Día Mundial del Agua: por un acceso seguro, equitativo y sostenible

Bajo el lema “No dejar a nadie atrás”, este 22 de marzo se conmemora un nuevo Día Mundial del Agua, que subraya la necesidad de consolidar su acceso universal. Algo tan común en Occidente como abrir el grifo se convierte en algo inalcanzable en muchas partes del globo. Lo mismo ocurre entre áreas urbanas y rurales. Las cifras de la Organización de Naciones Unidas (ONU) así lo alertan: 2.100 millones de personas aún viven sin agua en sus hogares.

Todos los informes, como el recién publicado Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, tienen al agua como uno de los protagonistas más dramáticos, sobre todo en cuanto a la escasez y su contaminación. Según los datos oficiales, la falta de agua puede provocar que hasta 700 millones de personas tengan que afrontar largos recorridos o migrar directamente sus lugares de origen.

Unos 4000 millones de personas (casi dos tercios de la población mundial) padecen escasez grave de agua durante al menos un mes al año.

En el horizonte aparece, aunque todavía lejano, el año 2030, fecha en la que todo el mundo debería beneficiarse del progreso que supone el desarrollo sostenible. Así lo atestigua el número 6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 6), que se marca como meta garantizar la disponibilidad y gestión sostenible del agua y del saneamiento para todos de aquí a 11 años.

El mundo necesita garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el acceso a los servicios básicos de saneamiento para todas las personas. Esta definición concuerda con lo resuelto por la ONU en 2010, cuando declaró que «el derecho al agua potable y el saneamiento es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos».

Una de cada cuatro escuelas primarias en todo el mundo carece de abastecimiento de agua potable

La importancia que tiene el agua es única ya que ayuda a rubricar otros derechos esenciales de la persona, como lo son el derecho a la vida, a la salud, a la alimentación digna y al desarrollo sostenible. Pero no solo para el humano, también para el resto de animales y seres vivos que habitan la Tierra.

En la actualidad, a causa del agua insalubre o un saneamiento deficiente, más de 700 niños menores de cinco años mueren todos los días de diarrea. Además, 800 mujeres fallecen debido a complicaciones en el embarazo o en el parto producto de la ingesta de este líquido vital en mal estado.

La creación del Día Mundial del Agua fue recomendada en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) celebrada en la ciudad brasileña de Río de Janeiro en el año 1992. Desde entonces, la ONU comenzó a celebrarlo ininterrumpidamente.

De acuerdo a Diane d’Arras, presidenta de la Asociación Internacional del Agua (IWA, International Water Association), “el agua es uno de los problemas más críticos que afronta el mundo”, un problema que tiene sus picos más dramáticos en las regiones más pobres.

El 80 por ciento de las personas del mundo que tienen que usar fuentes de agua no seguras o no protegidas vive en las zonas rurales.

Los más ricos suelen recibir servicios de agua, saneamiento e higiene de calidad a un costo bajo o muy bajo, mientras que los más pobres pagan un precio mucho más alto por un servicio de igual o menor calidad. De aquí a 2030, unas 700 millones de personas en el mundo podrían verse forzadas a desplazarse debido a la escasez de agua.

Para Diane d’Arras, que en 2017 presentó el Congreso Internacional de Agua y Desarrollo en Argentina, “los avances tecnológicos y la influencia del cambio climático deben ser motores para que las economías emergentes apliquen soluciones sostenibles sobre el abastecimiento y saneamiento del agua”.

Las nuevas tecnologías aplicadas al ciclo integral del agua apuntan a la consecución de soluciones que pasen por la reducción del consumo, la generación de energías limpias y la disminución del impacto ambiental. En la Unión Europea, por ejemplo, la “Estrategia de Economía Circular”, demuestran que cada vez hay más interés en los operadores por reducir la huella del carbono, mitigar las emisiones de CO2 a la atmósfera y favorecer el aprovechamiento energético.

En Argentina

Según los datos oficiales de Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA), se estima que en la Argentina el 84,4% tienen acceso a agua por red pública y el 58,4% a cloacas. La Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación reconoce, en ese sentido, que el 15% de la población argentina no cuenta con acceso al agua potable. Además, el 40% vive sin cloacas y el 20% de los cursos de agua cuenta con sistemas de tratamientos de residuos.

Para conmemorar el Día Mundial del Agua, AySA, empresa pública que depende del Ministerio del Interior, contará con distintas actividades. El principal encuentro será público en la Plaza Lavalle (Lavalle y Libertad), de 9.00 a 18.00 horas. Allí, se realizará la “Kermesse del agua”, una experiencia lúdica que tendrá como objetivo concientizar sobre el consumo responsable, el desarrollo sostenible y la apuesta por la economía circular.  

Por otro lado, se inaugurará la muestra “Agua, el capital simbólico de la forma” de la artista plástica Carolina Bohl, quien explora la vinculación entre ciencia y arte, partiendo de la representación geométrica de una molécula de agua y la utilización de material descartable. El evento, que también tendrá una selección de fotos de la temática, podrá ser visitada hasta el 31 de mayo en el Palacio de las Aguas Corrientes, Riobamba 750 1°piso (lunes a viernes de 9 a 13 y de 14 a 17 horas).

Fuente:

Foro Ambiental