Día del Ambiente: Cuatro claves para mitigar la crisis ambiental.

El cambio climático es un problema que debe abordarse de inmediato, por lo que Greenpeace, ante la crisis ambiental, presentó cuatro claves para reducir el daño causado.

El Día del Ambiente, 5 de junio, fue una oportunidad para examinar la situación ambiental actual tanto en Argentina como en el mundo. En este marco, Greenpeace hizo un llamado urgente a los gobiernos y ciudadanos para unirse en la implementación de medidas concretas que aseguren un futuro sostenible para el Planeta Tierra.

La situación ambiental en Argentina es crítica. La deforestación ha alcanzado niveles alarmantes, especialmente en regiones como el Gran Chaco, donde los desmontes ilegales para la expansión de la frontera agropecuaria estan destruyendo vastas áreas de bosque nativo. Los ríos y cuerpos de agua estan sufriendo contaminación debido a residuos industriales y agroquímicos, afectando tanto la biodiversidad acuática como la salud de las comunidades locales. Además, el país enfrenta desafíos significativos relacionados con la crisis climática, como sequías severas, inundaciones recurrentes y temperaturas extremas, lo que subraya la necesidad de una acción inmediata y coordinada para mitigar estos impactos.

En este contexto, Greenpeace definió cuatro ejes fundamentales para abordar la crisis ambiental y mitigar el daño ocasionado: la protección de los océanos, la preservación de los bosques y humedales, la protección de la biodiversidad y la implementación de políticas de clima y energía. Cada uno de estos ejes representa un aspecto crucial de la lucha contra el deterioro ambiental y requiere un compromiso serio y sostenido por parte de todos los sectores de la sociedad.

Protección de los océanos

Los océanos son esenciales para nuestra vida: nos proveen alimento y regulan el clima. Por eso, protegerlos para asegurar el futuro es fundamental.

Actualmente, diversas especies marinas están en peligro y muchos hábitats marinos están en riesgo. Pero quizás lo más grave es que los ecosistemas están perdiendo su capacidad natural de recuperarse. Más de 3 mil millones de personas en el mundo dependen de la diversidad biológica marina y costera para sus medios de vida.

Por ello, se deben establecer santuarios marinos donde se prohíba la pesca, la extracción de petróleo y gas, y las operaciones de otras industrias extractivas. En 2023, se logró la creación de un Tratado Global de los Océanos que puede ser una herramienta para crear extensas áreas protegidas que cubrirán al menos el 30% de los océanos para 2030, pero aún está pendiente su ratificación.

Preservación de los bosques

Los bosques nativos albergan más de la mitad de la biodiversidad terrestre del planeta, proporcionando bienes y servicios esenciales para la supervivencia humana, como alimentos, madera y medicinas. Además, constituyen el hogar y sustento de miles de comunidades indígenas y campesinas.

Estos ecosistemas desempeñan un papel crucial en la regulación climática, el mantenimiento de los recursos hídricos y la conservación del suelo. Probablemente, los bosques son nuestro recurso natural más valioso, pero también el más amenazado y explotado. La deforestación provoca inundaciones, desertificación y contribuye al cambio climático. En Argentina, casi el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la deforestación, la ganadería y la agricultura.

Por lo tanto, es imperativo lograr la deforestación cero y sancionar la destrucción de bosques como el delito penal que es.

Protección de la biodiversidad

El jaguar, como gran depredador, juega un papel fundamental en la cadena trófica y en el equilibrio ecosistémico del Gran Chaco. Se estima que, si la superficie de bosque en buen estado de conservación continúa disminuyendo, este mamífero podría extinguirse en pocos años en dicha región. Cada individuo de jaguar necesita aproximadamente 40 mil hectáreas de bosque continuo y en buen estado para sobrevivir. Sin embargo, la pérdida de su hábitat ha reducido su territorio a un alarmante 5% de su extensión original en los últimos 200 años. A nivel mundial, los jaguares ocupan menos del 50% de su territorio ancestral.

En este contexto, es crucial implementar una política de «Deforestación Cero» en los territorios donde habita la especie, conservar los corredores biológicos del Gran Chaco Argentino y evitar su degradación, fragmentación y deforestación.

Clima y transición energética

Es fundamental evitar que la temperatura global siga aumentando, y la manera de lograrlo es eliminando el uso de combustibles fósiles. El derretimiento de las capas de hielo y los glaciares está elevando el nivel del mar, poniendo en riesgo a millones de personas en todo el mundo. Las olas de calor, sequías e inundaciones son cada vez más intensas, las zonas desérticas se están expandiendo y la frecuencia e intensidad de huracanes y tormentas están aumentando.

El consenso científico advierte que se deben implementar políticas climáticas y energéticas globales que mantengan el aumento de la temperatura por debajo de 1,5ºC. Para alcanzar este objetivo, es necesario abandonar el uso del carbón para 2030 y el petróleo y gas para mediados de siglo, logrando un sector energético libre de emisiones de gases de efecto invernadero mediante el fomento de energías renovables y la eficiencia energética en el marco de una transición justa.

“Este Día del Ambiente fue una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso con la Tierra y trabajar por un mundo más saludable y equitativo. Confiamos en que, con el esfuerzo colectivo, podemos lograr un impacto positivo y duradero en nuestro planeta”, concluyó Diego Salas, Director General de Programas de Greenpeace.