Contaminación: imputan a funcionarios del ente encargado de sanear el Río Neuquén

Los acusados deberán dar explicaciones por la cantidad de desechos tóxicos y metales pesados sin tratar que presenta uno de los principales cursos de agua de la provincia

 

Por decisión de la fiscal federal Cristina Beute, el presidente del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Mauro Millán, y otros cinco gerentes responsables del tratamiento cloacal fueron imputados y deberán declarar debido a la contaminación del Río Neuquén.

Por medio de una serie de muestreos (realizados entre 2016 y 2017) y testimonios de vecinos y técnicos, la fiscalía afirma que el vertido de efluentes y líquidos peligrosos llegaron al río por una deficiente tarea de las Plantas de Tratamiento de Líquidos Cloacales (PTEC), que son administradas por el EPAS en el área de Parque Industrial y Bardas Norte.

En la indagatoria se sostuvo que son “administradores y custodios de una fuente de peligro” y que los cursos de agua se tornan “peligrosos para la salud y el ambiente general” ya que presentan cantidades mayores a las permitidas de restos de escherichia coli, sulfatos, nitrógeno de nitrito y amoniacal.

“La investigación comenzó en diciembre de 2016 y se colectó información de todos los organismos que monitorean los ríos: AIC, Recursos Hídricos, Secretaría de Ambiente, la Municipalidad (de Neuquén) y hasta organismos privados como la Asociación de Profesionales de Medio Ambiente”, describió Beute.

La fiscal agregó que, además de los datos existentes en los organismos, se realizó un muestreo de campo a la altura de la planta y aguas abajo con la participación de la Prefectura Naval y peritos.

“Todo lo que se analizó excede los valores permitidos, tanto en los puntos de descarga como en los valores guía tomados como referencia aguas abajo”, remarcó sobre la situación del Río Neuquén, uno de los dos más importantes de la provincia junto al Limay, que también sufre graves consecuencias por la contaminación de sus aguas.

De acuerdo a Beute, los valores del vertido incluso superaban los máximos esperables en los propios manuales de funcionamiento de los módulos cloacales. La conclusión es que el vertido es peligroso para la salud pública por constatarse la producción de sustancias nocivas, tóxicas y agentes que pueden producir infecciones en personas y animales vivos.

Para llevar adelante la causa, la Justicia también utilizó mediciones de los organismos de control y también pidió muestreos propios. Con estas pruebas, ahora será el titular del Juzgado Federal Penal de Neuquén, Gustavo Villanueva, quien definirá en febrero cuándo citará a los acusados a dar explicaciones.

Fuente: Foro Ambiental / Río Negro