Sorpresas en el nuevo índice sobre los países más tóxicos del mundo

La contaminación es uno de los temas más complejos que deben enfrentar todas las naciones. Expertos sobre el cambio climático de la ONU advierten que si las emisiones de gases de efecto invernadero –causado esencialmente por la inmensa actividad industrial junto al consumismo– continúan en el mismo nivel que en la actualidad, su impacto podría ser irreversible.

Para comprender y actuar sobre esta problemática, un estudio elaborado por la compañía The Eco Experts –en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional de la Energía (AIE)– elaboró un mapa para identificar los países con las mayores y menores tasas de toxicidad.

Según el estudio, los países árabes como Arabia Saudí, Kuwait, Bahréin, Qatar o Emiratos Árabes Unidos, son los más contaminados del mundo. La causa se debe a que son algunos de los mayores productores de gas y petróleo a nivel mundial y de los que menos apuestan por las energías renovables.

"Esta investigación es una forma de nombrar y avergonzar a los peores delincuentes del mundo. Su falta de acción contra las emisiones no sólo pone a sus poblaciones en riesgo de enfermedades mortales relacionadas con la contaminación, sino que también amenaza el futuro de nuestro planeta. Estas amenazas no son preocupaciones distantes para las generaciones futuras; sus efectos se están sintiendo ahora y ya se están perdiendo vidas. Esta investigación pone en relieve la necesidad de cada país para actuar rápido y poner más inversión en energías renovables alternativas", expresó Jon Whiting, referente de Eco Experts.

Para llevar adelante la investigación, se analizaron los datos de 135 países (en el mundo hay 198 países distribuidos en los cinco continentes) en base a: el consumo de energía per cápita, las emisiones de dióxido de carbono (CO2), la contaminación del aire, las muertes atribuibles a la contaminación atmosférica y la producción de energías renovables.


Los menos contaminantes están en África  

No siempre los países más contaminados son los que más contaminación generan. Esta realidad se cumple principalmente entre las naciones de África, un continente alejado de los grandes desarrollos industriales. Como una ventaja colateral, ese contexto permite que haya una menor producción fabril y –por ende– un menor nivel de consumismo, capaces de aumentar la cantidad de emisiones de CO2 a gran escala.

Bajo estos parámetros, el estudio destacó que Kenia es el país que registra la menor generación de toxicidad ambiental. Luego lo siguen Tanzania, Etiopía, Mozambique, Camerún, Zambia y Congo.


China, fuera del top 10

La principal sorpresa la dio China, que hoy ya no aparece entre la lista de los 10 países más tóxicos del planeta. Sindicado como uno de los territorios con mayor contaminación atmosférica, entre 2013 y 2016 logró reducir en un 30 por ciento la densidad de material particulado “PM 2,5” (es decir,  la cantidad de microgramos de partículas de hasta 2,5 micrones que hay por cada metro cúbico de aire). Aunque las autoridades del Gobierno chino señalaron al respecto que el país va "por el camino correcto", la contaminación aún está lejos de ser una problemática leve.  


El resto del mundo

En Europa, por su parte, los países más tóxicos son Luxemburgo, Bosnia Herzegovina y Bulgaria. A su vez, España figuró como menos contaminante que las naciones nórdicas, reconocidas por sus políticas progresistas hacia la sostenibilidad y las energías renovables. La razón: el gran consumo de energía causado por el clima frío y la poca luz natural con la que cuentan durante el invierno. Por ejemplo, Islandia tiene el mayor consumo de energía del mundo mientras que Noruega, Finlandia y Suecia se clasifican entre los diez primeros.

El informe también destaca que los Estados Unidos, la primer potencia económica mundial, se encuentran en el puesto 66. Esto lo ubica mejor posicionado que países como Canadá, China o Rusia pero peor que la India y el Reino Unido.

En términos comparativos, el 2016 ha sido oficialmente el año más caluroso desde 1880. El año pasado la temperatura global se situó 1,1 grados centígrados por encima de la que había en la era preindustrial. Pero además, fue 0,07 grados más caliente que 2015, cuyas altas temperaturas ya fueron un motivo de alarma mundial.

Eco Expert espera que esta investigación ejerza una presión aún mayor sobre los líderes mundiales para que establezcan medidas contundentes contra el cambio climático con la esperanza de salvar al planeta de un futuro aún más peligroso.

Fuente: Eco Expert (20.03.17)

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