Aumenta la cantidad de basura que la Ciudad de Buenos Aires entierra en los rellenos sanitarios

El Gobierno porteño asegura que se debe al crecimiento económico mientras que los ambientalistas afirman que la gestión es mala

 

Los porteños enviaron más basura al relleno sanitario Norte III, tras permanecer media década en decrecimiento. Según las cifras oficiales, se generaron unas 44.000 toneladas extra de residuos el año pasado, de las cuales 6.000 no pudieron recuperarse y fueron al vertedero. Esto significa entre 0,5% y 0,6% más que el año pasado, es decir que se enterraron 1.101.202 toneladas en 2017, unas 6.494 más que hace dos años.

“La generación y el enterramiento crecieron por dos factores: el aumento poblacional y el crecimiento económico. Los municipios de la provincia de Buenos Aires crecieron 4%, nosotros crecimos el 0,5%, con lo cual hubo una mejora en la cantidad de material recuperado respecto del año pasado”, indicó Eduardo Macchiavelli, ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad.

Pese a estos cambios, desde la cartera porteña hablan de buenos resultados y afirman que no descartan “clarificar” algunos conceptos de la Ley Basura Cero, a la que consideran una norma “mal hecha”.

“Aumentó la recuperación de la planta de tratamiento mecánico biológico; los recuperadores urbanos pasaron de recuperar 334 toneladas a 420 toneladas por día. Mejoramos muchísimo”, agregó Macchiavelli.

Pero Martín Prieto, director ejecutivo de Greenpeace Argentina, no opina la mismo: “Según la Ley de Basura Cero, la meta de reducción para este momento era del 75%. Si se toma como año de base el 2004, los residuos enviados al relleno sanitario en el 2017 deberían estar en el orden de las 357.000 toneladas. El millón de toneladas que envió al relleno el Gobierno de la Ciudad supone casi triplicar el tope que le fija la ley. Eso demuestra la falta de voluntad política para implementar la norma en los tiempos y en la forma”.

Para Macchiavelli, la ley que menciona el titular de la ONG está mal hecha: “Tomó un valor de origen que no era el real. Hoy estamos tratando el 78% de la basura que se genera en Buenos Aires. No sé si es que hay que cambiarla, pero no puede ser el único patrón a tener en cuenta. Lo que sí tenemos que hacer es clarificar los términos porque da lugar a diferentes interpretaciones, por ejemplo, en el tema de los porcentajes”, indicó, y no descartó que se utilice como herramienta un decreto reglamentario o que se elabore un proyecto de ley.

Quien tampoco piensa igual que el funcionario es Andrés Nápoli. El director ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) afirmó que el Gobierno porteño pretende restaurar la incineración de residuos, hoy prohibida por la ley, y que “esta iniciativa surge como respuesta a los muy malos resultados que tanto la Ciudad como los municipios del conurbano han tenido en lo que respecta a la disminución y minimización de los residuos, que actualmente tienen como destino final los rellenos sanitarios Norte III, González Catán y Ensenada. Casi nada se ha avanzado en el aprovechamiento de residuos orgánicos, que representan la mitad de los residuos que generamos. Es decir que hay una industria de la recuperación que sostener, fortalecer y desarrollar”.

Juan Carlos Villalonga, ex Greenpeace y actual diputado nacional por Cambiemos, también manifestó en su blog la preocupación por el tema: “Un dato preocupante surge de las estadísticas de CEAMSE (Coordinación Ecológica Metropolitana Sociedad del Estado). Creo que la política, la sociedad civil, las empresas y cooperativas vinculadas a la gestión de los residuos en la Capital deben renovar su compromiso con la necesidad de reducir el nivel de residuos enviados a rellenos. Es necesario fortalecer una nueva economía basada en el reciclado y recuperación de materiales, la llamada ‘economía circular’. Tenemos que fortalecer todas las políticas que generen actividades que hagan un uso más eficiente de los recursos naturales, un pilar central de la economía verde, es decir, de la sostenibilidad”.

Ante esto, Macchiavelli señaló que “la Ciudad es por escándalo el distrito que más ha invertido y más esfuerzo pone en este tema en comparación con el resto de América del Sur, y siempre está el dedito acusador. Podrán decir cosas, pero no pueden decir que no nos ocupamos”.

El ministro, por último, prometió que a fin de año habrá 3.700 campanas verdes, 300 puntos verdes de recuperación de material reciclable y dos nuevas plantas de separación mecánica y enfardado de reciclables con una capacidad de 10 toneladas por hora.

“Cada una de esas plantas cuesta 7 millones de dólares y ya están en construcción”, sostuvo. Esas instalaciones funcionarán en un sector de la 9 de Julio Sur y en General Paz y Holmberg.

Fuente: Foro Ambiental / Infobae