Break Free From Plastic: 10 mil voluntarios se unieron para quitar plásticos en las costas de 42 países

La iniciativa fue impulsada por organizaciones ambientalistas como Greenpeace, GAIA y Mother Earth Foundation. En total se recogieron más 187.000 residuos.

 

Para enfrentar la contaminación que producen los plásticos en los océanos, a través del proyecto Break Free From Plastic (“Librarse de los plásticos”), más de 1.300 organizaciones internacionales realizaron una limpieza colectiva de residuos en las costas de 42 países de todo el mundo.

La iniciativa incluyó 239 acciones de limpieza en aguas, playas y otros entornos naturales. De acuerdo a los resultados, se recogieron más 187.000 desechos. Además, se estudiaron sus procedencias. Del total, más del 65 por ciento correspondía a envoltorios de productos de multinacionales, con Coca-Cola, Pepsi y Nestlé como mayores responsables.

“El informe demuestra de forma irrefutable el papel de las grandes corporaciones en perpetuar la contaminación mundial de plástico”, señaló el coordinador global del movimiento “Break free from Plastic”, Von Hernández, en el lanzamiento del estudio en Manila, capital de Filipinas.

Los investigadores concluyen que las principales empresas mundiales relacionadas con la alimentación, la higiene y los productos del hogar son las que más afectan las aguas oceánicas. En el ranking de las compañías que contribuyen a este fenómeno también se encuentran Danone, Mondelez, Procter & Gamble, Unilever, Perfetti van Melle, Mars Incorporated y Colgate-Palmolive.

“Estas compañías tienen que elegir, pueden ser parte del problema o de la solución. Si se empeñan en seguir utilizando para sus productos envolturas innecesarias de plástico, seguirán alentando su fabricación y por tanto la contaminación”, apuntó Hernández.

El plástico representa uno de los mayores dramas para el medio ambiente. Botellas, bolsas y cubiertas son solo una muestra de los productos que provocan que ocho millones de toneladas terminen en los océanos cada año. Filipinas, Tailandia, Vietnam, India, Indonesia, Australia, Chile, Ecuador, Brasil, México, Estados Unidos, Canadá, Marruecos y España fueron algunos de los países en los que se llevaron a cabo acciones de limpieza.

El informe destaca que cerca de 100.000 piezas o porciones de plástico recolectadas eran de materiales que son imposible o muy difíciles de reciclar, como el poliestireno, el PVC (cloruro de polivinilo), PET (tereftalato de polietileno) -usado sobre todo en botellas- o el filme de plástico de un sólo uso. A diferencia de otros materiales, los plásticos pueden permanecer en el medio ambiente durante miles de años.

“Debemos exigir a las corporaciones detrás de estas marcas de consumo masivo que dejen ese mal hábito de sobreempaquetar sus productos y revertir la demanda de más plástico”, indicó Hernández, que lidera este movimiento global tras ejercer como director de Greenpeace en el sudeste asiático entre 2014 y 2018.

Contra la marea de plásticos

La iniciativa Break Free from Plastic es impulsada por Greenpeace, Mother Earth Foundation, Citizen consumer and civic Action Group (CAG) y Global Alliance for Incinerator Alternatives (GAIA). Nació en 2016 con el propósito de unir organizaciones de todo el mundo para luchar por un futuro libre de plástico, un material que en su lento período de descomposición tiende a liberan gases de efecto invernadero, sobretodo metano, que contribuyen al cambio climático y la alteración de los ecosistemas.

La presencia de restos plásticos en océanos y mares de todo el mundo cada vez es más grande. De las 8.300 millones de toneladas métricas de plástico producidas desde 1950, sólo el 10% fue reciclado y apenas el 12% fue incinerado. El resto fue descartado y convive en la naturaleza, mezclado con el medio ambiente, contaminando océanos o descomponiéndose en basureros.

A esto se suma que el 90 por ciento se produce a partir de energías fósiles y contaminantes. De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hay un promedio de 13.000 piezas flotantes por cada kilómetro cuadrado de agua y, de acá al año 2050, podrían incluso superar la cantidad de peces.

El informe de Break Free from Plastic hace hincapié en que las grandes corporaciones deben asumir su responsabilidad en la contaminación del entorno a varios niveles, ya que la producción de plásticos expone a sustancias nocivas a las comunidades que viven cerca de las fábricas, pero también contaminan los alimentos y productos contenidos en los envoltorios de plástico.

“La población está acumulando en sangre ftalatos y otros químicos que alteran el sistema endocrino, además de pagar con sus impuestos el elevado coste de la gestión de los desechos de plástico”, advirtieron los impulsores del proyecto.