Europa: un tercio de los casos de asma infantil es causado por la contaminación del aire

El 33% de los casos nuevos de asma en los niños y niñas de Europa son provocados por la polución. Así lo sostiene un estudio reciente del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), que trabajó sobre la contaminación del aire en 18 países europeos y reveló la incidencia del asma infantil entre más de 63 millones de menores. Además, los autores pidieron aumentar los controles y ajustar más los estándares internacionales.

“Nos hemos centrado en asma infantil, pero también hay numerosos datos sobre cómo la contaminación afecta a las enfermedades respiratorias, las cardiovasculares o incluso el desarrollo cognitivo en los niños”, cuenta el epidemiólogo Mark Nieuwenhuijsen, uno de los autores del estudio.

Los datos, publicados en el European Respiratory Journal, hacen referencia a la polución por partículas en suspensión conocidas como PM2,5: contaminantes sólidos y líquidos diminutos, menores de 2,5 micrómetros, que se generan por el tráfico rodado y por la industria. Son tóxicos que se respiran fácilmente y que, al llegar a los bronquios, pueden producir inflamación. También se estudiaron el dióxido de nitrógeno y el llamado carbono negro, gases asociados sobre todo a las emisiones de vehículos.

Para realizar el estudio, los científicos reunieron datos ya publicados sobre la incidencia de asma en menores y realizaron nuevos estudios sobre 63 millones 442 mil niños entre 1 año y 18 años de edad. Luego, basándose en los datos epidemiológicos disponibles, calcularon cuántos casos nuevos de asma infantil son atribuibles a la polución, por regiones.

«Hemos estimado que cada año hay 600.000 nuevos casos de asma infantil en estos países y que una tercera parte de estos casos de asma están causados por el aire contaminado, en especial por las partículas PM 2,5», explicó el investigador.

Los autores afirman que, si se cumpliesen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre contaminación por dióxido de nitrógeno, se prevendría un 0,4% de los nuevos casos de asma infantil (2.400 anuales). Es una proporción modesta del total y, por tanto, los científicos exigen directrices internacionales más estrictas para proteger a los menores. “Queda claro en nuestro análisis es que los estándares actuales no son lo suficientemente estrictos como para proteger contra muchos casos de asma infantil”, reflexionó Nieuwenhuijsen.

Junto a su equipo, han calculado que reducir la contaminación por dióxido de nitrógeno a los niveles más bajos registrados en las publicaciones científicas prevendría muchos más casos nuevos de asma: un 23% (135.000 anuales). “Nuestros datos muestran que es necesario reducir los niveles de contaminación del aire. Los políticos tienen que tener el coraje de tomar medidas para reducirla”.

Pese a los números estudios que hay registrados sobras las consecuencias de la contaminación del aire (en marzo pasado, la revista especializada European Heart Journal publicó que produce casi 9 millones de muertes al año), hoy son pocos los estudios sobre el efecto específico que tienen las partículas contaminantes en los niños y niñas. “Los menores son el futuro. Tenemos que tomarnos el problema de la polución en serio, aunque haya que tomar decisiones duras”, concluyó Nieuwenhuijsen.

Fuentes:

– Foro Ambiental

– El País