¿Qué son y cómo se forman las “islas” de basura en los océanos?

Los mares y océanos de la Tierra acumulan grandes cantidades de residuos, muchos de los cuales son plásticos que flotan en el agua durante décadas. En los últimos años diversos estudios han confirmado la existencia de varias zonas oceánicas en las que la concentración de estos residuos es especialmente significativa, llegándose a hablar de “islas” o “manchas” de contaminación por plásticos.

Según el Programa para el Medio Ambiente de Naciones Unidas, actualmente hay un promedio de 13.000 piezas de plástico flotante por cada kilómetro cuadrado de océano, pero esta cifra se incrementa hasta un millón de trozos en los remolinos. Esta situación se debe a que las corrientes marinas arrastran los plásticos a los principales océanos creando gigantescos conglomerados de residuos flotantes.

Un equipo que lideran investigadores de la Universidad de Miami (EE.UU.) ha desarrollado un nuevo modelo matemático que ayuda a explicar cómo y por qué se forman estas acumulaciones de residuos en zonas alejadas de los puntos de vertido de los residuos.

Los datos obtenidos con este modelo, que utiliza los conocimientos más actualizados sobre corrientes marinas y vientos, está ayudando a los expertos a localizar las grandes masas de plásticos flotantes y, en consecuencia, podría facilitar su retirada. Los resultados de esta investigación han sido publicados en la revista Geophysical Research Letters (edición impresa del 16 de diciembre de 2016).

Francisco Beron-Vera, profesor asociado de investigación en el Departamento de Ciencias Atmosféricas de la Escuela Rosenstiel de la Universidad de Miami y autor principal del estudio, explica que la acumulación de residuos en las zonas conocidas como “giros oceánicos” es demasiado rápida para ser debida únicamente al efecto de los vientos alisios que convergen en estas regiones.

La isla de residuos más conocido es la llamada "Gran mancha de basura del Pacífico". Ubicada entre Hawái y California (al occidente de Estados Unidos), esta “isla” hecha de desechos fue descubierta en 2010 y, según Greenpeace, es más grande que todo el condado de Texas. Es decir, más de dos veces el diámetro de la provincia de Buenos Aires.

Los autores utilizaron datos de diversas boyas fijas y boyas móviles de la NOAA (Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos) para poner a prueba su modelo de desplazamiento por corrientes marinas y vientos en los cinco grandes giros oceánicos en un plazo de 20 años.

Los resultados de este estudio confirman los desplazamientos de los objetos flotantes, en función de su volumen y forma, en dirección al centro de las zonas conocidas como islas o manchas de residuos. Este modelo matemático puede ser utilizado para determinar la evolución del problema de los residuos en el mar y, también, para localizar restos de naufragios, según los autores.

Fuente: La Vanguardia (07.04.17)

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