La población de las jirafas sigue disminuyendo

Los ejemplares del mamífero más alto del mundo se ha reducido casi a la mitad en los últimos 30 años.

 

Las jirafas se encuentran en un estado crítico. En las últimas tres décadas, su población ha caído un 40 por ciento. Según la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN, por sus siglas en inglés), este año el mamífero terrestre más largo del mundo pasó de la categoría preocupación menor a  la vulnerable y recientemente dos de sus especies pasaron a la lista de especies que están en peligro de extinción.

Los conservacionistas e investigadores destacan que las jirafas han ido desapareciendo por múltiples factores. Entre ellos se encuentra la pérdida de hábitat por deforestación, los cambios en el uso de suelo impulsados por las actividades de agricultura y ganadería, el crecimiento de la población humana y la caza furtiva.

Por primera vez en la historia, al menos dos subespecies, la jirafa de Kordofan y Nubia, se consideran en “peligro crítico”.

A esto se suma, de acuerdo a la UICN, que estos animales se enfrentan a problemas y disturbios civiles como la violencia étnica, y operaciones militares y paramilitares en las regiones que habitan principalmente en África.

La actualización más reciente a esta lista fue presentada en 2016 en el marco de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica llevada a cabo en Cancún, México, el año pasado. En el informe se incluyen a 86 mil 604 especies de las cuales 24 mil 307 están amenazadas.

La UICN detalla que la especie se distribuye principalmente en África Austral y Oriental con subpoblaciones pequeñas y aisladas en África Central y Occidental. Hacia 1985 existían alrededor de 160 mil ejemplares, una población que para 2015 decayó hasta los 97 mil.

 

Las jirafas vivían en 18 países en África, pero ahora se ha reducido su distribución a 3 países y en 7 países ya se consideran extintas (Burkina Faso, Eritrea, Guinea, Mali, Mauritania, Nigeria y Senegal) Según los estudios, la caza ilegal del animal apunta a ser la razón principal por la cual ha perdido individuos en los últimos años.

La reconocida primatóloga inglesa Jane Goodall advirtió de que «estamos experimentando la sexta gran extinción masiva» y responsabilizó la delicada situación de las jirafas a la caza, “el deporte de ricos”.

Las diferentes partes del cuerpo del mamífero son muy demandadas, pues su carne es utilizada como una fuente de alimento, su pelo se utiliza para pulseras e hilos, y la piel para la fabricación de escudos, sandalias, ropas, tambores y los tendones para cuerdas de instrumentos musicales.

Los productos derivados del animal son de gran demanda lo que incrementa su caza furtiva. De acuerdo con la UICN de las nueve subespecies de jirafas, tres tienen poblaciones en aumento, cinco en disminución y sólo una permanece estable.

Al respecto de la actualización de la lista de especies, Inger Andersen, directora general de la UICN sostuvo que “esta actualización de la Lista Roja muestra que la magnitud de la crisis global de extinción podría ser todavía mayor de lo que pensábamos. Los gobiernos (…) tienen la inmensa responsabilidad de intensificar esfuerzos para salvaguardar la biodiversidad de nuestro planeta – no solo por su propio bien, sino también para responder a necesidades imperativas humanas como la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible”.

En la actualización realizada en 2016 también se evaluó a un total de 742 especies de aves recientemente reconocidas, el 11% de las cuales están amenazadas, entre ellas el cucarachero paisa, que está “En peligro”, la vanga azul de Comoras también “En peligro”; y por otra parte, 13 especies de aves que ya están enlistadas por la UICN como extintas como el carricero de la isla de Pagán o el apapane de Laysan.

Fuentes:

– Jirafas entran a la lista de especies en peligro de extinción / Televisa

– “Estamos viviendo la sexta extinción masiva de especies” / EFE

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