El drama de los desmontes clandestinos en el norte del país

Entre los problemas ambientales más preocupantes y urgentes que tiene la Argentina se encuentran los desmontes en el norte del país, donde se talaron más de 45 mil hectáreas en los últimos seis meses. Casi la mitad de estos desmontes fueron ilegales y en zonas protegidas por la Ley de Bosques. Greenpeace realizó un informe donde, a través de imágenes satelitales, muestra el avance de la destrucción forestal.

El coordinador de la campaña de Bosques de la ONG, Hernán Giardini, explicó:  "Se aplican multas a los infractores de la Ley de Bosques pero no son suficientes para desalentar el delito; en muchos casos es clara la complicidad de los funcionarios en la violación de la normativa legal". Además, añadió que, desde Greenpeace, buscan que se apruebe "una ley penal que sancione a los responsables de destruir los bosques nativos con penas de 2 a 10 años de prisión".

Con su investigación, Greenpeace detectó que el 80% de los desmontes ocurren en cuatro provincias del norte argentino –Salta, Santiago del Estero, Chaco y Formosa– y detalla que la superficie desmontada entre enero y junio de 2017 en estas provincias fue de 45.470 hectáreas y que el 42% ocurrió en áreas donde estaba prohibido. Incluso, tal como dice el informe "salvo unas pocas excepciones, no se reforestaron los bosques desmontados ilegalmente".

En lo que va del año, Chaco lidera el ranking con 17 mil hectáreas deforestadas, 10 mil de las cuales fueron ilegales. Segunda está Santiago del Estero con 13.707 hectáreas desmontadas, 8.083 de ellas eran bosques protegidos. Tercera está Formosa con 7.754 hectáreas de bosques nativos y 136 hectáreas destruidas ilegalmente. Con resultados muy similares la sigue Salta, donde se deforestaron 7.009 hectáreas, de las cuales 678 estaban protegidas. “Quienes destruyen los bosques no son empresarios, son delincuentes", afirmó Giardini.

Otra de las consecuencias de los desmontes es la pérdida de especies, como ocurre con el caso del yaguareté. “La reducción de los bosques a causa de la deforestación afecta directamente a los espacios donde el yaguareté vive. Al ser un animal de gran tamaño, necesita de grandes extensiones para sobrevivir”, dijo Noemí Cruz, también perteneciente a la campaña de Bosques de Greenpeace.  

El yaguareté, que en 2001 fue declarado Monumento natural Nacional por la Ley Nº 25.463 y alcanzó el máximo nivel de protección, es una de las especies que se encuentran más amenazadas por la fragmentación y la disminución de su hábitat. “En nuestro país se encuentra en peligro crítico ya que enfrenta un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre en un futuro inmediato. La destrucción de su hábitat es otra de las preocupantes consecuencias del desmonte en zonas protegidas por ley, particularmente en la región del Chaco Seco”, agregó Cruz.

Datos oficiales confirman que, desde la sanción de la Ley de Bosques (en 2007) hasta fines de 2016 se deforestaron 2,4 millones de hectáreas, de las cuales más de 750 mil eran bosques protegidos. Las principales causas de la pérdida de bosques son el avance de la frontera agropecuaria (soja transgénica y ganadería intensiva) y los incendios.

De acuerdo a un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Argentina está entre los diez países que más desmontaron entre 1990 y 2015: se perdieron 7,6 millones de hectáreas, a razón de 300 mil hectáreas al año.

Fuente: Foro Ambiental / La Nación (07.08.17)

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