La lucha contra el plástico llegó para quedarse y las marcas lo saben

De un total de 192 países, Argentina hoy está en el puesto 28 en cuanto a contaminación marina, cuyo mayor responsable es el plástico. Frente a este escenario oscuro, la batalla contra la contaminación producida por este material ha ido ganando terreno en nuestro país, llegando a lugares donde antes no lo hacía. Ese es el caso de las marcas que, también motivadas por las demandas de los clientes, han decidido impulsar campañas ambientales y cambiar hábitos de producción.

Una de las firmas que tomaron el reto de ayudar a sacar plástico del mar fue Corona. ¿Cómo lo hizo? Instaló cinco clean ups (puntos de limpieza y concientización) en las playas de Quequén, Pinamar y Mar del Plata. En total se juntaron allí 300 kilos de basura, que luego fueron gestionados por la cooperativa Reciclando Conciencia. Al desglosar qué tipo de residuos eran, se contaron 12.632 piezas, integradas por 2766 restos plásticos, 1148 bolsas de polietileno, 844 tapitas, 992 restos de nylon, 606 botellas PET y 349 sorbetes, entre otros.

Desde la empresas, además, instalaron un tanque con agua en la estación Retiro, que representaba una porción del océano. El tanque se fue llenando de plástico día tras día, para que las personas que a diario transitan por allí se dieran cuenta del efecto que este material produce en el mar y sus habitantes.

“Esta esencia está presente en la campaña ‘El plástico no pertenece al océano’, por la que no solo buscamos limpiar las playas, sino también concientizar al público respecto de la contaminación marina y provocar cambios de hábitos. Estamos convencidos del poder de transformación de las marcas para generar impacto positivo en los consumidores, y esta campaña se enmarca en nuestra plataforma 100+ Sustentabilidad”, afirma Tomás Grazzini, director de Corona.

Un argentino consume, en promedio, 42 kilos de plástico por año, pero solo el 25% de esa cantidad se recicla. El resto suele terminar en el mar.

Otra de las marcas que vienen trabajando para limpiar los océanos es Adidas. Además de solo utilizar packs de papel, también desde 2015 se asociaron a Parley (un espacio donde marcas, creativos, pensadores y quien lo desee se puede sumar para aportar a la causa de que el plástico no llegue al mar) para unir fuerzas y trabajar globalmente con la estrategia AIR que significa avoid (evitar), intercept (interceptar) y redesign (rediseñar).

“En un principio, todos los años tenemos nuestra carrera Run For The Oceans, en la que, a nivel global, convocamos a corredores de todo el mundo a ejercitar para salvar los océanos. Por cada kilómetro recorrido a través de Runtastic, nuestra app oficial de Adidas Runners, donamos un dólar a la fundación Parley Ocean Plastic Program”, dice Carolina Goodacre, gerente de Comunicación de Adidas Argentina.

En 2017, el 82% de los residuos recolectados en la Costa Argentina fueron botellas, bolsas, tapitas y sorbetes, entre otros plásticos descartables, según el Censo de Basura Costera.

De acuerdo a Goodacre, en la última campaña Adidas x Parley se produjo más de un millón de pares de zapatillas hechas de residuos plásticos. “Cada par de Ultraboost Parley equivale a 11 botellas plásticas, por lo que se evitó que un aproximado de 11 millones botellas plásticas se alojen en nuestros océanos”.

Acciones impostergables

En enero, BASF cofundó una alianza global de casi 30 compañías para avanzar en soluciones que reduzcan y eliminen los desechos plásticos en el medio ambiente, especialmente en los mares. “La Alianza para el Término de Residuos Plásticos (AEPW, por sus siglas en inglés) destinó más de US$1000 millones con el objetivo de invertir US$1500 millones en los próximos cinco años para ayudar a eliminar los residuos plásticos en el medio ambiente.

El objetivo es desarrollar nuevas soluciones y llevarlas a escala para minimizar y manejar los residuos plásticos. Además, promoverá soluciones para plásticos ya usados, colaborando con la promoción de la economía circular”, cuenta Emiliano Graziano, gerente de Sustentabilidad de BASF para América del Sur.

La empresa, por su parte, está innovando en el reciclado de residuos plásticos a través del proyecto piloto ChemCycling, que les permitirá utilizar las materias primas que resulten de un proceso de reciclaje químico como insumos en su producción. Así, plásticos que hasta ahora no se reciclaban empiezan a tener una segunda vida.

Cuestión de envase

El packaging es un punto esencial en el que las marcas ya han puesto su mirada. Así, por ejemplo, Aguas Danone Argentina desarrolló su “rebotella”. “Es la primera y única botella del mercado en incorporar más del 50% de su composición de PET reciclado. Esta iniciativa permite ahorrar emisiones de gases de efecto invernadero y evitar que las botellas sean incorrectamente dispuestas en rellenos sanitarios, basurales y terminen contaminando el medio ambiente”, apunta Nicolás Dobler, gerente de Sustentabilidad y RSE para Cono Sur de la empresa.

Por su parte, P&G, para su marca Head & Shoulders, presentó la primera botella de champú reciclable hecha con plástico recolectado en playas. Se trata de una edición limitada que se puede conseguir en Carrefour. En total se hicieron más de 600.000 envases, lo que significó que 22.000 kilos de plástico no llegarán o no retornaran al mar. Además, ambas firmas se unieron a la Fundación Vida Silvestre para realizar una jornada de limpieza y recolección de plásticos en el río Reconquista, el segundo entre los más contaminados de la Argentina.

En la misma línea, Samsung comunicó sus objetivos para este año: reemplazar los packs de plástico por materiales sostenibles. Así, el soporte de los teléfonos y tablets será de pulpa, y las bolsas para los accesorios serán de materiales ecológicos. Incluso, las bolsas de plástico utilizadas para proteger la superficie de los electrodomésticos (TV, heladeras, aire acondicionado y lavarropas, entre otros) se suplirán por bolsas que contengan materiales reciclados y bioplásticos.

Por último, en noviembre de 2018, 250 organizaciones firmaron el Compromiso Global por una Nueva Economía de los Plásticos, iniciativa liderada por la Fundación Ellen MacArthur en asociación con ONU Medio Ambiente. Natura es una de las empresas que se sumaron a este proyecto que busca erradicar el desperdicio y la contaminación por plásticos en su origen. Esta unión, presentada durante la Our Ocean Conference, en Bali, es importante, pues reúne a quienes representan el 20% de todos los envases plásticos producidos en el mundo.

Fuentes:

Las marcas más importantes se suman a la guerra contra el plástico / Marysol Antón / La Nación

Foro Ambiental