La Alumbrera: Glencore empieza a pagar los platos rotos por la contaminación de su mina

Glencore ha sumado un nuevo escándalo a su historial. Luego de que los Paradise Papers revelaran que utiliza sociedades offshore para desarrollar sus millonarias operaciones mineras en el país, la Justicia procesó a Raúl Pedro Mentz, CEO de La Alumbrera (la mina de oro que la compañía explota en Catamarca), por la contaminación del Río Ranchillos y otros cursos de agua.

 

De acuerdo al fallo de los jueces de la Cámara General de Tucumán, Glencore incumplió la Ley N° 24.051 de Residuos Peligrosos y el ingeniero “ejercía un dominio material de la acción, por lo que poseía un conocimiento específico de lo que estaba sucediendo”.

Por este caso, la multinacional de origen suizo fue denunciada por primera vez en 1999. En mayo de ese año, un investigador del Instituto Miguel Lillo, le informó a la policía que la planta de secado que la empresa Minera Alumbrera tenía en la localidad de Ranchillos, vertía líquidos tóxicos sin tratar al Canal DP2, que desembocaba directamente en el Dique Termas del Río Hondo, en Santiago del Estero.

A pesar de que luego se realizaron análisis de impacto ambiental que comprobaron que el agua efectivamente tenía una alta presencia de cobres y sulfatos, a lo largo de todos estos años Glencore logró interponer diversas cautelares que dilataron los procesos de la investigación.

Ahora, sin embargo, los jueces Ricardo Sanjuan, Ernesto Wayar y Marina Cossio entendieron que había suficientes pruebas para determinar que “se encontraría acreditada la contaminación ambiental producida por la planta de filtros Cruz del Norte, perteneciente a Minera Alumbrera Limited”, la firma con la que Glencore opera en la mina.

“El resultado de los nuevos análisis ratificaron que los valores de sustancias contaminantes, específicamente de cobre, se encuentran por encima del Nivel Guía de calidad de agua para la protección de la vida acuática y del agua dulce superficial”, afirmaron los magistrados en el fallo.

De esta manera la situación del CEO, a quien se le rechazó un pedido de nulidad de los peritajes, es sumamente comprometida. Para los jueces, “Mentz sabía perfectamente el tipo de contaminantes que se arrojaban y con qué parámetros. Por su posición, debía garantizar el tratamiento de efluentes para que estos se encuentren por debajo de los niveles de contaminación permitidos y no representen un riesgo a la salud humana”.

Un historial oscuro

La Alumbrera, la mina a cielo abierto más grande del país, representó un negocio turbulento para Glencore, que ya informó que cesará sus operaciones en junio de 2018. Por un lado, en julio de este año, la Cámara Federal de Tucumán aceptó una medida cautelar y ordenó la «suspensión inmediata» de la extracción de oro ante las sospechas de contaminación, aunque la orden quedó sin efecto pocas semanas después. Por otro, afrontó varias las acusaciones sobre presunta evasión.

El Ministerio Público Fiscal de Tucumán, por ejemplo, denunció a La Alumbrera por el presunto ocultamiento de ganancias en 2010. Cinco años después, Glencore informó que pagó cerca de US$ 525 millones en la Argentina. Pero según Resource Project, una base de datos de código abierto sobre proyectos de petróleo, gas y minería que se nutre de datos oficiales, los pagos de Glencore PLC a los gobiernos provinciales y nacional para fines de 2015 y de 2016 apenas superó los US$ 45 millones entre regalías e impuestos.

En la misma línea, la Secretaría de Minería de Catamarca acusó a Glencore de no cumplir con el pago de la totalidad de las regalías por la explotación de la mina, según se informó en el Boletín Oficial de esa provincia del 6 de mayo de 2016. La empresa rechazó el reclamo y el proceso iniciado por presunta evasión fiscal aún no concluyó.

Por otro lado, en 2016 -tras más de 10 años de juicios y conflictos- la Cámara Federal de Tucumán también falló en contra de la minera La Alumbrera por haber arrojado desechos tóxicos sin tratamiento en la cuenca del Río Vis-Vis de Catamarca.

El juez Eduardo Dip Tártalo, del Centro Judicial Concepción, por entonces confirmó la responsabilidad de la empresa y la instó a hacerse cargo de un resarcimiento de $5 millones por daño material y moral, además de sanear el espacio ambiental afectado.

Para Carlos Aranda, que junto a su hermano Antonio fueron los que encabezaron la denuncia, “la sentencia realizada por el juez civil fue clarísima: La Alumbrera contamina. Es un fallo ejemplificador y sienta una jurisprudencia histórica en nuestro el país”.

Por esta causa, en noviembre de este año, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Tribunales de Concepción volvió a rechazar un nuevo pedido de apelación por parte de Glencore. A la empresa minera, ahora solo le queda acudir a la Corte Suprema como última instancia para revocar el fallo.

Como si fuera poco, Glencore incluso es investigada por la causa del megabasural clandestino de Los Pelambres, que la empresa chilena Antofagasta Minerals instaló entre los años 2007 y 2012 en San Juan, con el fin de depositar 20 millones de toneladas de residuos peligrosos.

En marzo de 2015, un año después de instalarse en San Juan, Glencore denunció la presencia del complejo de desechos abandonados. Sin embargo, luego se supo que antes la empresa suiza había querido venderle su proyecto minero El Pachón a Antofagasta Mineral, operación que terminó frustrándose cuando se conoció el escándalo del megabasural. Por esta razón, la Justicia hoy investiga a Glencore, sospechada de esconder el tema para que prosperara la millonaria inversión.

Fuente: Foro Ambiental