Estancia Las Dos Hermanas: 100 % orgánica, no recibe subsidios o donaciones y produce a gran escala

Ubicada en Córdoba, ocupa 4.200 hectáreas donde no se usa agroquímicos desde el año 1983. Sus dueños, cinco ingleses y tres argentinos, comercializa alimentos agrícolas y ganaderos tanto para el mercado interno como para el exterior.

 

¿Quién dijo que con la agroecología no se puede ganar dinero? En la localidad de Arias, ubicada en el departamento cordobés de Marcos Juárez, la Estancia Las Dos Hermanas es un ejemplo de cómo la producción agrícola sin uso de agroquímicos puede cuidar el medio ambiente y al mismo tiempo ser exitosa en cuanto a números.
Marcelo Frías, administrador de esta estancia que ocupa 4.200 hectáreas, asegura que el “modelo es rentable y se puede replicar”. Hace 35 años que allí no se usan ni herbicidas, ni fertilizantes, ni ningún tipo de agroquímico. Tampoco se usan semillas genéticamente modificadas.

“Tenemos un fuerte compromiso con la conservación y lo plasmamos produciendo de manera amigable”, dice Frías.

Las Dos Hermanas está certificada como 100% orgánicas y figura como área natural protegida e integra la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas. Pertenece a una fundación integrada por cinco ingleses y tres argentinos, que compró el campo a las hermanas Raquel y Pamela Schiele, que lo heredaron cuando murió su padre. A pesar de que durante un período vivieron en Inglaterra, regresaron al país en la década del 50 y se instalaron en el campo. La decisión de desistir sobre el uso de agroquímicos fue de ellas.
Hacemos la agricultura que se hacía antes de la irrupción de los agroquímicos. El manejo de las malezas es conociendo las malezas de los lotes, hacer el manejo adecuado ya sea con labores previas y combate mecánico, haciendo rotativa una o dos veces, un escardillo vibro, un escardillo y finalmente limpieza manual con una cuadrilla”, explicó Frías.
Desde 1989, la estancia también es refugio de Vida Silvestre. En la actualidad, además, es parte de Aves Argentinas (ONG que trabaja por la revalorización y el cuidado de las aves), de Alianza del Pastizal y del Movimiento Argentino de Producción Orgánica (MAPO).

Desde el año 1989, las Dos Hermanas es considerado un refugio de Vida Silvestre.

Agricultura rotativa

Tal como promueve la agroecología, en Las Dos Hermanas se practica la rotación de cultivos agrícolas. En invierno se planta avena, cebada, centeno y trigo. Mientras que en verano hay girasol, soja, maíz, sorgo y productos especiales como maíz pisingallo y girasol de confitería.
De acuerdo a sus propietarios, se destinan a la actividad 1.000 hectáreas con un rendimiento promedio de 2,5 toneladas por hectárea. Es decir, una producción de unos 3 millones de toneladas al año. En cuanto a granos, el mayor demandante es Estados Unidos, aunque también proveen a emprendimientos internos medianos y chicos.
Según Frías, los rindes de soja son de 2 toneladas por hectárea y los de trigo 2,5 toneladas por hectárea. “Tenemos mejores precios que lo convencional, 35% más en promedio en los granos, y menores costos“, detalló.

También ganadería

Además de la agricultura, la estancia cuenta con 6.000 cabezas de ganado. Hacen cría, recría y engorde, tanto para atender el mercado interno como para exportar (principalmente a Europa). Para el consumo doméstico venden a través de la marca MOO (Meet Organic Organization), que formaron junto a otros productores orgánicos.
“La demanda de productos orgánicos en la Argentina crece de la mano de las nuevas generaciones, que ya tienen una cultura del cuidado del ambiente y de la sustentabilidad”, apuntó Frías.

Un proyecto modelo

La Fundación Las Dos Hermanas no recibe donaciones ni subsidios. En cambio, apoya con sus recursos cinco líneas de investigación del CONICET, que se realizan en 500 hectáreas del campo que “nunca” fueron explotadas ni intervenidas.
“Existen muy pocas zonas así en la Argentina, de pastizal pampeano”, dice Frías. En ese espacio los técnicos hacen seguimiento de la población y de la evolución de los pastos y cuatro monitoreos al año de aves (hay 150 especies).
Como parte de esta iniciativa, en la Laguna Las Tunas, también miden la calidad del agua y la evolución de los anfibios. Por otra parte, hay un equipo que controla los suelos y los animales de tierra (lombrices y ácaros).
“Todo esto nos permite contar con indicadores y líneas de base de monitoreo para automedirnos y avanzar en nuestro trabajo”, concluyó Frías.

Fuentes:

  • Córdoba: una fundación de ingleses y argentinos hace 100% de producción orgánica / La Nación / Gabriela Origlia
  • Lasdoshermanas.org

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