Basura Cero: se filtraron documentos sobre manipulación de la información y presiones a periodistas y ONG’s

El material difundido –que podría derivar en una denuncia penal– consta de nueve archivos en los que se delinea la estrategia para imponer la incineración de basura.

 

Faltaban pocas horas para que se comenzara a debatir la modificación a la Ley de Basura Cero cuando, referentes de organizaciones sociales, ambientalistas y legisladores, presentaron en la sala de prensa de la Legislatura porteña, documentos internos que se filtraron del propio gobierno y que dejan al descubierto la estrategia oficial para lograr apoyo al proyecto sobre incineración y gestión de residuos en la CABA. Manipulación de la información, intentos por influenciar a especialistas, periodistas y ONG’s, son sólo algunos de los datos que cobraron estado público el miércoles 2 de Mayo.

El material difundido –que podría derivar en la presentación de una denuncia penal– consta de nueve archivos en los que se delinea la estrategia desde diciembre de 2017 a diciembre de 2018, para imponer la “termovalorización” –o incineración– y que, según remarcaron durante la conferencia de prensa, «se ha venido cumpliendo sin retrasos hasta el momento”.
Según los legisladores, en estos documentos el gobierno «reconoce de manera explícita que no cumplen con la ley vigente y muestran cómo operan para desinformar a la población, cómo manipulan a los medios de comunicación a través de direccionar la pauta publicitaria o financiando viajes al exterior». En otro ítem de los documentos presentados, el Gobierno también reconoce algo que desmiente públicamente: que la incineración implica generar residuos peligrosos.

Es «sólo la punta del ovillo que una investigación judicial debe seguir”, remarcó el abogado ambientalista Enrique Viale, uno de los encargados de detallar el contenido del material filtrado.

Con la cabeza en otra cosa.

En los documentos ahora públicos, se propone iniciar el tratamiento de la ley durante el campeonato mundial de fútbol, para eludir el debate y aprovechar que «la audiencia está con la cabeza en otra cosa”. Algo similar a lo que se proponen hacer con la Ley de Semillas.
“Sería interesante que se plantee un paquete de leyes para minimizar el foco en la discusión” y “Yo trataría de meter todo para que el volumen de la discusión tape la temática de fondo”, son otras dos propuestas estratégicas de las que da cuenta el material. El autor de tremendas “genialidades” no se dio a conocer durante la conferencia. Pero figura en los papeles.

Volver a las listas negras.

Según el material aportado, el gobierno clasificó a los «personajes escaneables» en dos listas. Una blanca y, obvio, otra negra.
Allí agrupan a periodistas y dirigentes de varias ONG’s. Las identidades de “los escaneables” está en los documentos, pero no se dieron a conocer durante la conferencia porque de esas listas se desprende la intencionalidad del gobierno, y eso no implica la aceptación de las personas, medios u organizaciones que figuran como blancos.
Junto a cada nombre, se indica la inclinación –positiva o negativa– en lo referido al proyecto y las posibilidades de influir en sus opiniones, sugiriendo en algunos casos, el uso de la pauta de publicidad oficial para que cambien de opinión o suavicen la que tienen.

El uso intencional de la pauta publicitaria es clave en la estrategia para influir en los medios. Por ejemplo, se explicita en un caso: «Tiene una posición crítica con el tema de la incineración hace tiempo. Es posible que se oponga. Habrá que ver si acepta cambiar o morigerar su posición a cambio de algún acuerdo de pauta para sus medios”.

Quemar basura mata. Cartel de Greenpeace

Todos somos “categoralizables”. Varía el precio.

En un archivo de Excel filtrado, (que es parte de los nueve documentos) se mapea a los distintos actores sociales en categorías. Desde, “difícil / inamovible” –como Greenpeace– hasta «posible» o “viable», de acuerdo a su grado de empatía con el gobierno, relaciones personales o si reciben dinero de las arcas públicas. También se especifica a quiénes se debe encarar “en grupos» o “a solas”. En el cronograma se plantea incluso, la publicación de columnas de opinión en algunos medios, (La Nación, Clarín, InfoBae) además de la creación de informes para TV, tendientes a influenciar a la opinión pública.

Algunas declaraciones de los participantes.

«Cuando los legisladores voten a favor de la incineración, deberán saber que están incinerando su propia reputación al apoyar este proyecto viciado de secretismo y manipulación mediática” sostuvo Enrique Viale.

La legisladora Myriam Bregman dijo que «en este plan queda clarito como nos quieren hacer creer que la incineración es algo bueno para la ciudad, y la forma en que quieren neutralizar a las voces críticas”.

Y Mariano Recalde afirmó que «todos sabíamos del modus operandi del gobierno, la novedad son las pruebas”.

Facundo Di Filippo, del Colectivo por la Igualdad, señaló por su parte que «todo estaba fríamente calculado. Entre otras cosas, estos documentos revelan la idea vergonzosa de que los periodistas pueden ser comprados o apretados con pauta publicitaria. Estas prácticas de interferencia a través de los medios es inaceptable”.

Andrea Conde, de Unidad Ciudad, indicó que “quedó al descubierto la maquinaria que el Gobierno porteño tiene para influenciar periodistas y confundir a la ciudadanía». “Paradójicamente, un día antes de que se celebre el Día Internacional de la Libertad de Prensa, nos enteramos de que el Gobierno de la Ciudad viene desde diciembre traficando influencias en los medios, pagando viajes a editores y poniendo pauta para lograr que los medios apoyen el proyecto para quemar basura en la Ciudad”.

Parte del informe presentado en la conferencia, es atribuido a la Agencia de Protección Ambiental (APRA). Según la agencia oficial Télam, APRA se comprometió a «dar una respuesta durante el día de mañana», por el jueves.

Foro Ambiental

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