La cumbre mundial del clima cerró sin compromisos efectivos

“Nos estamos quedando sin tiempo”, dijo el secretario general de Naciones Unidas, que remarcó la necesidad de cerrar las gritas entre los líderes y profundizar los esfuerzos.

 

Océanos invadidos por residuos plásticos, especies y bosques que desaparecen, emisiones que hacen tóxico al aire, glaciares que se derriten y un cambio climático que expulsa a personas de sus tierras porque ya no pueden sobrevivir. Según el informe Frontiers 2017 de la ONU, cada segundo una persona se ve obligada a abandonar su hogar por causas relacionadas con este fenómeno.

La COP24 que se celebró del 3 al 14 de diciembre en Polonia contó en sus manos con la meta de dejar atrás un modelo basado en energías contaminantes y construir una nueva economía que promueve el desarrollo sostenible. Sin embargo, volvió a mostrar fisuras como en ediciones anteriores y el resultado terminó por arrojar más peleas y acusaciones cruzadas que compromisos internacionales.

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha advertido del riesgo de fracaso de la (COP24), que se realizó en la ciudad de Katowice, y ha asegurado que no lograr un acuerdo para frenar el cambio climático “no sólo sería inmoral, sería suicida”.

La reducción de los combustibles fósiles, los fenómenos climáticos, la protección de especies y espacios naturales, el acceso a la financiación en materia ambiental, la movilidad sostenible y el uso de las energías renovables fueron los temas centrales de la cumbre. Pero, según Guterres las cuestiones políticas clave siguen sin resolver, algo que por otra parte, considera que no es sorprendente, dada la “complejidad” del trabajo.

“Necesitamos profundizar nuestros esfuerzos porque nos estamos quedando sin tiempo”, ha asegurado. “No hay duda de que estamos en el momento de la verdad”, ha señalado el secretario general de la ONU, cuyos especialistas coinciden que “nos enfrentamos a los 10 años más decisivos de la historia de la humanidad”.

Guterres, por este motivo, ha instado a la comunidad internacional “a encontrar terreno común” que permita “mostrar al mundo” que los gobiernos y las instituciones multilaterales están “escuchando” a la ciudadanía y que les “importa” el cambio climático y sus consecuencias.

En un discurso, que contó con la presencia de las delegaciones de 197 países desde el lunes 3 de diciembre y hasta este viernes 14, secretario general de la ONU que “pese a algún progreso en los textos negociados, queda mucho por hacer”.

“Un llamamiento dramático”

Hasta ahora, en nada se ha cumplido la firmada y comprometida disminución de gases de efecto invernadero acordada en París. Todo lo contrario, porque la concentración de CO2 en el medio ambiente ha superado todas las previsiones este año, alcanzando cotas no vistas anteriormente desde que se evalúan los datos, según los registros ofrecidos por la Organización Meteorológica Mundial. Pernicioso hecho que hace que las precipitaciones pluviales sean cada vez menores; o que llegan con gotas frías con tormentas de carácter dramático. Paradójicamente esta cumbre se celebró en Polonia, que es el país que más carbón usa para sus energías.

Los científicos climatólogos han sido muy claros y concluyentes en sus advertencias: “Si no reducimos rápidamente las emisiones de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero, el cambio climático tendrá efectos cada vez más destructivos e irreversibles en la vida en la Tierra”, ha declarado el secretario general de la organización, Petteri Taalas. “Nuestra oportunidad de actuar está a punto de agotarse”, agregó este mismo secretario, si no le damos una urgente solución a este problema mundial.

En uno de los estudios científicos de Carbon Global Project, advirtió que “el tiempo se está agotando” para cumplir con los compromisos de París. “Solo la descarbonización (eliminación del dióxido de carbono de la economía) profunda y rápida evitará que la Tierra sobrepase el umbral de temperatura del grado y medio en solo una década y los dos grados unas pocas décadas después”.

“Fracasar aquí en Katowice mandaría un mensaje desastroso a aquellos que están listos para transitar hacia una economía verde”, ha advertido Guterres que alerta de que “perder esta oportunidad pondría en entredicho” la “última buena oportunidad para detener el cambio climático”, algo que “no sólo sería inmoral, sería suicida”.

“Esto puede sonar como un llamamiento dramático, porque es exactamente eso: un llamamiento dramático”, subrayó el diplomático portugués, que indicó que “la ventana de oportunidad se está cerrando”. “Es la hora del consenso, de alcanzar compromisos políticos. Esto implica sacrificios, pero que nos beneficiarán a todos colectivamente”, ha afirmado.

Durante la cumbre, uno de los puntos de mayor tensión se registró cuando EE.UU, Rusia, Arabia Saudí y Kuwait se opusieron a que se incluya en el texto final el informe del Grupo Científico Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), que insta a una acción “urgente y sin precedentes” en todos los ámbitos.

A esto se suman dudas sobre el Acuerdo de París, firmado por casi 200 países d todo el mundo con el objetivo de limitar el calentamiento global por debajo de 2 ºC e idealmente a 1,5 ºC. Hoy, sin embargo, muchos académicos, científicos e investigadores afirman que si se aplicaran las metas nacionales de reducción de emisiones actuales, la temperatura se elevaría a más de 3 ºC.

El avance del negacionismo climático

Como bien describe la antropóloga y activista española Yayo Herrero, está en juego la sostenibilidad de la vida: “¿Cómo garantizar condiciones de vida digna para las mayorías sociales —alimento, vivienda, tiempo para los proyectos propios, educación, salud, poder colectivo, corresponsabilidad en los cuidados— en un planeta parcialmente agotado y con un calentamiento global irreversible?”.

Esta evidencia choca con el muro del escéptico Donald Trump y del nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. El brasileño habla de conspiraciones marxistas e insiste en que no habrá protección para la Amazonía ni para sus habitantes, sino carta blanca para que las grandes empresas extractivas sigan avanzando sobre la biodiversidad.

El líder ultraderechista de Brasil, uno de los países más ricos en biodiversidad del mundo y el que alberga la mayor parte de la selva amazónica fomentó la decisión de que su país retire su oferta para acoger la Cumbre del Clima de 2019 (COP25) y en más de una oportunidad ha insinuado la idea de que abandone el Acuerdo de París, en línea con el mandatario de Estados Unidos.

Fuentes:

– Otra inútil cumbre del clima mundial / Eldiario.es

– Sobrevivir en un mundo tóxico / El País

– Afloran las tensiones por lograr un acuerdo ambicioso en la COP24 / EFE

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