China: usarán materia fecal de osos panda para producir papel higiénico, servilletas y pañuelos

Gracias al oso panda, un ícono social en todo el mundo, la industria papelera podría ser menos contaminante. Así lo han afirmado la empresa china de papel, Qianwei Fengsheng Paper Company y el Centro de Conservación e Investigación Dujiangyan, quienes anunciaron un acuerdo para reciclar los excrementos de esta especie emblemática y convertirlos en papel tisú, material con el que se fabrican pañuelos kleenex, servilletas y el papel higiénico común.

Las cacas de panda están cargadas de celulosa, debido al bambú, la base de su dieta. Se calcula que en toda China hay unos 1.600 pandas gigantes en libertad. La compañía papelera recogerá los desechos de las reservas de Dujiangyan, Wolong y Bifengxia tres veces por semana y los someterá a un proceso de reciclaje, informó el subdirector general de la empresa, Zhou Chuanping. En dicha reserva viven varios cientos de ejemplares, lo que supone una regogida de miles de kilos de deshechos a la semana.

El oso panda gigante (Ailuropoda melanoleuca) consume de media unos 15 kilos de bambú al día y produce 10 kilográmos de excrementos, con un alto contenido en celulosa, la base del papel. Además de estas "valiosas cacas", conocidas popularmente como "bolas verdes" por su aspecto, los úrsidos producen 50 kilogramos de desperdicios de alimentos al día, la mayor parte cáscaras de bambú que escupen después de masticar, según el jefe a cargo del proyecto, Huang Yan.

Del bambú que consumen, los osos únicamente absorben los polisacáridos y otros nutrientes que necesitan, pero defecan la celulosa en grandes cantidades. Durante la digestión, los pandas separan la fructosa de las fibras de la planta, por lo que la empresa se ahorra este proceso. "Es un paso esencial en la producción de papel", afirmó Yang Chaolin, el presidente de la compañía.

 

Pese al posible rechazo inicial, Chuanping asegura que el producto final tiene todas las garantías de salubridad necesarias. El subdirector ha explicado que durante la producción se llevan a cabo unos 60 procesos de lavado y vaporización. Además, el papel se pasteurizará para esterilizarlo y garantizar el cumplimiento de las normas de sanidad. "Para garantizar la seguridad, el papel se someterá a pruebas de bacterias antes de que ingrese al mercado", dijo Zhou.

Debido a este proceso de esterilización, la compañía ha justificado su precio, un paquete por 43 yuan (5,51 euros). Los productos, que pronto se lanzarán en el mercado chino, se comercializarán como parte de una línea llamada Panda Poo, decorada con una imagen de un oso blanco y negro comiendo bambú.

"El papel de seda natural Panda Poo puede ser una opción aceptable para las personas con una filosofía ambiental más fuerte", concluyeron los impulsores de la iniciativa.

Fuente: foro Ambiental / El País (11.01.18)

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