El delfín rosado pasó a la lista de especies en peligro de extinción

Las poblaciones de este cetáceo característico del río Amazona en Colombia se redujeron hasta la mitad en 10 años.

Luego de permanecer en la categoría de “vulnerable” durante más de una década, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) informó que el delfín rosado ya se encuentra en peligro de extinción.  De acuerdo a los especialistas, la causa se debe a la pesca indiscriminada que ha sufrido en los últimos años.

Se trata de un animal emblemático del río Amazonas en Colombia y una especie indispensable para la regulación natural. Este mamífero es valorado por ayudar a controlar la población de pirañas y otros peces que podrían llegar a ser una amenaza para los ecosistemas regionales.

«Si los delfines no cumplieran esa función reguladora se registrarían muchos problemas para nuestro ecosistema, por eso son importantes para Colombia, pero sobre todo para nosotros que vivimos en el Amazonas», comentó Micsin Guerrero, integrante de la Fundación Natütama, situada en el municipio de Puerto Nariño.

Pese a la mala noticia, Guerrero considera que la inclusión de este cetáceo en la lista roja de la UICN impulsará medidas para su protección. «La vinculación a ese listado llamará la atención de los gobiernos para que implementen programas y proyectos que permitan la conservación de este tipo de delfín», apuntó.

La recategorización del delfín rosado (Inia geoffrensis) como especie en peligro, ubica a este mamífero dentro de los delfines de río más amenazados del mundo. Además de la caza furtiva,  los ambientalistas destacan que su población de ha visto disminuida gravemente por la deforestación y la minería ilegal.

Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en Colombia, la nueva categorización se dio por los múltiples trabajos compartidos por la Fundación Omacha, la propia WWF y otras organizaciones locales. Pero el más trascendental ha sido la serie de análisis de población de delfines en los ríos de Suramérica que ha demostrado la disminución de éstos en diferentes zonas de la región.

«El trabajo que lleva más de 12 años y múltiples expediciones, incluyendo tecnología como el seguimiento satelital, ha sido reconocida como la iniciativa más grande del mundo con delfines de agua dulce», comentó WWF, a través de un comunicado.

Saulo Usma, especialista de Agua Dulce de WWF-Colombia, aseveró que esa nueva categoría se convertía en una oportunidad para la conservación de delfines de río. «Se hace un llamado internacional para que todos los gobiernos de la región prioricen dentro de sus agendas la conservación de los delfines de río y creen mecanismos estratégicos para proteger el patrimonio natural que representan», recalcó el experto.

En paralelo, Fernando Trujillo, director de la Fundación Omacha, considera que si realmente se quiere proteger a los delfines es indispensable que los gobiernos y las ONG trabajen conjuntamente, pues la inclusión de esta especie en la lista roja no asegura su conservación.  

«No nos sirve que en cada país haya una política y una revisión del territorio diferente. Necesitamos trabajar a una sola voz, con metodologías y procesos correlacionados. De otra manera, no lograremos salvar al defín amazónico», expresó Trujillo, una de las personas que trabajó por cerca de seis años para que la UICN aceptara a incluir nuevamente a los delfines rosados en la lista.

«Algunos expertos abogaban por la clasificación de críticamente amenazada, otros estaban de acuerdo con que se catalogara en peligro, y algunos seguían creyendo que no habían datos suficientes. Finalmente, a mediados de 2018, en Eslovenia, el dilema se resolvió por medio de un panel de expertos, en donde todos aceptamos incluir y categorizar a la especie de esta manera», explicó.

Desaparecieron la mitad en la última década

Entre tanto, un estudio publicado en la revista PLOS ONE, en mayo de 2018, da cuenta que las poblaciones de delfín rosado se redujeron a la mitad en 10 años. En el informe los expertos afirmaban que cada vez se sacrificaban más delfines de agua dulce para usar como carnada, una práctica que ponía en grave peligro su supervivencia, teniendo en cuenta que las hembras tienen una cría en promedio cada cuatro o cinco años.

«Hasta décadas recientes, el delfín rosado estaba protegido de amenazas por la existencia de leyendas y supersticiones, pero la práctica relativamente nueva de su caza se incrementó con el uso de su carne y grasa como cebo para el bagre, que se ha convertido en una especie con mucha demanda comercial», afirmó el estudio.

Campaña de conservación

A través de la iniciativa llamada Global South American River Dolphins, WWF y Fundación Omacha (en colaboración con más de 50 organizaciones) vienen promoviendo el marcaje satelital de los delfines en el río Amazonas de Colombia con el fin de conocer con mayor profundidad las amenazas de esta especie y los sitios estratégicos en los que se ubican para conservarla.

Fuentes:

  • El delfín rosado de nuevo en la lista roja de especies en peligro de extinción / Semana Sostenible

Foro Ambiental