Privatizarán edificios y espacios del Ecoparque porteño

Por iniciativa del oficialismo, la Legislatura habilitó concesiones a empresarios por hasta 20 años. Actualmente, el predio se encuentra cerrado al público y la mitad de los animales todavía no fueron reubicados.

 

Ni bien asumió como jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta prometió reconvertir el viejo Zoológico en Ecoparque. Dos años después, sin embargo, el espíritu del proyecto ha cambiado radicalmente. Pese a que todavía no se aprobó el Master Plan definitivo para llevar adelante la transformación y aún resta trasladar la mitad de los animales, la Legislatura autorizó la concesión de edificios y terrenos del predio a privados por 10, 15 o 20 años, según los casos.
“Se trata de una privatización del espacio público que alcanza el 20 por ciento de la totalidad del predio del Ecoparque con concesiones de hasta 20 años”, criticó el legislador del PO-FIT Gabriel Solano.
La polémica iniciativa presentada por el oficialismo contó con 42 votos positivos y 15 en contra. De esa forma, se aprobó una ley que permite la entrega a privados de 33.050 metros cuadrados. La medida, sin embargo, deberá discutirse en audiencia pública y volver a ser debatida en segunda lectura por los legisladores, probablemente antes de fines de año.

“Este proyecto es un cheque en blanco que le da un gran poder al Gobierno de la Ciudad, no sabemos qué tipo de explotación se realizará en esos espacios y sabemos que serán tercerizadas, por lo que serán aranceladas y por tal es una privatización encubierta”, sostuvo la legisladora Lorena Pokoik, del Frente para la Victoria.

Desde la comisión que se creó para seguir la transformación del Zoo, señalaron que se pretende apurar la concesión de los edificios cuando todavía no se sabe el valor que pueden llegar a tener porque es un espacio que está cerrado al público y que recién se va a abrir en forma definitiva en el 2023.
“Nada de lo que está haciendo el gobierno porteño tiene sentido porque el Master Plan no está aprobado, porque pretenden licitar los edificios que recién se empezarían a usar en el 2023 y porque comenzaron a trasladar animales cuando todavía no saben qué van a hacer con el espacio”, remarcó el titular de la comisión, Marcelo Depierro.

Volver a privatizar

De las casi 17 manzanas (167,5 mil metros cuadrados) que ocupa el predio sobre las avenidas Las Heras, Santa Fe, Sarmiento, del Libertador y República de la India, se concesionará en total el equivalente a casi 4 hectáreas (33.050 metros cuadrados).
“Dado que todavía las autoridades del Ecoparque no cuentan con un Masterplan definitivo, dar en concesión una veintena de sus edificios históricos resulta prematuro y hasta imprudente. Primero, deberían confirmarse las necesidades de la institución en las áreas de su razón de existir: bienestar animal, conservación de especies y ecosistemas, educación ambiental, generación de conocimientos científicos y recreación pública”, opinó Claudio Bertonatti, ex director del Zoo.
En una dura carta a los legisladores para el debate en comisión del proyecto, el ahora asesor científico de la Fundación Azara, pidió que “se confirmen cuáles son los destinos más apropiados para cada uno de sus edificios. El actual proyecto de ley no presenta ningún análisis que permita comprender las razones por las cuales se disocia el rol de esos edificios de los objetivos señalados. Por esta razón, si el proyecto prospera se comprometerán –a futuro y por largo plazo– esos espacios que podrían desempeñar un papel clave para el correcto desarrollo de la institución”.

