Europa: detectan trazas de glifosato en helados

La marca estadounidense de helados Ben & Jerry’s, cuyos productos son promocionados destacando sus ingredientes naturales y no transgénicos, se encuentra ahora en la mira a partir de que sus helados dieron positivo al análisis de glifosato, el herbicida que desde el 2015 es considerado como “posiblemente cancerígeno” por la Organización Mundial de la Salud (OMS)

 

De acuerdo a un estudio de la Organic Consumers Association (OCA o Asociación de Consumidores Orgánicos), 10 de 11 muestras de helados de esta cadena contienen trazas de este producto tóxico. Creado por la multinacional Monsanto, este plaguicida es el más usado a nivel mundial y en los últimos años también ha sido hallado en otros productos y alimentos como en algodones, gasas y tampones, pañales, vinos de California, cervezas alemanas y alimentos del desayuno en Estados Unidos o en miel uruguaya.

«La investigación indica que los niveles de glifosato en la mayoría de las muestras suponen un riesgo para la salud. Los niveles que recogen las regulaciones de la UE y EE. UU. se basan en modelos toxicológicos obsoletos que no tienen en cuenta propiedades de disruptores hormonales como los herbicidas basados en glifosato, que pueden ser perjudiciales para la salud incluso en niveles muy bajos», afirmó el doctor francés Gilles-Eric Séralini, autor de numerosas investigaciones sobre las consecuencias del agronegocio.

De acuerdo a los resultados del trabajo, cuyos análisis se realizaron en Francia, Holanda, Alemania y Reino Unido, se detectaron restos de glifosato en los siguientes sabores de helados: Peanut Butter Cup, Peanut Butter Cookie, Vanilla (2 muestras), Cherry Garcia, Phish Food, The Tonight Dough, Half Baked, Chocolate Fudge Brownie, Americone Dream y Chocolate Chip Cookie Dough. El único que dio negativo fue el Cherry Garcia.

«Europa debería prohibir de inmediato Roundup y todos los usos de glifosato en formulaciones tóxicas basándose en los estudios de Séralini y otros investigadores», añadió la profesora Michelle Rivasi, eurodiputada por parte de Europa Ecología Los Verdes.

A pesar de que los niveles presentes en las muestras están por debajo de los límites legales establecidos por la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Medioambiental), –esos a los que Gilles-Eric Séralini, calificó de “obsoletos”–  la OCA exigió que la compañía utilice solo ingredientes ecológicos o que deje de promocionar sus productos como naturales.

En lo que refiere a la salud, está de más decir que la exposición al glifosato puede causar daños irreparables, como lo demuestra el estudio internacional publicado recientemente por una investigadora del Laboratorio de Informática e Inteligencia Artificial del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), que indica que este herbicida puede cortar el desarrollo embrionario y fetal y favorece el “fenotipo anencefálico”, un defecto en la formación del tubo neural del bebé.

No tan lejos

Aunque la investigación se haya desarrollado en Europa, es un ejemplo de la enorme penetración que el uso de agroquímicos ha logrado en la alimentación de todo el mundo. En el caso de Argentina, actualmente el tercer país que más agroquímicos usa en el mundo (detrás de Estados Unidos y Brasil) y considerado el mayor consumidor mundial de glifosato, las pruebas del daño que ocasiona el glifosato son los propios habitantes de los pueblos fumigados, quienes reciben a diario este producto tanto por tierra como por aire y padecen múltiples enfermedades. Así lo confirman los diferentes trabajos que llevan adelante la Red de Médicos de Pueblos Fumigados y algunos científicos del Conicet o desde la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Universidad de la Plata (UNLP), donde advierten la presencia de trastornos neurológicos y alteraciones gastrointestinales, respiratorias, musculares y de piel, cáncer, malformaciones congénitas y trastornos de fertilidad, que atentan directamente contra el desarrollo y la reproducción de las personas.

El origen de la presencia de glifosato en los helados de Ben & Jerry’s aún se desconoce. La empresa declaró que está trabajando para poder garantizar que sus productos no contengan ingredientes transgénicos y que ninguno de los ingredientes vegetales que se utilizan en la fabricación de los helados, como maíz y soja, proceden de cultivos transgénicos. También dijo que se está estudiando una manera rentable que les permita tener un suministro de leche procedente de granjas en las que los animales reciban una alimentación libre de transgénicos.

Fuente: Foro Ambiental