Argentina: ¿Cuáles son las provincias más atractivas para invertir en energías renovables?

Argentina presentó su primer índice sobre las regiones mejor posicionadas para el desarrollo de las energías renovables. Elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y la Subsecretaría de Energías Renovables de la Nación, la provincia que lidera el ranking es la de Buenos Aires, seguida por San Juan, Córdoba, Chubut y Catamarca.

El objetivo del Índice Provincial de Atractivo Renovable (IPAR), según Marcelo Corti, director ejecutivo del programa, “es proveer información relevante para el sector y convertirse en una referencia para la toma de decisiones de los ámbitos público y privado”.

Además de la UBA y la Subsecretaría de Energías Renovables, la iniciativa también contó con el aporte del Círculo de Políticas Ambientales (CPA). “El proyecto surgió de la necesidad de sistematizar diferencias observables entre las provincias, no sólo en aspectos normativos sino también en la cantidad de proyectos presentados y adjudicados”, mencionó Juan Prioletta, director de Estudios Económicos y Regulatorios de la Subsecretaría de Energías renovables.

El 20% del consumo de energía eléctrica de la Argentina deberá provenir de fuentes renovables en 2025.

De acuerdo a Prioletta, “la incógnita principal radicaba en analizar el grado de sintonía de la regulación provincial con la nacional y la existencia de incentivos adicionales, así como el nivel de recurso energético renovable presente en cada jurisdicción. Al mismo tiempo se buscó entender si existían barreras o limitaciones para que se instalaran proyectos”.

Como contracara, entre las regiones que hoy cuentan con menos proyectos y capitales asociados, de acuerdo a este nuevo índice nacional, se ubican Formosa, La Pampa, Entre Ríos, la Ciudad de Buenos Aires y Santiago del Estero, jurisdicciones donde se han mostrado más aletargados con respecto a los avances en materia renovable y que aún no han adherido a reglamentaciones cruciales, como la Ley de Generación Distribuida.

Para determinar el atractivo de cada provincia, el IPAR destacó sus niveles de infraestructura, tecnología y recurso energético renovable, entre otros aspectos.

“Este índice es una referencia sustancial para que todos aquellos actores interesados en invertir pero también una herramienta adicional para el desarrollo de políticas públicas”, indicó Prioletta, y aseguró que “gracias a los avances alcanzados en los últimos años, el país logró posicionarse en el top ten de los más atractivos para inversiones en esta materia”.

El índice IPAR, que contará con una periodicidad semestral, integra 27 variables que comprenden aspectos regulatorios, fiscales e institucionales a partir de la normativa vigente (leyes Nº 27.191 y 27.424), así como cuestiones tecnológicas, de aprovechamiento de los recursos energéticos y el desarrollo de infraestructura en cada jurisdicción.

“En esta primera edición del IPAR, el desafío más grande fue entender la instancia regulatoria, fiscal e institucional. Es decir, qué había hecho cada provincia en pos de implementar proyectos de energía renovable en su jurisdicción”, explicó Corti, quien además es director ejecutivo del Centro de Desarrollo Sustentable Geo, de Económicas de la UBA.

El paso a paso del índice

Para llevar adelante el IPAR, se combinaron dos subíndices que posicionaron a las provincias con relación a la Ley Nº 27.191, de Régimen de Fomento Nacional para el Uso de Fuentes Renovables de Energía Destinada a la Producción de Energía Eléctrica, y la Ley Nº 27.424, que establece el Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable Integrada a la Red Eléctrica Pública.

La Ley Nº 27.191, que impone la meta de alcanzar un 20% del consumo de energía eléctrica nacional a base de fuentes renovables para el año 2025, se encuentra focalizada en los proyectos de generación de alta potencia, generalmente alejados de los centros de consumo, que producen energía para inyectar al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). El índice elaborado por Económicas para este segmento lo lideran Buenos Aires, Chubut, San Juan, Salta y Río Negro.

Estos proyectos consisten principalmente en grandes superficies de paneles solares o conjuntos de aerogeneradores, así como proyectos de generación a base de recursos biomásicos y pequeños aprovechamientos hidroeléctricos, realizados en el marco de las rondas del Programa RenovAr y el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER), que a la fecha registran inversiones en curso por más de USD 6.800 millones, distribuidas en 126 proyectos por un total de casi 4,6 gigavatios (GW).

Por otra parte, la Ley Nº 27.424, de Generación Distribuida abarca al 99% de los usuarios eléctricos del país que no forman parte del Mercado Eléctrico Mayorista (unos 16 millones de usuarios de tipo comercial, industrial y residencial), a quienes habilita para generar su propia energía de fuente renovable para autoconsumo, remunerando los eventuales excedentes que se inyecten a la red.

La situación de las provincias menos atractivas

Así como se destacan las provincias mejor posicionadas en energías renovables, el IPAR señala como las peores a las que aún no adhirieron a la reglamentación de la generación distribuida. Esas son Buenos Aires, Chubut, Santa Cruz, Formosa, La Pampa, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Santiago del Estero, que se ubican entre los puestos 18 y 24, con cero puntos, sin haber registrado avances en este sentido.

“En cierto modo es lógico que la Ciudad de Buenos Aires ocupe el anteúltimo puesto en términos de energía renovable de alta potencia porque no cuenta con los mismos recursos energéticos renovables que las provincias de San Juan, Jujuy, Buenos Aires o Salta, por ejemplo. Pero como contrapartida CABA sí cuenta con un gran potencial para desarrollar inversiones en el área de generación distribuida, aunque también tiene cero puntos en este subíndice, en mayor medida por la falta de institucionalización de sus políticas”, señaló Corti.

Prioletta explicó que el sector de alta potencia posee una trayectoria extendida, marcada por el programa de abastecimiento de energía eléctrica a partir de fuentes renovables RenovAr, que está en marcha desde hace tres años y tiene cuatro rondas en su haber, una de ellas en curso. La Ley de Generación Distribuida, en cambio, sólo tiene un año de vida y requiere mayor involucramiento por parte de las autoridades regulatorias provinciales para su implementación.

“Dada su reciente reglamentación, esta Ley todavía no cuenta con un track-record de instalaciones. Sin embargo seis provincias ya se encuentran adheridas y en fase de implementación. Esta situación determinó que este subíndice, al menos en esta primera edición, no incluyera los aspectos relacionados con tecnologías, recursos e infraestructura de la Ley de Generación Distribuida”, apuntó.

En relación al índice global IPAR (que integra los dos indicadores parciales anteriores), Corti advirtió que algunas provincias cuentan con recursos energéticos significativos como para avanzar en el desarrollo de energías renovables, pero aún no lo han hecho, como Formosa, La Pampa, Entre Ríos y Santiago del Estero.

Fuentes:

– La provincia de Buenos Aires lidera el ranking de atractivo para invertir en energías renovables / Infobae

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