En los últimos cinco años, se construyeron 219 edificios sustentables en Rosario

La ciudad santafecina cuenta con una ordenanza modelo que fomenta la construcción de edificios más eficientes. 

 

Desde 2013, cuando se puso en marcha el Programa de Construcciones Sustentables, el Municipio de Rosario logró que se construyeran 219 edificios con técnicas y materiales que reducen el consumo energético hasta en un 40% en gas y electricidad.

“En la última etapa posicionaremos a Rosario como el único municipio que hoy lleva adelante políticas efectivas para el ahorro de energía”, sostuvo Pablo Ábalos, secretario de Planeamiento de la ciudad.

Rosario es una de las pocas ciudades del país que ha incorporado exigencias para disminuir el consumo de energía en edificios, tanto públicos como privados. De acuerdo a las autoridades, hoy suma 674 mil metros cuadrados ocupados por este tipo de construcción sustentable, entre los que se incluyen comercios, casas y departamentos.

Ábalos afirmó que “a partir de un responsable debate legislativo, en el que participaron los colegios profesionales y los constructores, Rosario hizo un aporte más al sistema energético del país de forma gradual y sostenida durante los últimos 4 años”.

El secretario destacó la importancia del programa, que entró en funcionamiento con la aprobación de la Ordenanza 8.757, y aseguró que las viviendas sustentables son menos costosas y más duraderas que las tradicionales. De esa manera, destacó:

“Este tipo de políticas son a las que nos referimos cuando hablamos de sustentabilidad: una mejora en la calidad de vida de los vecinos y vecinas, el cuidado del medio ambiente y el crecimiento de una ciudad equilibrada”.

¿Cómo funciona el programa?

A través del Programa de Construcciones Sustentables, el Municipio de Rosario recomienda que los usuarios asuman un mayor costo inicial por poner doble pared, utilizar una aislación térmica en techos o buscar una mejor orientación para puertas y ventanas. Además del ahorro energético para comerciantes, propietarios o inquilinos, las técnicas ayudan a prevenir problemas en las construcciones y reducir el mantenimiento a futuro.

Arquitectos que ya abordaron proyectos de construcción de edificios para vivienda bajo este nuevo paradigma resaltan que el incremento en la inversión que implican las nuevas técnicas es “mínimo”, mientras que el ahorro a posteriori en materia de climatización es “muy importante”. Asimismo, remarcaron el acompañamiento del municipio asesorando durante el proceso.

La arquitecta María Laura Sessa, que participó en la confección de la ordenanza, trabaja en el proyecto de construcción de un edificio de seis pisos y explica: “Este edificio es una buena forma de practicar los nuevos paradigmas de construcción sustentable. Sin embargo, no se trata del primer edificio de estas características que se proyecta, aunque sí es el primero que se encuadra en la reglamentación. Algunos de los requisitos de la ordenanza los cumplíamos sin obligación”.  

Para Sessa, la nueva metodología de construcción no es más complicada que la tradicional. “Hay que explicarlo bien a la gente que esté en obra, desde el encargado técnico hasta el que la va a ejecutar”, sostuvo. Asimismo, destacó que “en realidad no se incrementa demasiado el costo final, apenas un poquitito pero se recupera con la inversión en gastos de energía que hagan cuando estén funcionando”.

La arquitecta y maestra mayor de obras María Eugenia Villalba, por su parte, trabaja en la construcción de un edificio de seis pisos. Se trata de su primera experiencia de construcción sustentable bajo el mandato de la Ordenanza 8.757.

“No fue dificultoso porque nosotros ya veníamos utilizando algunas de estas características”, aseguró. La profesional destacó especialmente el acompañamiento de la Municipalidad durante la confección del proyecto y la ejecución. “Hubo un contacto fluido, el acompañamiento fue total, las veces que fui a la oficina a consultar la atención fue excelente”, señala.

Entre las ventajas, asegura que “la aislación te favorece en el consumo eléctrico, de gas, la pérdida de calor, te baja mucho el consumo”. Además niega que “eleve mucho el costo de la construcción” y añadió que, una vez que la persona habite la unidad, “se ve todo el ahorro energético”.

Una apuesta gradual

En 2017, el programa de Construcciones Sustentables trabajó sobre 124 expedientes de profesionales que necesitaban saber cómo adecuarse a la nueva ordenanza. Los criterios de sustentabilidad también fueron aplicados en edificios públicos como el Mercado del Patio y próximamente, en el Museo Castagnino –que será ampliado– y el Complejo Educativo, Deportivo y Recreativo del Parque de la Independencia, otro de los proyectos en marcha.

Desde su promulgación en 2013, la ordenanza se ha aplicando de manera gradual. En 2014, cuando la exigencia fue para construcciones de más de 3.000 metros cuadrados, hubo 11 casos (55.293 m2). Entre 2015 y 2016 la normativa se extendió a 31 proyectos con hasta 2.000 metros cuadrados, y totalizaron 152.356 m2 de construcción sustentable. En 2016 y 2017, por su parte, se sumaron 97 construcciones nuevas con un total de 252.346 m2. Mientras que ese año, fue obligatoria para las nuevas construcciones de más de 4.000 metros cuadrados y sumó cinco casos que totalizaron 33.363 m2.

La última instancia del programa regulador, se dió en junio del año pasado, cuando la normativa alcanzó a quienes deseen construir más de 500 metros cuadrados. Desde entonces, un total de 75 construcciones consiguieron el permiso y fueron 142.902 los m2 construidos bajo criterios de eficiencia energética en la ciudad.

La próxima meta ahora, según la Secretaría de Planeamiento, será asesorar a las construcciones que fueron levantadas antes de la normativa para adecuarse y hacer más eficientes sus estructuras.

Fuente: Foro Ambiental