El Rumbo de Argentina con los Mercados de Carbono

En los mercados de carbono se comercializan derechos de emisión o créditos de carbono, que son certificados emitidos por reducir emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) o por remover estos mismos gases de la atmósfera. Los emisores, impulsados por exigencias regulatorias y/o de clientes, inversores u otros grupos de interés, necesitan estos certificados cada vez más para compensar las emisiones que les resultan difíciles de reducir, generando así una demanda para estos títulos.

En 2023, Argentina se comprometió a no exceder la emisión neta de 349 megatoneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO2e) para el año 2030 y a alcanzar la neutralidad de emisiones para el 2050.

Realidad Argentina

María Victoria Tuculet, abogada y socia del departamento de servicios financieros y mercado de capitales del estudio Bomchil, comenta sobre la situación en Argentina: “Más allá del compromiso asumido por el país en el Acuerdo de París, no contamos con un mercado regulado que funcione como incentivo al sector privado para alcanzar ese objetivo, ni con un marco regulatorio aplicable a los mercados voluntarios”.

Sin embargo, existen plataformas que permiten a las empresas medir su huella de carbono y comercializar bonos o créditos de carbono. Aunque no son mercados en sentido estricto, facilitan la comercialización bilateral (OTC) entre empresas que desean vender y aquellas que buscan comprar para compensar su huella.

Mercado Global y Oportunidades

A nivel global, en 2021, solo considerando el mercado voluntario, la negociación de bonos de carbono alcanzó los 2.000 millones de dólares y unas 500 millones de toneladas equivalentes de CO2 demandadas, según el último reporte de Ecosystem Marketplace. En 2022, aunque la demanda se redujo aproximadamente en un 50%, el volumen se mantuvo en 2.000 millones de dólares. Se espera que estas cifras se mantengan en torno a los 2.000 millones de dólares.

Tuculet añade: “Las cifras demuestran un claro interés global en el desarrollo y promoción de estos mercados. Prueba de ello es el sólido bloque normativo de la Unión Europea y su consolidado mercado para analizar la naturaleza jurídica de los créditos voluntarios de carbono y establecer lineamientos para asegurar una mayor transparencia”.

Perspectivas Futuras

Tuculet también ofrece una visión a futuro: “Dada la relevancia de los bonos de carbono como herramienta para la mitigación del cambio climático, tanto la gestión saliente como la actual han contemplado en su agenda, aunque con enfoques diferentes, la regulación de los mercados. Si bien hoy el Gobierno enfrenta desafíos de corto plazo más acuciantes, sería positivo que la regulación de este tema se mantenga en el mediano y largo plazo a fin de lograr alinear los compromisos internacionales asumidos con políticas que incentiven al sector privado a adoptar una estrategia de medición y compensación de la huella de carbono”.