoría logra reciclar en un mes lo que Regomax hace un día (70 toneladas). Pero claro, cada una de estas plantas vale alrededor de 25 millones de dólares”, detalla.

“Un problema importante acá –advierte la especialista- es la falta de molido de caucho. Este polvo es necesario para fabricar asfalto y pisos de carpeta de goma (con un aglomerante de poliuretano), alfombras de césped para plazas y canchas, y como combustible para la industria cementera. Esa una de las principales complicaciones y no se resuelve con solo importar el molido”.

Pero a pesar de los contratiempos, Potarsky considera que el tratamiento de neumáticos en Argentina se encuentra en mejores condiciones de lo que estaba tiempo atrás: “Con apoyo de la Cámara de la Industria del Neumático y la Federación Argentina de la Industria del Caucho, el INTI comenzó un proyecto de concientización en el año 2003. Desde entonces logramos poner en agenda temas centrales como separación de residuos o el reciclado de los desechos. Ahora, debido a los avances visibles que otros países a nivel sudamericano vienen mostrando al respecto, consideramos que próximamente se trate una legislación en Argentina”.

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