De basural a espacio protegido, cómo es el nuevo Parque Natural Lago Lugano

Con el objetivo de aumentar la oferta de espacios verdes, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires inauguró el Parque Natural Lago Lugano, ubicado en el límite entre Villa Soldati y el Riachuelo.

Esta nueva área, que en 2015 recibió protección por ley para custodiar su biodiversidad, está compuesta por 36 hectáreas. A pesar de que antes era un antiguo basural clandestino a cielo abierto, cuenta con vegetación autóctona –más de 200 tipos de plantas– entre las que especialistas de la Agencia de Protección Ambiental (APRA) descubrieron una especie única que sólo se encuentra en este lugar: la Orquídea de Talar (Chloraea membranácea). Además, se identificaron más de 37 ejemplares de mariposas, 57 de insectos, 99 de aves (3 de las cuales migran desde Canadá y Estados Unidos), 10 de peces, 7 de mamíferos, 6 de anfibios y 5 de reptiles.

"Es increíble pensar que acá había un basural a cielo abierto, totalmente trucho, acumulado décadas de desidia. Esto era un símbolo del abandono y hoy es símbolo de la vida", sostuvo el jefe porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

El lugar, que se transformó en el segundo espacio verde más grande de la ciudad, ofrecerá la posibilidad de realizar avistaje de aves, visitas guiadas y recorridas educativas. El Parque Natural Lago Lugano integra el Plan Verde, la iniciativa de la Ciudad para alcanzar 110 hectáreas de nuevos sitios naturales y públicos en 2019.

"La presencia de anfibios, mariposas y aves es indicador de calidad ambiental; las aves por el ambiente, las mariposas por la calidad y cantidad de plantas nativas, y los anfibios por la calidad de los suelos y el agua", sostuvo Gabriel Giacobone, biólogo de APRA, que participó en la identificación de las especies que habitan el parque.

En la actualidad, la Ciudad de Buenos Aires cuenta con otras dos reservas naturales que protegen la biodiversidad de la región: la de Costanera Sur (360 hectáreas) y la de Costanera Norte (18 hectáreas). Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Según cifras oficiales, en el territorio porteño existen 6,1 m2 de espacio verde por persona, cuando la recomendación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es de 9 m2 por habitante.

En esta primera etapa del Parque Natural Lago Lugano, se llevaron a cabo diversas obras como la limpieza del predio y retiro de escombros, se plantaron más de 350 plantas autóctonas y se recuperó el puente que cruza el Arroyo Cildañez. Además, se trabajó sobre el diseño y mantenimiento de más de 1000 metros de senderos (700 metros aproximadamente son accesibles para personas en silla de ruedas), se construyó un centro de atención al visitante con criterios bioclimáticos y construcción sustentable, y se instalaron luminarias led abastecidas por un sistema solar fotovoltaico.

"Hubo mucha participación de vecinos del barrio, de voluntarios, de ONGs dedicadas a temas ambientales. No solo recuperamos un espacio de la Ciudad sino que lo transformamos en un símbolo de nuestra agenda verde", destacó Larreta. A su vez, Juan Filgueira, el presidente de APRA, agregó que también hubo intervención de "alumnos de escuelas públicas de la Ciudad, que ayudaron mucho en el tema de plantación de árboles".

El proyecto inicial se originó en 2011 impulsado por la Asociación Vecinos del Lago Lugano y el diputado porteño Adrián Camps (Partido Socialista Auténtico), autor del proyecto de ley que transformó el área en urbanización parque (UP), aunque hoy cuenta con casi todas las características de reserva natural.  

"Queríamos convertirlo en reserva ecológica, pero se generó un punto intermedio para proteger la fauna y el arbolado. Ésa era la preocupación de los vecinos", recordó el legislador.

Además de la riqueza de sus recursos naturales, la zona del lago Lugano constituye un mojón histórico: allí desembarcaron las tropas inglesas en la segunda invasión a Buenos Aires, durante principios de 1800.


Proponen más espacios verdes

Legisladores, comuneros y dirigentes del Frente para la Victoria se reunieron con vecinos de distintos barrios porteños para idear una serie de proyectos dirigidos a dotar a la ciudad de nuevos parques y plazas, que denominaron "espacios verdes participativos".

La iniciativa prevé el diseño, la gestión y el cuidado de cuatro nuevas áreas verdes. Más exactamente, promueven proyectos para la comuna 4 (Unidad Ambiental y Cultural Parque Patricios), la 6 (Parque Caballito), la 13 (Circuito Colegiales Camina - Proyecto Cultural Estación Colegiales) y la 15 (Corredor de Integración Barrial).

Fuente: La Nación / Ámbito (07.04.17)

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