Donarán casi 100.000 hectáreas para los nuevos parques nacionales de Córdoba y Tucumán

La fundación Wyss adjudicará cerca de USD 30 millones para añadir superficie al parque Aconquija y ayudar a resguardar humedales del parque Ansenuza, uno de los lagos más importantes del hemisferio sur, donde se encuentran más del 65% de todas las especies de aves migratorias del país.

 

La Fundación Wyss, una organización dedicada a la conservación de territorios naturales, anunció que donará casi US$30 millones para añadir cerca de 100.000 hectáreas a dos nuevos parques nacionales. La propuesta se enmarca en un plan global valuado en US$1000 millones que abarcará a más de una docena de países.

Los proyectos beneficiados serán los de Aconquija, en la provincia de Tucumán, y Ansenuza, en Córdoba. En el primer caso, la organización aportará hasta US$22 millones para ayudar a la Fundación Flora y Fauna (FFF) a adquirir tierras para este parque, que tendrá una superficie aproximada de 70.000 hectáreas.

“Nos encontramos en proceso de comprar cinco propiedades este año y otra el próximo”, sostuvo Sofía Heinonen, que preside FFF y The Conservation Landtrust (TCL), fundación creada por el fallecido filántropo estadounidense Douglas Tompkins, que durante su vida compró y donó más de 200.000 hectáreas en Santa Cruz, Corrientes y Chaco.

En Ansenuza, mientras tanto, la Fundación Wyss le dará unos US$5,8 millones a la organización Aves Argentinas para comprar aproximadamente 26.000 hectáreas de humedales que rodean la laguna Mar Chiquita, uno de los lagos salados más importantes del hemisferio sur.

Hernán Casañas, director ejecutivo de Aves Argentinas, celebró la propuesta pero remarcó que aún restan pasos para concretar el traspaso de las tierras. “Todavía no se compró nada. En este momento la unidad ejecutora está definiendo los límites del parque”.

Un tesoro de biodiversidad

Una vez terminado, Aconquija se convertirá uno de los espacios protegidos más particulares del país. “Es el único parque donde, debido al gradiente altitudinal, cuenta con glaciares y selva”, destacó Emiliano Ezcurra, vicepresidente de la Administración de Parques Nacionales.

Abarcará ecorregiones yungas y altoandinas. En la parte inferior se encuentra la selva con sus característicos monos y tucanes, mientras que arriba de los 5000 hay glaciares y temperaturas bajo cero. A esto se suma la cuestión de patrimonio arqueológico, dado que allí está la Ciudacita, el yacimiento inca más importante al sur de Machu Picchu”.

El futuro parque de Ansenuza, por su parte, tendrá una superficie de 800.000 hectáreas. En Mar Chiquita se encuentran el 66% de todas las especies de aves migratorias y playeras del país, entre ellas tres de las seis especies de flamencos que existen en el mundo. Además, reúne casi el 36% de las 280 especies de aves del país.

“Es un hotspot de biodiversidad por la presencia de aves migratorias y tiene los bañados del río Dulce, donde hay una escala que es, en sí misma, un componente clave porque es lo que permite contener poblaciones en peligro, como los pecaríes, ciervos del pantano y aguará guazú”, añadió Ezcurra.

Una oportunidad para las economías locales

Uno de los temas que se planteó con la ampliación de los espacios protegidos fue el de los impactos sobre las economías regionales. Según Ezcurra, en los 115 años que tiene la Administración de Parques Nacionales el trabajo alrededor de estos territorios nunca ha caído.

“Nuestra relación con las economías regionales es íntima. Tenemos mediciones realizadas y casos de estudio donde está rigurosamente comprobado el aumento en el empleo en blanco allí donde están los parques nacionales”, sostuvo el referente, quien también añadió que “constantemente tenemos más visitantes, incluso cuando el tipo de cambio no era favorable al turismo”.

Heinonen, en esa misma línea, dijo que “antes se construían grandes fábricas, ahora lo novedoso está en crear parques nacionales que funcionan como motores de la economía”. Además, aseguró que “no alcanza con comprar tierras. Es necesario también generar infraestructura y preparar a las comunidades para que puedan ofrecer los servicios que se necesitan”.

Casañas, por último, mencionó que los parques nacionales representan una posibilidad para las poblaciones cercanas. “En momentos tan difíciles como los que atraviesa la Argentina, una apuesta a la valorización de nuestras áreas naturales contribuirá de manera significativa a generar nuevos puestos de trabajo”.

Proponen más donaciones

La relación entre el Estado y la fundación creada por el multimillonario suizo Hansjörg Wyss, íntimo amigo de Tompkins y su viuda, Kristine McDivitt, data de 2011. “De alguna manera nosotros no solamente heredamos la generosidad de Tompkins traducida en la cantidad de tierras que donó, sino también sus amigos, que están ayudando a continuar su obra”, afirmó Ezcurra.

Más allá de Aconquija y Ansenuza, el Gobierno está trabajando en planes para ampliar el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos (que une las reservas naturales Otamendi y Río Luján con una parte de las islas del delta de Campana) y Calilegua (en el sudeste de Jujuy). Además, prepara la creación de los primeros parques nacionales marinos: Yaganes (69.000 km2 en Tierra del Fuego) y Burwood II (28.000 km2 en el Atlántico Sur).

Como la campaña de la Fundación Wyss apunta a que el 30% del planeta se conserve en su estado natural hacia 2030, Heinonen consideró que es altamente probable que también aporten sumas significativas para estos nuevos proyectos. “A futuro podrían involucrarse en más iniciativas, las oportunidades que ofrece la Argentina son muy interesantes”, concluyó.

Fuentes:

  • Donarán 10.000 hectáreas para ampliar parques nacionales en Córdoba y Tucumán / La Nación

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