Los famosos taxis de Londres ya son eléctricos

La capital inglesa ha decidido impulsar este cambio para reducir la contaminación ambiental. Posturas encontradas alrededor de la medida

 

Londres quiere dejar de ser una de las ciudades más contaminadas de Europa, por eso ha decidido avanzar hacia un paradigma de ciudad más verde. Antes del cierre del año, como parte de este proyecto, la capital inglesa estrenó los primeros modelos eléctricos de los emblemáticos black cabs, empezando así a reemplazar los viejos taxis diésel.

La compañía que diseña y fabrica los míticos taxis negros desde 1899 –que en 2017 se ha cambiado el nombre de The London Taxi Company a The London Electric Vehicle Company– espera que en 2021 cerca de la mitad de la flota actual (unos 9.000 vehículos) sean eléctricos. Este cambio se produce justo en paralelo con la propuesta piloto para que los característicos autobuses londinenses usen combustible hecho a partir de los desechos del café.

Los nuevos black cab emiten alrededor de un 90% menos de dióxido de carbono que los antiguos y sus emisiones de óxido nitroso son casi nulas, cumpliendo así con las estrictas regulaciones de emisiones requeridas para todos los taxis nuevos de Londres a partir del 2018. En 35 minutos, los vehículos recargan la batería necesaria para circular 130 kilómetros y están equipados con un motor de gasolina de 1,5 litros para poder recorrer los viajes más largos.

En cuanto a la estética, estos coches mantienen gran parte de su diseño característico, pero son más modernos: cuentan con Wi-Fi, cargadores USB, un enchufe y un lector de tarjetas de crédito sin contacto en la parte trasera. Además, presentan un espacio para un sexto ocupante y un techo transparente para que los pasajeros pueden contemplar el paisaje urbano.

“La calidad es increíble. A los clientes les va a encantar. Es tan suave y silencioso”, asegura Peter Powel, de 61 años, taxista desde hace 22, que lleva dos meses probando los nuevos autos. Theo Leggett, periodista de la BBC, por su parte, describió su experiencia a bordo como “susurrantemente silenciosa”.

La controversia

Más allá de las mejoras ambientales que los nuevos modelos eléctricos prometen, y de los halagos que han recibido, muchos taxistas coinciden en un punto preocupante: Londres tiene pocos puntos para recargar las baterías.

“Nos hablan constantemente de tecnología e innovación, pero ni siquiera son capaces de poner puntos de recarga en la calle”, protestó Steve McNamara, portavoz de la Asociación de taxistas. Como respuesta el alcalde de la capital, Sadiq Khan, ha asegurado que se está trabajando en la construcción de más de 130 puntos de recarga.

Asimismo, algunos taxistas también se mostraron escépticos con respecto a la duración de la batería, y otros, alarmados por el incremento del precio del vehículo. Para los fabricantes, sin embargo, esa es una falsa alarma. A pesar de que el nuevo taxi TX eCity cuesta 10.000 libras más (unos 11.000 euros) que los antiguos diésel TX4s, aseveran que los taxistas ahorrarán 100 libras (113 euros) a la semana en combustible.

Fuente: Foro Ambiental