Punta Lara: entre montañas de basura y energía renovable

El basural de Punta Lara no cerró. Es más, aún mantiene sus ya típicas pilas de residuos, que superan los 35 metros de altura. Sin embargo, el camino hacia su clausura definitiva dio un paso importante con la instalación de la Central Térmica de Ensenada, que extrae los gases que generan los restos amontonados en el relleno y produce energía limpia capáz de abastecer de electricidad a una ciudad de 40.000 habitantes.

Ubicado a 800 metros del área urbana de la ciudad de Punta Lara y a dos kilómetros de La Plata, se trata de uno de los basurales más viejos y controvertidos de la región bonaerense. En 2005, la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires dictó un fallo en el que ordenó su cierre de forma definitiva, después de una presentación hecha por vecinos perjudicados por los daños ambientales.

Casi trece años después, como parte del plan para darle fin al relleno, la CEAMSE (empresa estatal encargada de la disposición final de los residuos del área metropolitana) firmó un convenio con Secco Renovar S.A, para llevar adelante el proyecto de generación de energía eléctrica a partir del biogás generado a partir de los restos amontonados por más de 37 años.

La firma invirtió 6,5 millones de dólares y comenzó a instalar la planta en abril pasado. Menos de un año después, Cammesa autorizó a conectar la electricidad producida en la central térmica a uno de los transformadores de Edelap, la distribuidora eléctrica que opera en la capital bonaerense. Desde Ensenada entrarán 5 MV/h al sistema interconectado nacional. Serán voltios que se podrán usar en La Plata, Ushuaia o Salta, según determine Cammesa.

De basura a biogás

Al predio de la CEAMSE se accede por la diagonal 75 que conduce a Punta Lara. En ese lugar, sobre bañados y terrenos bajos y a pocos metros del Río de la Plata, en 1982 comenzaron a depositar las sobras hogareñas de todo el sur del conurbano. En la actualidad, ocupa casi 50 hectáreas y recibe a diario más de 1.000 toneladas de residuos por día que entraban a Punta Lara. Porque allí llegaban bolsas y bolsas provenientes de domicilios de La Plata, Berisso, Ensenada, Brandsen y Magdalena.

Según explicaron los técnicos de la CEAMSE, el 90 % de los residuos es de origen hogareño y entre el 40% y el 60%, es “putrescible”, es decir que se pudre. El mecanismo de relleno sanitario confina a la basura en una especie de molde: cerrado abajo para evitar filtraciones a las napas y tapado arriba con tierra. En un mes se produce la condición anaeróbica, es decir que se queda sin oxígeno y comienzan a generarse gases. En especial metano y dióxido de carbono, y otros en menor proporción.

Es allí donde la empresa Secco Renovar comienza a operar. Extrae ese gas y lo lleva a una planta, donde enormes motogeneradores lo transforman en megavatios. CEAMSE tiene experiencia en estos procesos. En los Complejos Ambientales Norte III se procesan gases que aportan 20 MW/h al sistema de interconectado nacional. Y según fuentes oficiales, en los próximos meses entrará en operaciones la Central Termoeléctrica González Catán, con otros 5 MW/h.

Cuando esto ocurra, una población estimada en 200.000 habitantes será abastecida con energía verde renovable, proveniente del biogás de los residuos depositados en los rellenos sanitarios. “La puesta en marcha de la Central Ensenada, que genera energía con biogas 100% renovable, es un paso hacia una economía circular”, afirmó el presidente de la CEAMSE, Eduardo Ricciuti.

La generación a través de motores alimentados por gas será la única actividad que se mantendrá en el relleno de Punta Lara. Hasta la semana pasada, llegaban entre 200 y 220 toneladas de desechos producidos en la capital provincial o las ciudades cercanas. Pero ahora la decisión de la CEAMSE es que no se vuelque más basura sin antes ser tratada.

Para que esto se logre, los residuos deben pasar por la planta de Tratamiento Mecánico Biológico, habilitada en 2017. Hoy procesa el 75% de lo que tiran a los cestos un millón de personas de la región. Comenzó recibiendo 30 toneladas por día y, actualmente ingresan entre 700 y 800.

En este complejo, el contenido de los volquetes atraviesa por un proceso mecánico de separación, que permite la extracción de los materiales reciclables factibles de ser reinsertados en el circuito productivo. Por otro lado queda la fracción orgánica, que será destinado a un tratamiento biológico de descomposición aeróbica que permitirá la obtención de material bioestabilizado y eventualmente compost.

Fuentes:

– La montaña de basura de Punta Lara ahora produce energía limpia para 40.000 personas / Clarín

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