Proyecto: las empresas deberán hacerse cargo de los residuos que generen sus productos electrónicos

La cartera ambiental pretende que el tratamiento de pilas sulfatadas, celulares rotos o televisores viejos pase a ser también, responsabilidad de los fabricantes.

 

El tratamiento de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) podría dejar de ser una cuestión de buena voluntad. Desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, avanza la conformación de un proyecto de ley de presupuestos mínimos para la gestión de los residuos mediante la responsabilidad extendida del productor.

El objetivo del proyecto es cargar la responsabilidad –financiera y/o física– del destino de los productos, luego de su consumo, sobre los hombros de los fabricantes e importadores que los hicieron llegar al mercado.

En la actualidad, si alguien compra determinado celular o televisor y se rompe, por lo general, lo tira a la basura o –en el mejor de los casos– lo arregla o lo lleva a un centro de reciclado. Ahora, si la normativa se asienta, los productores deberán encarar un novedoso y enorme desafío que puede describirse con una expresión brutal: ocuparse del muerto.

La iniciativa, que podría presentarse en el Congreso durante el primer semestre de este año, ya cuenta con un borrador y está a cargo del ingeniero Thierry Decoud, de la Secretaría de Control y Monitoreo Ambiental.

“Precisamente porque hay un vacío legal se solicitó trabajar en esta ley, pero también en otras dos que son igualmente importantes: la ley de presupuestos mínimos de sitios contaminados y la ley de presupuestos mínimos de residuos peligrosos”, explica María Candela Nassi, experta en este rubro e integrante de la secretaría.

¿Qué dirán de esto los fabricantes e importadores? Según Nassi, “el paquete normativo fue sometido a consideración del sector y de distintas autoridades en el tema. Sentimos que hay apoyo del sector regulado, dado que la existencia de una ley de este tipo les dará seguridad jurídica sobre cómo llevar adelante estos modelos de responsabilidad extendida”.

Desde la Secretaría de Control y Monitoreo Ambiental saben, que la aplicación de esta normativa incidirá en el precio de los productos, razón por la cual evalúa estrategias para minimizar y hasta solventar los gastos extra que se les generen a los productores. En otras palabras, esto significa que al consumidor le tocará poner su parte.

A nivel nacional hoy no existe ningún tipo de norma que reglamente la reutilización de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE). De acuerdo a la ONU, Argentina se ubica tercera en el ranking latinoamericano de mayores generadores de residuos de este tipo, detrás de México (con 958.000 toneladas) y Brasil (con 1,4 millones de toneladas).

Una de las metas del proyecto, es incentivar a los productores para que mejoren los diseños y los procesos de fabricación, en pos de la reutilización de los materiales.

“La ley no se da de la noche a la mañana. Vinimos armando mesas de trabajo con el sector regulado para delinear cómo sería el sistema de gestión. De hecho, muchas empresas que están en nuestro país ya están aplicando estos mecanismos en el exterior”, apunta Nassi y concluye: “Como referencia tomamos experiencias europeas, y también de la región, de países como Brasil, Colombia, Uruguay y Chile, que ya tienen leyes de responsabilidad extendida del productor”.

Fuente: Foro Ambiental