Inauguran una planta de biogás que producirá energía para 200 mil personas en La Plata

Se encuentra en el complejo de la CEAMSE en Ensenada, donde a partir de marzo dejará de funcionar el relleno sanitario. Además, analizan incinerar basura, una práctica cuestionada por los ambientalistas.

 

En la provincia de Buenos Aires comenzó a funcionar una nueva planta de biogás. Se trata de un proyecto impulsado por la Coordinación Ecológica Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE) que, desde el complejo sanitario de Ensenada, inyectará a la red eléctrica nacional 5 MW, una capacidad que puede abastecer a unas 200.000 personas.

“Esto es parte del plan que suma otras dos operaciones similares en Norte III (el complejo ambiental de José León Suárez) y en González Catán, en La Matanza. En total, CEAMSE estaría aportando al interconectado 25 MW de energía renovable”, indicó Marcelo Rosso, gerente de Nuevas Tecnologías y Control Ambiental de la empresa estatal.

En el complejo de Ensenada, que deberá cerrar definitivamente su vertedero a fines de marzo por orden de la Corte Suprema, también se añadirá una planta para el tratamiento de las 1000 toneladas de basura que generan las localidades de La Plata, Ensenada, Berisso, Magdalena y Brandsen. Es decir, se hará separación de residuos y lo que quede se transformará en un combustible que puede utilizarse, por ejemplo, en cementeras.

Estos proyectos son parte del programa oficial Renovar II, que incluye además otros 38 proyectos de renovables en territorio bonaerense con energía eólica y fotovoltaica.

El complejo de Ensenada requirió de una inversión de 12,5 millones de dólares e incorpora, como se dijo, una planta de tratamiento mecánico biológico (TMB). Esto significa que desde fines de marzo, las 1100 toneladas de basura que se generan en esa región serán primero separadas dependiendo de si son orgánicas o reciclables.

Lo orgánico irá a unos espacios donde se airea el material, y luego será usado en los rellenos sanitarios de Norte III. Por otra parte, el material reciclable se enfardará y se venderá, y lo que quede (se calcula que unas 200 toneladas cada 1000) será triturado y utilizado para rellenar suelo.

“A lo que queda de la fracción seca se le hace un procesamiento y se genera un combustible cuya apariencia es similar a la del papel picado. Se denomina combustible derivado de residuos y es utilizado, por ejemplo, por las cementeras”, explicó Rosso.

Este material también puede ser utilizado en la tecnología de incineración o termovalorización, una medida criticada por los ambientalistas por sus posibles impactos en el aire que analiza la Ciudad de Buenos Aires como tecnología para instalar en el distrito.

La transformación del complejo de Ensenada

El relleno sanitario de Ensenada funcionó por casi medio siglo. A mediados de la década pasada, un planteo judicial de un grupo de organizaciones ambientalistas derivó en el pedido de cierre del complejo. El caso llegó a la Suprema Corte bonaerense y los jueces avanzaron en un plan que, sin embargo, demoró debido a la imposibilidad de encontrar un sitio para instalar la planta de reciclado. Finalmente, la aceptó el municipio de Ensenada.

La ONG Nuevo Ambiente, una de las demandantes, celebró en su momento la orden de cierre del relleno y siguió buscando una gestión integral de los residuos en la región. Siguiendo esa línea, se opuso a la incineración en esa zona, y aún exige al municipio de La Plata la puesta en marcha del programa para la separación de los residuos.

“Los módulo más antiguos del relleno se desgasificaron con tecnologías establecidas por el Protocolo de Kyoto. El actual contrato y tecnología permitirá inyectar en la red 5 MW por 10 años y luego irá bajando. El contrato es por 20 años”, agregó Rosso.

La incineración, una práctica cuestionada

La generación de residuos es uno los problemas más complejos que enfrentan las ciudades en el mundo. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se generan 17.000 toneladas de basura diaria, razón por la cual no puede aplicarse esta solución que trata el 100% de los residuos.

En enero del año pasado, comenzó a utilizarse el último módulo disponible en el complejo Norte III, donde se tratan y entierran esos residuos. Por el momento, por el precio del dólar, la discusión sobre la termovalorización o incineración está estancada. A fines de diciembre del año pasado la justicia dejó sin efecto el amparo que frenaba la implementación de la reformada Ley de Basura cero en la Ciudad de Buenos Aires que ya permite esta nueva tecnología.

“Hay que generar un conjunto de medidas progresivas, para no pasar del relleno a la incineración sin escalas intermedias. El abordaje tiene que ser integral y no es imposible de lograr, pero la política pública debe ir para ese lado, no buscar atajos”, indicó Andrés Nápoli, director de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

Este tipo de prácticas está considerada obsoleta. La Unión Europea, por ejemplo, desalienta la quema de basura por sus efectos nocivos sobre el medio ambiente, al igual que la Organización Mundial de la Salud (OMS), que afirma que tres millones de personas mueren al año en el mundo por causa de la contaminación del aire.

Fuentes:

– Con biogás de la basura abastecen a 200.000 personas en La Plata / Laura Rocha / Infobae

Foro Ambiental