Ecoparque porteño: tras la muerte de un rinoceronte y una jirafa, presentan una denuncia penal

El naturalista y conservacionista Claudio Bertonatti realizó la demanda ante la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental. Duras críticas a la gestión.

 

La transformación del viejo Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires a Ecoparque de a poco se está convirtiendo en pesadilla. La promesa de terminar con el cautiverio y la exhibición de animales ha quedado relegada ante la falta de coherencia del proyecto, las renuncias masivas, la privatización de espacios públicos, las lapidarias críticas del sector ambientalista y ahora, la denuncia por la muerte de algunas de las especies que aún quedan, debido al mal estado en el que se encuentra el predio.
Invasión de cucarachas en el recinto de los chimpancés y ratas que trepan las rejas que antes usaban los papiones y monos patas. Así lo asegura la denuncia penal que el naturalista, museólogo y conservacionista Claudio Bertonatti, presentó ante la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), tras la muerte de un rinoceronte y una jirafa.
“El motivo de la presente es solicitar su intervención en el Ecoparque de Buenos Aires a raíz de las muertes de animales ocurridas recientemente. A mediados de abril derivaron 14 de los cuidadores más antiguos a otras áreas del Gobierno de la Ciudad. Dos de las áreas que quedaron más debilitadas fueron las de los rinocerontes y de las jirafas, dado que sólo quedó un cuidador experimentado con la asistencia de personal recientemente contratado, comprometido, pero sin la debida experiencia que este tipo de animales requiere”, detalla Bertonatti.
El experto, que fue director del zoo antes de la transformación, sostiene que fue esta la razón principal de las recientes pérdidas. “Hace poco tiempo atrás el recinto de los rinocerontes sufrió una inundación. Poco después la hembra ‘Ruth’ inició un proceso diarreico. Contrajo una infección en la vulva y más tarde una infección generalizada que se tradujo en su muerte el 14 de julio pasado”, continuó.
En la denuncia presentada ante Blas Matías Michienzi, titular de la fiscalía, Bertonatti también profundizó en el caso de la jirafa hembra “Jackie”, que estaba ubicada en el recinto vecino al de los rinocerontes. “Ante este cuadro de situación amerita investigar las causas de la muerte, con un veedor externo al Ecoparque que fiscalice el procedimiento de necropsia. De modo paralelo a esto, existen videos que –filmados recientemente– muestran situaciones preocupantes: recintos invadidos por cucarachas y ratas, que es sabido podrían ser vectores de enfermedades. Se los estoy haciendo llegar hoy mismo. Desconozco quién los filmó, pero no cabe duda alguna que fueron documentados en el Ecoparque. Es otra situación a revisar para saber si esta situación perdura”, agregó.

Contratiempos y decadencia

Hace dos años, el ex ministro de Modernización Andy Freire, que fue legislador porteño hasta fines del mes pasado, presentó un proyecto para convertir al zoo en un Ecoparque interactivo. El plan incluía mudar buena parte de la colección de más de 2.500 animales, una de las más importantes de América latina. Sin embargo, los retrasos y el cierre del espacio generaron cuantiosas pérdidas económicas para la administración local y hace un mes, traspasaron el predio al área de Ambiente y Espacio Público.
Pese a las promesas, el anunciado proyecto expuso nulos avances en conservación animal y biodiversidad por parte del gobierno porteño. A mitades del año pasado, la reconversión de las casi 18 hectáreas del predio de Palermo atravesó por uno de sus momentos más críticos luego de que se produjeran las renuncias masivas de técnicos, a lo que sumó la presentación de informes internos lapidarios y durísimos cuestionamientos por escrito a las autoridades.
Con el correr del tiempo, por otra parte, diversas organizaciones dejaron su lugar en el Consejo Asesor por disidencias con la gestión. Entre las dimisiones más importantes estuvieron las de Azara, Fundación Jane Goodall y la Agencia de Protección Ambiental (APRA), quienes afirmaron que la iniciativa privilegia la recuperación de los edificios para emprendimientos privados.

 

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Negocios y privatizaciones

La reconversión del viejo Zoológico en Ecoparque fue una de las grandes propuestas que hizo Horacio Rodríguez Larreta ni bien asumió como jefe de gobierno. Dos años después, sin embargo, el proyecto ha cambiado radicalmente. Pese a que todavía no se aprobaron los planos para llevar adelante la transformación y aún resta trasladar la mitad de los animales, en julio pasado la Legislatura autorizó la concesión de edificios y terrenos del predio a privados por 20 años.
Tal como lo venían anunciado las organizaciones ambientalistas, esta medida –que fue impulsada por el oficialismo como parte del llamado “Master Plan”– cambia drásticamente el espíritu original de la iniciativa y busca licitar a empresarios, los espacios donde residen animales. Del complejo (167,5 mil metros cuadrados), se destinará a privados el equivalente a casi 4 manzanas.

“Hasta el día de hoy no saben qué hacer con él. Y la prueba está en que después de que el Gobierno de la ciudad toma las riendas del asunto y le cambia el nombre a Ecoparque, desde ese día, en junio de 2016, la gestión pública se caracterizó por la improvisación pura”, dice Bertonatti.

Según lo presentado en el recinto, en una primera etapa, durante este año, se pondrá en marcha el proceso de privatización de la Casa de los Osos (6.500 m2) y la Condorera (2.100 m2), por 20 años. Por 15 años, la Confitería El Águila (1.100 m2), Leonera – Fosa de los Leones (1.600 m2), Pabellón de los Loros (750 m2), Pabellón de las Fieras (2.700 m2), Acuario – Caballerizas (3.500 m2) y Reptilario (400 m2). Por hasta 10 años, la Casita Bagley (400 m2).
En una segunda etapa, desde 2020, se prevén concesionar por 20 años los Templos Hindúes De los Elefantes (2.800 m2) y De los Cebúes (2.700 m2). Por 10 años, el Pabellón Ruso (1.200 m2), la Casa de las Jirafas (500 m2), Chalet de Ciervos – Bisontes (400 m2), Chalet de Rinocerontes (500 m2). En 2022, comenzará la última etapa de concesiones: por 15 años, el Antiguo Monario Azul y el Pabellón de los Camellos; por 10, la Casa de los Ciervos – Tapires, la Choza ex Congoleña, instalaciones de la administración y el Museo de Arte Infantil o ex Casa de Pumas y Víboras.

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En la demanda, Bertonatti remarca que las privatizaciones representan otro de los grandes errores de la gestión. “Esperando que esta denuncia permita encausar la transformación auténtica del viejo Zoo de Buenos Aires en una institución seria que esté al servicio del bienestar animal, la educación ambiental, la generación de conocimientos científicos y la conservación de especies como de ecosistemas silvestres, lo saludo con esperanza, pese a todos los pronósticos”, concluye.
A raíz de la denuncia, el fiscal a cargo de la Ufema inició una investigación. Aunque desde su oficina dijeron que no darán información hasta que no terminen las actuaciones, trascendió que envió a dos veedores para que presenciaran la necropsia de la jirafa.

Fuentes:

  • Presentaron una denuncia penal por la muerte de animales en el Ecoparque / Infobae
  • Conservacionistas se bajaron del proyecto Ecoparque y el Zoo porteño cierra por 2 años / Tiempo Argentino
  • Polémica por la situación del Ecoparque y la muerte de dos animales / Perfil

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