La mitad de los Jaguares mexicanos amenazados por la construcción del Tren Maya

Si la flamante línea de ferrocarril anunciada por el gobierno mexicano no cumple con las restricciones ambientales, la mitad de la población de la especie que habita en la región de Yucatán podría desaparecer.

 

Un total de dos mil jaguares, de los cuales mil habitan en la reserva de la biósfera de Calakmul, se encuentran en riesgo por la construcción del Tren Maya. Por ello la planeación del proyecto “bajo ninguna circunstancia deberá impactar las zonas núcleo y de amortiguamiento de las áreas naturales protegidas” de la península de Yucatán, así lo expuso Gerardo Ceballos, presidente de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar

El Tren Maya es una línea de ferrocarril propuesta por el nuevo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, entre los estados mexicanos de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Las obras comenzaron formalmente el 16 de diciembre de 2018 en Palenque y, según el proyecto, contará con 17 estaciones.

El investigador indica que los estudios de impacto ambiental deben ser especialmente rigurosos para verificar la factibilidad del proyecto, toda vez que la reserva de la biósfera de Calakmul, el hábitat natural del jaguar, es una de los tres macizos forestales más importantes que le quedan al país.

“La reserva de la biósfera de Calakmul es casi dos veces mayor que la de Chimalapas, y dos veces y media mayor que la Lacandona, que son las tres macizos forestales del país más importantes. Calakmul es una de las 20 selvas más extensas que quedan en el planeta y el trabajo de conservación que se ha hecho ahí es muy importante. Por ello la preocupación”, expone el investigador.

En la misiva, el investigador reitera que la planeación del proyecto del Tren Maya “deberá contar con todos los estudios ambientales necesarios para determinar su factibilidad ambiental, y deberá acatar plenamente la legislación ambiental vigente en materia de impacto ambiental, forestal, vida silvestre y aguas nacionales, entre otras”.

“Para nosotros es fundamental evaluar y mitigar los impactos sobre el jaguar y la diversidad biológica regional”, precisa.

Ceballos y su equipo expone la necesidad de determinar las medidas de mitigación y conservación en las zonas que aún conservan selvas extensas y que no se encuentran en alguna área natural protegida, porque funcionan como corredores biológicos para el jaguar y otras especies animales.

“Dependiendo de las características del tren, se deberán determinar el número y ubicación de pasos de fauna elevados a lo largo del trazo del tren, para fauna mayor como jaguares y tapires. Además, deberán adecuarse los viaductos, obras de drenaje y pasos para que funcionen como pasos de fauna de especies de menor tamaño como ocelotes y osos hormigueros”.

En defensa del jaguar 

Ceballos destacó la importancia de la reunión que mantuvo a finales de octubre con el titular del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), Rogelio Jiménez Pons, en la ciudad de México ante la preocupación de investigadores, conservacionistas y difusores de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar A.C.

“No había un pronunciamiento sobre el cumplimiento de la ley ambiental y por eso nos importaba hablar con ellos. El trazo debe respetar los límites de las áreas naturales protegidas federales, estatales y municipales. Esto es especialmente relevante con el Parque Nacional Tulum (Quintana Roo), las Reservas de la Biosfera Yum Balam y Sian Ka’an (Quintana Roo) y Calakmul (Campeche), y las áreas naturales protegidas estatales de Balam-Ku y Balam-Kin (Campeche), entre otras. Bajo ninguna circunstancia deberán impactarse las zonas núcleo y de amortiguamiento de las áreas naturales protegidas”, explica Ceballos.

En los últimos 12 años, la Alianza ha logrado el incremento de la población del jaguar a nivel nacional, que pasó de 4 mil a 4 mil 800 del 2010 a la fecha de acuerdo con los dos censos que han realizado en ese ínter, gracias al trabajo conjunto con instituciones como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, SEMARNAT, CONABIO, la Alianza WWF – Fundación Telmex/Telcel y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza.

“Nuestra Alianza ha puesto a México a la vanguardia en la conservación y los estudios del felino más grande del continente americano, dato especialmente notable si consideramos que actualmente enfrentamos un periodo en que la biodiversidad está bajo asedio en todo el mundo”, sostiene Ceballos.

Para Ceballos, si el proyecto se hace bien, “puede ayudar a reestablecer la conectividad de los hábitats del jaguar que están impactados por el sistema de carreteras existentes, a lo largo de las cuales se ha planteado la vía férrea. Los pasos para la fauna además de reducir la fragmentación del hábitat también sirven para disminuir el atropellamiento de animales silvestres”.

En ese sentido, la Alianza propuso la creación de un fideicomiso ambiental para apoyar el manejo de las áreas naturales protegidas de la región y las zonas que aún conservan en buen estado sus ecosistemas, pero que no están bajo algún esquema de manejo sustentable, por los beneficios ambientales y sociales que traería.

Entre los esquemas de manejo sustentables bajo diferentes modalidades de conservación que se propusieron ampliar en la región se encuentran las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC), las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) y el pago por servicios ambientales de CONAFOR.

Otra propuesta es que, además de las consultas que marca la legislación ambiental en el caso de las manifestaciones de Impacto ambiental, se lleven a cabo consultas previas con las comunidades a las que pertenecen las selvas que aún mantienen poblaciones de jaguares. Esto siguiendo los tratados nacionales e internacionales vigentes, en particular el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

Fuentes:

El 50% de la población de jaguares está en riesgo si el Tren Maya no cumple ley ambiental

El proyecto del Tren Maya perjudica a 15 áreas naturales protegidas

 

Foro Ambiental