Holcim y el desafío de hacer que el cemento sea más amigable con el medio ambiente

 

De acuerdo al Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD, por sus siglas en inglés), la industria cementera es responsable de aproximadamente el 5% de las emisiones de CO2 en todo el mundo, por lo que representa un área clave en la lucha contra el cambio climático.  

En 2015, dos multinacionales líderes del mercado cementero mundial –la francesa Lafarge y la suiza Holcim (Ex Minetti)– anunciaron su fusión dando paso a LafargeHolcim, un gigante valuado en 32.000 millones de euros (unos USD 43.000 millones). “La sostenibilidad fue un punto sustancial para concretar la unificación de ambas compañías”, asegura Hugo Barroso, el Coordinador de Asuntos Ambientales de Holcim Argentina, en diálogo con Foro Ambiental.  

A partir de la fusión y con la intención de dar respuesta a 13 de los 17 objetivos del Plan de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Holcim comenzó a trabajar en su Plan de Desarrollo Sostenible 2030.

Dicho año, es la fecha límite que la ONU fijó como plazo para que las naciones, los gobiernos y las empresas adopten, –entre otros tantos puntos como; instaurar la paz mundial, la igualdad de género o erradicar el hambre,– medidas urgentes para contrarrestar los efectos del cambio climático y promover un crecimiento económico sostenible.

“Para llevar adelante nuestro Plan de Desarrollo Sostenible y mejorar en las áreas esenciales de la compañía, creamos un programa con cuatro pilares: Clima, Economía circular, Agua y medio natural, Personas y comunidades”, señala Barroso.

Con la mirada puesta en el 2030, Holcim propuso en “Clima” reducir en un 40% las emisiones netas de CO2 por tonelada producida de cemento. En cuanto a “Economía circular”, la compañía se comprometió a utilizar unos 80 millones de toneladas de recursos provenientes de residuos. “En este aspecto estamos haciendo uso del sistema de co-procesamiento. Mediante esta política, pretendemos minimizar el impacto sobre el medio ambiente transformando los residuos en nuevos recursos primarios y también sirviendo como una solución para los desechos que generan otras empresas”, remarca el Coordinador de Asuntos Ambientales.

Holcim llegó a la Argentina en el año 1930, cuando instaló su primera planta de fabricación en la provincia de Córdoba. Desde entonces se ha expandido por todo el país, transformándose en la principal empresa productora de cemento, hormigón y pétreos a nivel nacional.

Con respecto a “Agua y medio natural”, la multinacional suiza propuso que todas sus empresas  reduzcan en un 30% el agua que se utiliza para producir cada tonelada de cemento. Según Barroso, “el objetivo no solo es efectivizar los sistemas hídricos en cada una de las plantas,  sino también resolver los inconvenientes con el agua que tienen aquellas comunidades que viven alrededor”. Y, por último,  en “Personas y comunidades”, Holcim pretende que 75 millones de beneficiarios de todo el mundo (entre ellos, trabajadores de la empresa y también ciudadanos) puedan mejorar su calidad de vida a través de planes de vivienda, iniciativas de negocios inclusivos, educación sostenible y programas de salud.  “Queremos que los barrios obreros tengan casas amigables con el medio ambiente. Para ello vamos a brindar todos los elementos  para una construcción sostenible”.


A pesar de que el Plan de Desarrollo Sostenible de Holcim se presentó en 2015, ¿qué avances se alcanzaron ya?
Hugo Barroso: Aunque el plan tiene muy poco recorrido, tuvimos una rebaja del consumo de agua muy grande. En Argentina se redujo un equivalente al consumo que se realiza en una ciudad como Mendoza en un día. Por otra parte, también tuvimos disminuciones del C02 y aumentamos el uso de combustibles alternativos, achicando el de combustibles fósiles y gas.  


En la actualidad la sustentabilidad pasó de ser un asunto secundario a ser un tema de agenda prioritario, ¿en qué momento Holcim empezó a contemplar el cambio climático?
HB: A través de un pedido de la Comunidad Internacional, nuestra primera línea de base para contemplar las consecuencias del CO2 fue el año 1990. En ese entonces a nivel nacional se estableció la meta de reducir un 25% las emisiones para el 2015, que justamente fue el año de la fusión. Aunque finalmente no alcanzamos el objetivo, logramos hacer una disminución del 15%. Lo que no dejó de ser un resultado positivo.


