Córdoba: avanzan la construcción de una ruta que afectará reservas naturales y bosque nativo

Vecinos y ONG´s advierten que el polémico proyecto, que irá de la Variante Costa Azul hasta el Valle de Punilla, violará áreas protegidas por la Ley de Bosques y alterará yacimientos acuíferos de la región.

 

Córdoba se encamina a profundizar aún más su triste derrotero ambiental. Vecinos y ambientalistas denunciaron que la construcción de la nueva autovía de montaña, presentada por el gobernador Schiaretti para reemplazar a la vieja Ruta 38, implica deforestación y contaminación de cuencas hídricas.

De acuerdo a los planos oficiales, el recorrido comenzará en la Variante Costa Azul y se extenderá por Casa Grande hasta llegar a las localidades del Valle de Punilla. Entre medio, la ruta cruzará espacios naturales protegidos y sitios de un importante valor ambiental, como el Dique San Roque, donde se levantará un puente.  

“De acuerdo con la poca información que hay, la autovía cortara completamente de sur a norte la reserva Camín Cosquín y parte del sitio comechingón de la comunidad Ticas, de Bialet Massé”, sostuvo Joaquín Deón, geógrafo de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Esto se debe a que el proyecto original fue modificado por las condiciones del suelo y se incluyó la depredación de cordones montañosos, lo que generó el repudio de los habitantes de San Roque, Cosquín, Bialet Massé, La Falda, Santa María de Punilla, Valle Hermoso y Carlos Paz, entre otras localidades de la zona. Deón, que ha estudiado la zona, asegura que esa ladera es muy frágil y explica:

“Están en riesgo unas 25 mil hectáreas de bosques nativos serranos que fueron incendiadas entre 2014 y 2016”.

En agosto del año pasado, organizaciones sociales y ecologistas habían presentado un amparo ambiental colectivo contra la Provincia en el Juzgado de Carlos Paz, argumentado que se habían cometido irregularidades en la aprobación de las obras. Pese a que en un principio se aceptó el amparo, la medida cautelar fue denegada y los trabajos siguieron su curso.

Además de atravesar la Reserva Natural Camín Cosquín, la autovía –que comenzó a ejecutarse en las inmediaciones del paredón del dique San Roque y está a cargo de las empresas Chediack y Astori– interferirá con numerosas cuencas de agua, parte del yacimiento de uranio Rodolfo (ubicado en Cosquín), parques naturales, ríos y balnearios, y modificará el paisaje serrano para siempre.

En repudio, hoy se encuentran movilizadas la Asamblea San Roque Despierta, la Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo (CODEBONA), Punilla Centro, la Asamblea Ambiental Cosquín, la Asamblea Ambiental Santa María, la Asamblea Vecinal Casa Grande y la Asamblea Valle Hermoso, además de grupos autoconvocados y las principales organizaciones ambientalistas de toda la región.

“Resulta necesario que los servicios de infraestructura básicos municipales y provinciales de la zona sean optimizados, así como también se realice el ordenamiento territorial priorizando prácticas amigables con nuestros ecosistemas naturales y el saneamiento de las cuencas hídricas. En Punilla atravesamos una crisis hídrica como consecuencia del recalentamiento y sobre-evaporación causada por el desmonte y los incendios”, sostuvieron los vecinos.

La expectativa ahora está puesta en la Audiencia Pública que se realizaría este mes y donde los vecinos y ambientalistas reclamarán que se difundan detalles del Estudio de Impacto Ambiental y se informen los trabajos que ya se han realizado. “Exigimos que se cumplan las garantías ambientales necesarias para proteger las sierras y que se conserve el bosque nativo que nos queda en Córdoba. Decimos no a la autovía de montaña, las sierras no se tocan”, aseguraron desde CODEBONA.

Para Federico Kopta, presidente del Foro Ambiental Córdoba, la nueva autovía también podría generar especulación inmobiliaria y ratifica que su construcción implicará que inevitablemente se desmonten en zonas rojas protegidas por la Ley de Bosques.  

“Se alterarán dos meandros que hace el río Cosquín hacia el este. Uno está en Bialet Massé y el otro, entre Santa María de Punilla y Cosquín. Habrá un gran impacto en el bosque nativo y en las escorrentías”, indicó el especialista.

Córdoba ha sido una de las regiones más castigadas del país por la deforestación, los incendios y los desmontes. De los 12 millones de hectáreas de bosque nativo que supo tener a principios del siglo XX, a la provincia hoy solo le quedan menos de 600. Es decir, el 3 por ciento.

El plan B

Los vecinos autoconvocados de la zona y las organizaciones ambientalistas recordaron que, en el año 2011, el Instituto de Planificación del Área Metropolitana (IPLAM) proyectó la construcción de una autovía por el Valle de Punilla que utilizaría rutas existentes, ampliándolas y siguiendo la traza del ferrocarril. Entre las bondades que destacan de esta propuesta, se encuentra el hecho de que se reduciría la cantidad de bosque nativo afectado, implicaría menos desalojos y expropiaciones y serviría de igual forma a los fines de dar una solución a la problemática del tránsito en la Ruta 38.

Según Kopta, sería más conveniente que la autovía fuera por el oeste de la actual ruta: “Se trata de una zona más degradada, con menor pendiente y menos presencia de bosque nativo, debido al impacto antrópico que ya recibió y al tipo de terreno”.

Fuente: Foro Ambiental