El smog ahoga a Nueva Delhi, la capital mundial de la contaminación

La principal ciudad de India tuvo que decretar un nuevo plan de emergencia por los altos índices de polución en el aire. Causas y consecuencias.

 

Los basurales informales a cielo abierto y las espesas capas de aire gris causadas por las industrias son postales continuas en Nueva Delhi, la capital de India y considerada la ciudad más contaminada a nivel mundial. El pasado mes de agosto, el gobierno hindú tuvo que decretar allí un plan de emergencia contra la polución debido a que la calidad del aire alcanzó la categoría de “pobre”, superando diez veces el límite recomendado.

Se trata del segundo año que se aplica el llamado Plan de Acción de Respuesta Escalonada (GRAP, por sus siglas en inglés) en Nueva Delhi, donde habitan 22 millones de personas. En 2017, las autoridades debieron hasta cerrar los colegios durante una semana a raíz de la emergencia sanitaria.

Además del uso generalizado de vehículos en una región con un sistema de transporte público deficiente, la acumulación de basura en las calles y el polvo que generan las actividades de la construcción, el aire saturado de Nueva Delhi también responde a las quemas ilegales de pastizales en las zonas agrícolas de las afuera de la ciudad y territorios próximos, como los de Haryana y Punjab.

“Las medidas anunciadas por el GRAP para luchar contra las categorías de aire ‘muy pobre’ y ‘grave’ comienzan el 15 de octubre y continuarán hasta marzo de 2019”, declaró al medio local Hindustan Times, Sunita Narain, miembro de la Autoridad para la Prevención y el Control de la Polución Medioambiental (EPCA, por sus siglas en inglés), nombrado por el Tribunal Supremo de India para poner en marcha el plan en 2017.

En Nueva Delhi, según el Centro para la Ciencia y el Medio Ambiente (CSE), la contaminación atmosférica es la causa directa de alrededor de 10.000 fallecimientos prematuros al año.

El incendio controlado de pastizales es una medida tradicional de los estados agrarios en India y uno de los principales factores que contribuyen a la polución, junto a la contaminación industrial, los gases de vehículos y el polvo de la construcción; agravados por la cercanía de la cordillera del Himalaya, que tiende a atrapar el aire frío invernal en la zona norte de India.

14 de los 18 municipios más contaminados del planeta están localizados al norte de India, según la base de datos de más de 2.600 ciudades elaboradas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Nueva Delhi, que resultó la sede del último Día Mundial del Medio Ambiente, asumió algunos compromisos inmediatos para frenar esta escalada de la contaminación del aire. Entre ellos, se dispuso la prohibición del uso del carbón y la suspensión temporal de los generadores diésel. Además, se ordenó parar las actividades de construcción del complejo Pragati Maidan, el mayor proyecto urbanístico de la capital.

Como parte del mismo plan de prevención que se mantendrá hasta marzo del 2019, el portavoz de la Autoridad de Contaminación Ambiental, Polash Mukerjee, anunció nuevas medidas. Entre ellas, se encuentran la prohibición del uso de grupos electrógenos, los aumentos de las tarifas de estacionamiento y el mejoramiento del transporte público.

La peor época del año

Investigadores y ambientalistas coinciden con que es en invierno (octubre a febrero) donde la contaminación ambiental alcanza los índices más preocupantes. Tanto el aire frío como el poco viento que sopla en ese período hacen que la acumulación de humo de diésel, el polvo de construcción, las emisiones de las plantas de carbón y la quema de pastizales engrosen aún más la capa de smog.

A principios de noviembre pasado, el aire gris en Nueva Delhi era tan denso que no se podía ver a más de un metro de distancia. Además del cierre de las escuelas, se suspendieron vuelos durante varios días y la gente llenó los hospitales con casos graves de tos.

Unicef sostiene que este problema está dañando de manera permanente los cerebros de los niños. Greenpeace, por otro lado, detalla que al menos 47 millones de niños menores de cinco años viven en India bajo niveles de contaminación superiores a los recomendados. Al respecto, muchos coinciden con que la crisis de smog afecta la esencia de la imagen de potencia económica que India quiere proyectar hacia el extranjero y acrecienta el descontento social hacia el primer ministro Narendra Modi.

Negocios a cualquier costo e internas políticas

India es una de las mayores potencias emergentes de lo que va del siglo XXI. Recientemente, de acuerdo a un informe del Banco Mundial, logró desbancar a Francia y se subió al sexto puesto de las economías más fuertes del planeta. Sin embargo, como contracara, el país asiático sigue sin encontrarle respuestas a un problema urgente: su contaminación ambiental.

Los grupos ecologistas del país reconocen que la contaminación del aire es un monstruo de varias cabezas con muchas causas. No obstante, consideran que el crecimiento exponencial de la economía en India ha sido un factor crucial. No solo acusan a Modi de no haber respondido adecuadamente a la contaminación ambiental, sino que también afirman que sus políticas proempresariales, como relajar las reglas en torno a los sitios de construcción, han hecho que empeore el problema.

El primer ministro Modi es criticado por facilitar un desarrollo empresarial a costa del deterioro del medio ambiente.

El periodista Prerna Bindra, una de las caras más visibles del activismo ambiental en el país, sostiene que “las regulaciones ambientales se están diluyendo para promover la facilidad de crear negocios”. Además, dice que “las preocupaciones ecológicas no se reflejan en la historia de crecimiento de India. En algunas ciudades, se inhala veneno cada vez que se respira”.

India, donde la OMS sostiene que están 14 de las 20 ciudades más contaminadas del mundo, tiene la tasa más alta de enfermedades respiratorias de cualquier país. De acuerdo al reconocido doctor pulmonar Arvind Kumar, dice que los pacientes de cáncer que ve en Nueva Delhi son más jóvenes, más a menudo mujeres y más probabilidades de ser no fumadores que aquellos fuera de la ciudad.

Los niveles de partículas finas, también conocidas como “partículas respirables” que se miden con el índice PM 2,5, penetran profundamente en los pulmones.

Otro de los aspectos que explica la ineficiencia en India para resolver problemas ambientales se debe a los conflictos de intereses políticos. Las distintas capas gubernamentales -que son muchísimas- se pelean entre sí mientras la contaminación del aire sigue filtrándose por las grietas.

India tiene una democracia descentralizada donde hay 1300 millones de personas y abundan todo tipo de rivalidades políticas y regionales.

“El 99 por ciento de este problema se debe a la falta de coordinación”, dice Salman Khurshid, un antiguo ministro y miembro del principal partido de oposición. “El gobierno central solo habla, pero no hace nada”, cierra.

Este año, uno de los debates más importantes en Nueva Delhi se dio alrededor de la prohibición del uso de petardos durante Diwali, el festival más importante del hinduismo, con el objetivo de reducir la nube tóxica que asfixia la capital esos días. Sin embargo, el Tribunal Supremo solo impuso una restricción de dos horas durante la celebración, y un periodo de una hora y media para navidad y año nuevo.

Fuentes:

  • Montañas de desperdicios envuelven la capital de India / New York Times
  • La contaminación del aire en India ya es más mortífera que en China / New York Times
  • Nueva Delhi, capital mundial de la contaminación / El País
  • Greenpeace denuncia que contaminación afecta a niños en India / ElComercio.com
  • La contaminación en Nueva Delhi supera diez veces el límite recomendado / El País
  • Delhi empieza su lucha contra la polución mientras arde el campo en los Estados vecinos / El País

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