Concesiones por diez, quince y veinte años

Según los planes oficiales para el Ecoparque porteño, en una primera etapa, durante 2018, se pondrá en marcha el proceso de privatización de los siguientes espacios: por 20 años, la Casa de los Osos (6.500 m2) y la Condorera (2.100 m2). Por 15 años, la Confitería El Águila (1.100 m2), Leonera – Fosa de los Leones (1.600 m2), Pabellón de los Loros (750 m2), Pabellón de las Fieras (2.700 m2), Acuario – Caballerizas (3.500 m2) y Reptilario (400 m2). Por hasta 10 años, la Casita Bagley (400 m2).
En una segunda etapa, a partir de 2020, se prevén concesionar por 20 años los Templos Hindúes De los Elefantes (2.800 m2) y De los Cebúes (2.700 m2). Por 10 años, el Pabellón Ruso (1.200 m2), la Casa de las Jirafas (500 m2), Chalet de Ciervos – Bisontes (400 m2), Chalet de Rinocerontes (500 m2). En 2022, comenzará la última etapa de concesiones: por 15 años, el Antiguo Monario Azul y el Pabellón de los Camellos; por 10, la Casa de los Ciervos – Tapires, la Choza ex Congoleña, instalaciones de la administración y el Museo de Arte Infantil o ex Casa de Pumas y Víboras.
Todos estos predios o instalaciones suman una superficie de 33.050 metros cuadrados a los que deberán agregarse otras áreas aún no ponderadas en metros cuadrados que serán los “nuevos espacios cubiertos o descubiertos” que podrán ser concesionados.

Mitad y mitad

El predio tiene un presupuesto anual de casi $500 millones y sólo finalizarán las obras en 2023. Casi un tercio del parque se abrirá el año que viene. Según se explicó, cuando concluyan las obras quedarán delimitadas dos zonas, una paga, mientras que casi el 50% se transformará en un espacio gratuito. En la parte paga quedan los animales autóctonos y una parte va a tener espacios concesionados.
Precisamente, las principales críticas de la oposición referían a la privatización de espacios que son públicos y al costo que tendrá para los visitantes el acceso a servicios o actividades recreativas y educativas. Desde el oficialismo se indicó que además de concesiones para particulares las habrá para ONGs y universidades y se aclaró que la ley de creación del Ecoparque porteño ya prevé el acceso gratuito de escolares y de niños a todas las actividades para su formación o recreación, en caso de que fueran aranceladas.

“Estuve en la reunión de comisión y el proyecto que llegó a las bancas es distinto al que se votó. Es una vergüenza, incluso se mencionaban las empresas que se harán cargo de las concesiones. Es escandaloso”, denunció Myriam Bregman, diputada del Partido Socialista.

La renuncia del autor del proyecto

El Ecoparque porteño surgió como una idea del ex legislador Andy Freire. La presentó hace dos años, cuando estaba frente al Ministerio de Modernización de la Ciudad. El proyecto, que prometía terminar con la exhibición de animales y basarse en la concientización ambiental, empezó un largo derrotero cuando la administración notó los altos costos de mantenimiento y mudanza de la colección de animales más importantes de América del Sur. Curiosamente, tras la reciente aprobación de las concesiones a los privados, Freire renunció a su banca en la Legislatura porteña. Sólo seis meses duró.

Un viejo anhelo del macrismo

Puertas adentro, privatizar el Zoológico siempre estuvo entre las metas que manejó el seno oficialista, por iniciativa del propio Mauricio Macri. Antes de irse de la Ciudad, el actual presidente intentó concesionarlo por otros 20 años, pero no consiguió los votos en la Legislatura porque ya había informes durísimos de la Auditoría porteña y de la Defensoría del Pueblo en los que detallaban la situación de los animales tras décadas de concesión privada.
Con Larreta, la estrategia fue otra. Se hizo un giro hacia una concepción en la que no se seguía buscando el exotismo y la exhibición, se volvió a estatizar el sitio y se cambió el nombre por Ecoparque. Sólo una promesa que se derrumbó como un castillo de arena. Dadas las imprevisiones organizativas, el regreso de los actores privados y la posibilidad de que siguiera habiendo animales, las organizaciones ambientalistas hoy lo llaman “Ecofraude” y lo ponen bien lejos de la propuesta original, que hablaba de conservar especies en peligro.

Fuentes:

  • De vuelta al zoo privado / Nueva Ciudad
  • Autorizan la concesión de edificios y terrenos en el Zoo / La Nación

Foro Ambiental