Detienen un desmonte que dejó sin agua a una comunidad originaria en Misiones

La responsable es una empresa del ex vicegobernador provincial Pablo Juan Tschirsch, que destruyó el único cauce de arroyos que las familias de una comunidad Mbyá tenían para beber y pescar.

 

Ante las denuncias presentadas por organizaciones aborígenes y ambientalistas, el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones frenó el desmonte de árboles nativos en el territorio que ocupa en Arroyo 9, una comunidad guaraní Mbyá.

“Habiendo tomado conocimiento de la posible afectación de un inmueble, la Dirección General de Bosques Nativos procedió a suspender inmediatamente las actividades”, explicaron desde la cartera provincial, cuyo titular es Juan Manuel Díaz.

El desmonte ocurrió en San Vicente, la principal localidad del Departamento Guaraní. Según el comunicado oficial, fue realizado por la firma “Tschirsch Pablo Juan y Otros”, que contaba con habilitación para tareas de aprovechamiento de bosque nativo en su propiedad, lindante con la comunidad. Lo que el comunicado de prensa no informa, es que dicha empresa pertenece al político y pastor evangélico Pablo Juan Tschirsch, que fue vicegobernador de la provincia (2003-2007) y luego, candidato a gobernador.

El avance de las topadoras de Tschirsch había sido advertido en diferentes oportunidades por Greenpeace y el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa). Pese a que las autoridades provinciales iniciaron un sumario administrativo para determinar responsabilidades por la realización de tareas de apeo selectivo, las ONG´s afirman que la decisión se tomó a destiempo ya que el desmonte alcanzó a obstruir el principal cauce de arroyos que la comunidad tenía para beber agua y pescar.

“Las familias se encuentran en una situación crítica. El atropello llegó al patio de la comunidad y han hecho destrozos. Dañaron la vertiente de donde la comunidad bebía agua”, señaló Kiki Ramírez, la coordinadora de Endepa a nivel nacional.

El comunicado oficial, al respecto, detalla que “la extracción de madera significó el tránsito de las máquinas a escasos 20 metros de las vertientes de agua, sin respetar el radio de 50 metros al punto de la vertiente, necesario para conservar el recurso, como lo prevé la Ley de Bosques Protectores y Fajas Ecológicas”.

Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de bosques de Greenpeace en el NOA, añadió que el desmonte “ocasionó otras pérdidas significativas para la comunidad, como la de los tacuarales, que es de donde obtienen materiales para la construcción de sus casas y artesanías”.

 


Desde Greenpeace explicaron que “Arroyo 9” está integrada por once familias y ocupa un territorio de 1.715 hectáreas relevadas, de acuerdo a la Ley 26.160, que declara la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan los pueblos originarios en el país.

 

Fuentes:

  • Misiones frena desmonte en tierras de una comunidad indígena / Greenpeace
  • Ecología tarde: máquinas casi arrasan una aldea / misionescuatro.com

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