La jirafa, nueva víctima de la moda en Estados Unidos

El auge de la venta de productos derivados de las jirafas se ha disparado en los últimos años y alertó a las organizaciones ambientalistas. En la actualidad, quedan menos de 100 mil ejemplares en el mundo.

 

Almohadas, botas, cuchillos e incluso cubiertas de biblias. La moda otra vez se ha puesto al servicio del maltrato animal. Según revela una investigación de Humane Society of the United States, los productos hechos con piel y huesos de jirafa son de los más requeridos en Estados Unidos. La organización estima que en la última década se han importado al país alrededor de 40.000 partes de la especie.

Pese a que la venta de estos productos está amparada por las leyes norteamericanas, supone una fuerte amenaza para la especie de la que cada vez quedan menos ejemplares en el mundo. “En los últimos 30 años (desde 1985 al 2015), la población ha pasado de 160.000 a 98.000”, explicó Luis Suárez, responsable del programa de especies de la WWF España.

Tras este drástico descenso, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) ha pasado a catalogar la jirafa como especie de “baja preocupación” a “vulnerable” en su Lista Roja, el inventario más completo del estado de conservación de animales y plantas a nivel mundial. “Vulnerable” es el eslabón previo a estar en “peligro de extinción”.

“Este no es un fenómeno puntual, sino una tendencia y avanza a gran velocidad porque las poblaciones son cada vez más pequeñas y están más aisladas, lo que hace que su desaparición sea aún más rápida”, afirma Suárez, quien advierte que “de seguir con este ritmo, en unos 20 o 30 años podrían estar en peligro de extinción”.

De la misma forma en la que ocurrió con otras especies, como cocodrilos y zorros, el cruel destino que la moda les impone a las jirafas ha vuelto a poner en jaque a la industria. Frente a esta tendencia, de acuerdo a los especialistas de WWF España, las principales amenazas a las que se enfrentan este tipo de animales son tres y “todas tienen a ver con el hombre”.

“La primera es la pérdida y degradación de su hábitat, en segundo lugar, está la caza ilegal por parte de poblaciones locales para comerse su carne y, en tercer lugar, la inestabilidad política de muchos de los territorios donde habita, que impide que se lleven a cabo políticas de conservación”, apuntó.

Las principales poblaciones de jirafas se encuentran al sur y al este de África. Hay nueve especies reconocidas de jirafas en el mundo, cinco de las cuales tienen poblaciones decrecientes mientras que tres se incrementan y una se mantiene estable. En concreto, la IUCN subió a la categoría de vulnerable, a la especie “Giraffa camelopardalis”, que habita en África meridional y oriental principalmente.

La salvación de las jirafas, de acuerdo a Suárez, pasa por una “correcta planificación territorial a gran escala que proteja las zonas donde viven y por combatir el furtivismo”. La Humane Society of the United States, junto a otras entidades ambientalistas y conservacionistas ya ha pedido al Gobierno de Estados Unidos que tome cartas en el asunto y prohíba la venta de productos fabricados con piel o huesos de jirafa.

Fuente:

  • La jirafa se pone peligrosamente de moda en Estados Unidos / La Vanguardia

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