Por la pérdida masiva de abejas, la Unión Europea vetó tres herbicidas

Los Estados miembros decidieron la medida, que entrará en vigor a fines de 2018, luego de que estudios confirmaran las graves consecuencias que ocasionan sobre las poblaciones de los insectos.

 

La Unión Europea dio un paso clave en materia ambiental. Luego de que se produjera la pérdida de millones de abejas y otros insectos polinizadores, los Estados miembros aprobaron que se veten tres insecticidas neonicotinoides: clotianidina, imidacloprid y tiametoxam.
Estos agroquímicos son producidos por las multinacionales Bayer y Syngenta y actúan en el sistema nervioso central de los insectos y, con menor toxicidad, en vertebrados. Habían sido autorizados en el viejo continente durante el 2005 y se encontraban parcialmente limitados desde 2013. La medida se tomó luego de que el último estudio de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicado en febrero, terminara de confirmar los graves efectos que estos agroquímicos ocasionan sobre los insectos, en especial las poblaciones de abejas.
La nueva regulación a la que una mayoría de gobiernos de la UE ha dado el visto bueno, de esta manera, podría derivar en la total prohibición del uso de estos tres pesticidas en espacios al aire libre, donde se usan de forma mayoritaria. Por el momento, se seguirá permitiendo su aplicación en invernaderos permanentes.
Según un comunicado de la Comisión Europea (CE), la nueva regulación desautorizará el uso de estos tres pesticidas en espacios al aire libre, donde se usan de forma mayoritaria. Antes sólo se había limitado su uso en cultivos atractivos para las abejas como el maíz, la colza o el girasol, pero ahora el veto afecta a cualquier tipo de cultivo. El único espacio en donde se permitirá su uso será en los invernaderos permanentes.

“La CE propuso estas medidas hace meses en base al asesoramiento científico de la EFSA. La salud de las abejas sigue siendo de vital importancia para mí ya que forman parte de la biodiversidad, de la producción de alimentos y el medio ambiente”, sostuvo el comisario europeo de Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukaitis.

Aunque España no quiso adelantar cuál sería su posición en la votación, su voto finalmente a favor, ha resultado crucial para conseguir la medida que necesitaba el visto bueno de al menos 16 países con una representación del 65% de la población europea para salir adelante. Los grupos ecologistas han celebrado la decisión.
La votación contó con 16 países a favor: Francia, Alemania, España, Italia, el Reino Unido, los Países Bajos, Austria, Suecia, Grecia, Portugal, Irlanda, Eslovenia, Estonia, Chipre, Luxemburgo y Malta. Es decir, el 76% de la población de la UE. Quienes se mantuvieron en contra fueron Rumania, la República Checa, Hungría y Dinamarca, mientras que hubo ocho abstenciones (Polonia, Bélgica, Eslovaquia, Finlandia, Bulgaria, Croacia, Letonia y Lituania).

Abejas en emergencia

La desaparición masiva de abejas y de otros polinizadores es un fenómeno al que los científicos han dedicado multitud de investigaciones. Afecta al continente desde hace unos 20 años, especialmente a los países del sur, como España, Francia e Italia.
Aproximadamente el 90% de las especies de plantas con flores y el 75% de los cultivos en el mundo dependen de la polinización animal para sobrevivir, por lo que el declive de estos insectos implica graves riesgos para la alimentación de la humanidad y la conservación de la biodiversidad. En Europa, afirma la Coalición para la Conservación de los Polinizadores, el 37% de las poblaciones de abejas está en declive y el 24% en peligro de extinción.
Aunque no es la única causa de este gran deterioro (también influyen los desmontes, la agricultura intensiva, las plagas y el cambio climático), el uso de pesticidas conocidos como neonicotinoides es de los problemas más nocivos para las abejas en Europa.
Los tres productos prohibidos, sin embargo, no son los únicos pesticidas neonicotinoides que se usan en el continente. También el acetamiprid y el thiacloprid contienen esta sustancia activa, pero no han sido prohibidos. Esto se debe a que la EFTA considera que el primero conlleva “un bajo riesgo” para las abejas y el segundo está en revisión por ser un disruptor endocrino.
Desde las organizaciones ambientalista celebraron la decisión de la UE, sin embargo, también hicieron hincapié en este último aspecto. Greenpeace, por ejemplo, recordó que en Europa, uno de los lugares más afectados del mundo por el fenómeno de la desaparición de abejas junto a Norteamérica, se usan hasta 7 pesticidas dañinos para estos insectos.
“Los gobiernos deben prohibir todos los plaguicidas dañinos para las abejas y finalmente romper con la dependencia de los plaguicidas químicos en la agricultura”, señaló Franziska Achterberg, directora de Política Alimentaria de la ONG en Europa.

Fuentes:

  • La UE veta el uso de tres insecticidas letales para las abejas / Público España
  • Los insecticidas neonicotinoides son un riesgo para las abejas, según la EFSA / El País

Foro Ambiental