En Estados Unidos, los osos de Yellowstone vuelven a ser una especie protegida

Pese a que el Gobierno de Trump los había sacado de la categoría, un juez estadounidense dictó una sentencia a favor de estos ejemplares y evitó que se realicé una polémica cacería deportiva en Idaho y Wyoming.

 

En un fallo histórico para la conservación de la vida silvestre, la Justicia ha vuelto a declarar al oso grizzly de los alrededores del Parque Nacional de Yellowstone como especie amenazada. Le medida se tomó después de que el Gobierno de los Estados Unidos lo retirase el año pasado de la lista al considerar que había alcanzado una población autosuficiente abriendo así la puerta a su caza.

“Está temporalmente prohibido autorizar y/o implementar la caza de osos grizzly”, indicó el fallo, que fue emitido por la jueza Dana Christensen, de la Corte Federal de Montana.

En su momento, la administración del presidente Donald Trump argumentó que los esfuerzos por conservar a los osos en las afueras del Parque Nacional de Yellowstone habían dado resultados y que la población se había multiplicado por cuatro en las últimas cuatro décadas, de 136 a 700. Sin embargo, Christensen sostuvo que retirar de la lista de especies amenazadas a los grizzly era una decisión “ilógica” y que su grado de vulnerabilidad nunca dejó de ser alto.

La magistrada, de esta manera, logró detener lo que iba ser la primera temporada de cacería deportiva de osos grizzly en más de 40 años. Gracias al fallo que volvió a colocar a la especie como protegida, la polémica competencia, que estaba organizada en los estados de Wyoming e Idaho (fuera de los límites del parque), se canceló de manera indefinida.

Tim Preso, el abogado de la ONG Earthjustice, que tuvo un rol activo en el caso, dijo que “la protección de los osos es trascendental dada la ambición de los cazadores por los osos pardos y la supervivencia de la especie es cada vez más difícil en este siglo”. Entre las amenazas, además, se encuentra la del cambio climático, que ha afectado a un alimento clave del oso pardo, las semillas que se encuentran dentro de las piñas de corteza blanca.

Preso también destacó el papel de Christensen: “Hizo gran parte de los deberes cuando presentamos nuestro caso y, por eso, teníamos esperanzas”, comentaba el abogado. Además, sostuvo que “este es un caso que será conocido y es una parte importante del legado de la conservación estadounidense. Hizo lo que tiene que hacer un juez: aplicar la ley sin ser influenciado por la política”.

Un rechazo que tuvo sus frutos

La presión para que se elimine a los osos de las protecciones generales, que contó con el apoyo unilateral de los gobiernos de Wyoming, Montana e Idaho, fue duramente criticada por diversas organizaciones defensoras de la vida silvestre, asociaciones ciudadanas y varias comunidades indígenas, lideradas por la tribu Crow, que celebraron la decisión de la jueza Christensen.

“Es una gran victoria y estamos eufóricos. Esa temporada de cacería fue polémica desde el inicio y desde el comienzo nos opusimos firmemente”, dijo Melissa Thomasma, directora ejecutiva de la ONG Wyoming Wildlife Advocates.

El Servicio de Pesca y Fauna Silvestre había determinado en 2017 que el oso grizzly en Montana, Idaho y Wyoming no era una especie amenazada, por lo que el plan era permitir la muerte de 23 ejemplares fuera del Parque Yellowstone y mantener su población por encima de 600.

En disidencia, el fallo de Christensen señaló que la caza de todos modos causaría un daño irreparable a los osos, ya que “una vez que el miembro de una especie amenazada es herido, la tarea de preservar esa especie se vuelve más difícil”, y añadió que “hay una alta tasa de mortalidad en los últimos años porque sus fuentes tradicionales de alimentos están disminuyendo debido al cambio climático”.

La decisión sobre los grizzly de Yellowstone llega mientras el Gobierno de Trump piensa modificar la Ley de Especies Amenazadas en detrimento, según los expertos, de la vida salvaje. Esta política incentivó a los rancheros y los cazadores, grupos muy influyentes en los estados del Oeste, que protagonizaron enfrentamientos con los grupos ambientalistas y nativos estadounidenses por la protección de los osos.

“Los osos tienen que esforzarse más para obtener la misma cantidad de calorías, por lo que pensamos que es completamente inapropiado agregar la presión adicional de protegerse de cazadores”, dijo el juez.

De acuerdo a Preso y sus colegas, pese a la recuperación que tuvieron en los últimos años, los grizzly de Yellowstone continúan en un estado de vulnerabilidad. Y esto no solo se debe a la amenaza de la caza furtiva o al fenómeno climático, sino que también se debe a que se trata de una población insular de osos pardos, aislados y separados de otros grupos de osos.

La verdadera recuperación biológica, tal como se especifica en la Ley de Especies en Peligro de Extinción, significa reconectar a los grupos que viven en Yellowstone con otras poblaciones ubicadas en los 48 estados continentales. Hasta el momento, sin embargo, ese paso aún no se ha dado.

La lucha no termina

Las autoridades encargadas de la vida salvaje expresaron su decepción. Los líderes del departamento de caza y pesca de Wyoming estaban ansiosos por autorizar la primera cacería de osos en dos generaciones. Ese plan fue recibido con una feroz protesta, incluyendo unos 650.000 comentarios de ciudadanos de todo el país y de todo el mundo oponiéndose a la matanza deportiva de criaturas que son un tesoro para Yellowstone, el parque nacional del mundo (se fundó en marzo de 1872) y el más importante de Estados Unidos.

Pese a que los osos grizzly recuperaron su protección, desde los sectores ambientalistas y conservacionistas esperan que los abogados de los estados apelen contra la decisión de Christensen. En ese sentido, Preso afirmó que probablemente se pongan de parte de grupos que defienden la caza como Safari Club International.

El superintendente del Parque Nacional de Yellowstone, Dan Wenk, que se retira después de 43 años en el puesto, expresó su preocupación en su fiesta de jubilación por la seguridad de los osos que deambulasen más allá de los límites del complejo. Teme que puedan ser asesinados por los cazadores como sucedió en el infame caso de Cecil el león de Zimbabwe.

Jane Goodall también Quien también se pronunció en defensa de los osos de Yellowstone fue Jane Goodall. La reconocida activista británica afirmó que “no hay que matar animales por diversión. Deberíamos celebrar que los osos pardos están vivos y no ir corriendo a dispararles”.

Fuentes:

  • Los osos de Yellowstone le ganaron una batalla a Donald Trump / Clarín
  • Los osos de Yellowstone vuelven a ser una especie protegida / eldiario.es

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