Emprendedoras premiadas por sus proyectos de reciclaje

Reciclar. Volver a usar. Pensar que todo puede emplearse una vez más e ir dejando de lado la conciencia descartable. Muchos están en esa dirección y se permiten reutilizar tanto pensamientos o sentimientos como bienes de consumo.

Y algunos (o algunas en este caso) son capaces además de engendrar buenas ideas para empezar a hacer que todo se transforme.

Dafna y María Belén –sólo dos ejemplos de los muchos que pueden encontrarse en el país– lograron sintetizar en proyectos concretos y viables su corazón de emprendedoras y su preocupación por el reciclaje.

Una de ellas fue premiada en Buenos Aires por la App “YoReciclo”, creada para que vecinos, cartoneros o recicladores urbanos, puedan registrarse, conectarse entre sí y solicitar una recolección. La otra, fue elegida por la Unesco, entre cinco emprendimientos de Latinoamérica, para financiar su proyecto sobre basura electrónica en Embalse, Córdoba.

“La solución comienza con la educación y con un cambio cultural”, cuenta Dafna Nudelman, que tiene 29 años y ganó el Premio al Emprendedor Joven, otorgado por Propulsar a los Microemprendedores del Año. “Buscamos articular a los diferentes actores para que esos materiales reciclables sean correctamente reinsertados en la industria y haya una separación en origen eficiente”. Dafna se enfocó en los residuos sólidos que se generan en las grandes ciudades: el 40% son potencialmente reciclables, aunque sólo un 10% logra completar ese circuito. Para revertirlo, creó una aplicación, de uso interno para las cooperativas de recuperadores urbanos, que les permite organizar mejor a su personal y los recorridos que deben hacer para recolectar los reciclables de su zona. La App también apunta a edificios, oficinas, escuelas, universidades, shopping, restaurantes y supermercados, para que los encargados se contacten con las cooperativas y coordinen el retiro.  

“Cartoneros hay en Argentina, Brasil, Uruguay, Colombia, México. Son más de dos millones de personas que se mantienen económicamente de este modo. El gobierno tiene que ofrecer una solución eficiente, inclusiva. Aunque también se necesita una industria de reciclado fuerte. Y eso compete al sector privado. A nosotros, como ciudadanos, nos queda darnos cuenta de que el 90% de lo que tiramos a la basura no es basura. Gran porcentaje son materiales reciclables. Y otra parte, restos de verduras, frutas, residuos orgánicos, se pueden compostar y hacer abono”. La App arrancó en enero con cuatro de las doce cooperativas licitadas por el gobierno, y sigue sumando descargas semana a semana.

El otro proyecto fue desarrollado por María Belén Aliciardi, quien junto a Silvana Zaninetti y la Municipalidad de Embalse, en Córdoba, presentaron el proyecto “Reconectate con el ambiente de Embalse” para concientizar acerca del uso de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) y su posterior descarte. Argentina seleccionó siete proyectos para presentar a la Unesco, que a su vez eligió a cinco del continente.

El proyecto de Aliciardi se destacó porque busca actuar sobre la generación de basura electrónica. Según el informe eWaste de 2012, hecho en base a datos de la Universidad de las Naciones Unidas, Argentina ocupa el tercer lugar de Latinoamérica en generación de chatarra tecnológica. ¿Por qué ese puesto en el ranking? Porque cada argentino genera un promedio de cuatro kilos de este tipo de basura al año (440 mil toneladas de residuos tecno cada 365 días).

“Reconectate con el ambiente de Embalse” será financiado durante 2017 por la Unesco. La municipalidad se ocupará de retirar la basura electrónica para recuperarla, reciclarla o bien donarla a fundaciones y escuelas. Con este proyecto se busca generar conciencia entre los consumidores, y luego, fomentar el reciclaje y recolección de los equipos viejos.  

Fuente: Clarín / Foro Ambiental (02.03.17)

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