Dique Chico, el pueblo cordobés que logró frenar las fumigaciones y apuesta por la agroecología

Escondido en el noreste de la provincia de Córdoba y a 50 km de la Capital, se encuentra Dique Chico. En este pueblo rural viven solo 176 habitantes y, a pesar de estar enclavado en una región dominada por la soja transgénica, se ha dado un paso histórico para evitar que se siga fumigando sobre las viviendas de sus vecinos.

 

Luego de más de año de lucha y reclamos, la Comuna -órgano dependiente del gobierno- emitió una resolución que dispone “un radio de hasta 1.000 metros sobre el ejido urbano para prohibir el uso de cualquier tipo de producto químico o biológico de uso agropecuario destinado a la pulverización y/o fumigación o a la fertilización agrícola y/o forestal”.

“Vamos a defender a capa y espada la salud de los vecinos. Yo vivo acá, con mi hijo. No se hizo antes porque no se podía. Hoy sí estamos en un camino dejándolo firme para tomar más jurisdicción sobre los campos. Si se trata de la salud, no se negocia. Hay que preservar el bienestar de todos los vecinos”, afirmó el jefe comunal, Nilo Pérez.

Además del casco urbano de la localidad, la zona de exclusión también abarca a la Escuela rural Bernardo de Monteagudo N° 2, que se encuentra rodeada de campos agrícolas y cuyas maestras han denunciado que se han realizado fumigaciones durante horas de clase.

“Hoy la resolución está vigente. Se ha logrado en conjunto con los vecinos, un trabajo que viene ya casi de dos años. Pero había un paso a seguir que había que tratar de solucionarlo. Agrandar el radio comunal para tomar la jurisdicción sobre los campos, que ya está presentado en la Legislatura Provincial el radio pretendido. Si bien no está aprobado, en ese radio que pretendemos, nosotros prestamos los servicios de recolección de basura, arreglo de caminos, luminarias. Por eso se pudo regular”, explicó Pérez.

Durante los meses previos, se había formado una mesa de diálogo pública para debatir la aprobación de la norma y negociar los retiros de las fumigaciones. Sin embargo, según Pérez, los vecinos decidieron dejar de ir luego de que los productores comenzaran a exigir distancias menores. Primero de 500 metros, y luego de hasta 200.

“Por eso junto a los vecinos tomamos la decisión de no presentarnos más a la Mesa. El productor Alejandro Dalmasso, por ejemplo, me dijo a mí que no iba a fumigar hasta ver qué pasaba con la resolución. Yo le comenté eso a los vecinos, que por lo pronto se iba a suspender la fumigación. No pasaron ni 3 días que fumigaron de nuevo”, afirmó el jefe comunal.

 

Rumbo a la agroecología

Córdoba es una de las provincias más castigadas en cuanto al abuso de agrotóxicos, donde los pueblos rurales, como en otras partes del país, acusan un aumento alarmante de los casos de cáncer. Por eso, aunque los productores agropecuarios aseguraron que irán a la justicia para que los habiliten a fumigar otra vez sobre sus campos, la nueva regulación de Dique Chico no ha pasado desapercibida.

“Nosotros tenemos muchos vecinos que están en contacto con organizaciones sociales y ellos nos traían constantemente información: ´Mirá lo que pasó en Entre Ríos, lo que pasó allá, los casos de cáncer´. Continuamente información donde íbamos enriqueciéndonos, estudiando, sabiendo lo que iba pasando y poniéndonos al tanto”, indicó Pérez.

Como parte de la iniciativa, las autoridades locales aseguraron que promoverán el uso y la difusión de las prácticas agroecológicas, con la intención de que se apliquen en los campos que hasta hace poco eran explotados con los métodos de la agricultura industrial, y adelantaron que para que esto se lleve a cabo contarán con la ayuda de Eduardo Cerda, referente de la Red Nacional de Municipios dedicados a la Agroecología (RENAMA).

“La idea es impulsar la agroecología, para que los productores sigan trabajando sus tierras. Creo que ellos van a trabajar mucho más tranquilos si logran hacer algo ecológicamente. Y va a ser una armonía para nosotros”, analizó el jefe comunal.

En esa misma línea, Esteban José, vecino de Dique Chico, celebró la medida y sostuvo: “No nos oponemos de ningún modo a la agricultura, proponemos la reconversión agroecológica, que esta Resolución sirva de ejemplo de que no siempre ganan los intereses de los que más tienen, y que cada uno de nosotros puede hacer algo para poder vivir en un lugar más sano, justo y feliz”.

Fuente: Foro Ambiental

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