Argentina parece estar lejos de los niveles de concientización ambiental que tienen otros países latinos como Costa Rica o Uruguay, ¿cómo se hace para involucrar al ciudadano ante ese contexto?
HB: En el caso de Costa Rica y Uruguay la necesidad misma los llevó a  especializarse en energías alternativas y ser hoy líderes latinoamericanos. Argentina era un país sin educación ambiental, pero ahora estamos ante la oportunidad de cambiarlo. Hoy Holcim es parte de la Ley de Energías Renovables (Ley Nacional 27.191), que nos obliga a que el 8% de nuestro consumo energético provenga de fuentes sustentables. En nuestro caso particular, venimos trabajando en esto desde hace tiempo, porque somos una multinacional y tenemos conocimiento de la realidad de otros países.


De qué manera decidió Holcim involucrarse con el RenovAr, el programa para promover proyectos energéticos alternativos en el país.
HB: Decidimos, por el momento, no involucrarnos como generadores de energías renovables pero sí como usuarios. Ya estamos en contacto con diferentes proveedores de energía eólica o solar. Lo cual, como indica el Gobierno Nacional, lo vamos a tener que resolver durante este año. Para enero del  2018 ya nuestro 8% de energía eléctrica deberá provenir de una fuente alternativa.


¿Cuáles son las ventajas que tiene la industria del cemento para tratar sus residuos?
HB: En nuestra empresa la política es la del co-procesamiento. Es decir, mezclamos los residuos para crear otro material con poder calórico que termina convirtiéndose en un combustible alternativo para hacer cemento. La ventaja, con respecto al método de la incineración, es que no hay cenizas ya que todo se utiliza para crear cemento. La limitación es que no podemos co-procesar residuos patológicos o domiciliarios, por ejemplo. Nosotros no podemos mezclar cualquier desecho para hacer cemento, porque podemos poner en riesgo la calidad del producto. En el caso de la chatarra se destina a una fundición para crear otro producto.


En Francia utilizaron un cemento especial para inaugurar la primer autopista solar del mundo, ¿qué tan lejos está Argentina de implementar ese tipo de infraestructura?
HB: Holcim tiene un área de innovación para desarrollar nuevos productos enfocados en la sustentabilidad. Por ejemplo, nosotros diseñamos hormigones más aislantes, para que en invierno se use menos la estufa. Con respecto a esa autopista, está buena para países que no tienen espacio como Francia. En Argentina tenemos otra realidad en cuanto al nivel geográfico. Contamos con la ventaja de ser un país mucho más amplio. Por eso debemos aprovechar el potencial extraordinario que la Patagonia tiene para las energías eólicas y que el Norte tiene para la solares.  


¿Cómo se mejora la calidad de las construcciones de un país en donde la mayoría de las grandes ciudades tienen un crecimiento urbano desproporcionado?
HB: En ese aspecto, nosotros tenemos el programa “Holcim Awards” (que desde el año pasado se llama “The LafargeHolcim Awards”) destinado a promover y financiar proyectos independientes para mejorar la calidad de vida urbana. De esa manera, generamos una alternativa para invitar a la comunidad a pensar y contribuir con una construcción más sustentable.


¿Cuánto les cambio, como representantes del sector empresarial, el Acuerdo de París?
HB: Nos ayudó mucho. Nuestro CEO principal, Eric Olsen, firmó el Acuerdo como responsable del cambio climático en la emisión del CO2. Todos nuestros planes, además, tienen el sustento de las COP21 y la COP22. A diferencia del pasado, a nosotros y creo que a todos, nos cambió en el momento que se pusieron plazos y números concretos. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático nos vino a decir “expongan objetivos reales de cuánto va a ser la reducción y en qué tiempo lo van a hacer”. Antes, todo era menos cualitativo y más volátil. Gracias a esto, hoy el plan de Holcim tiene objetivos puntuales.


Por último, mirando el mercado global de la industria del cemento, ¿cómo se ubica Holcim en cuanto a los emprendimientos sustentables, respecto a las otras compañías?
HB: Todas las grandes cementeras son parte del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible. Pero en el caso de Holcim y también de Lafarge, es que antes de la fusión –además de comandar el mercado cementero- individualmente ya eran líderes en el aspecto de sustentabilidad. Con la unificación dimos un salto de calidad diferente.    

Fuente: Foro Ambiental (06.02.17)

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