Otro logro del programa de reproducción en cautiverio en el Chaco

El Complejo Ecológico de la localidad chaqueña de Sáenz Peña ha dado a luz a un nuevo tapir, una especie que se encuentra en vías de extinción en Latinoamérica a causa de la destrucción de su hábitat por el crecimiento de la deforestación y la cacería furtiva.  

“Se encuentra muy bien al cuidado exclusivo de su madre”, comentó Jorge García, el director del complejo, donde conviven ocho parejas de tapires.

El nacimiento de este nuevo ejemplar, que es macho y pesó 6,3 kilos, se produjo en el marco de un programa de reproducción en cautiverio que el Complejo Ecológico viene realizando durante los últimos quince años.

Los tapires suelen estar presentes en regiones selváticas húmedas y páramos andinos. En la región, habitan en el sureste de México y Centroamérica, las costas de Venezuela, Ecuador y Colombia, y el norte de Argentina, principalmente en las provincias de Salta, Jujuy, Chaco, Formosa y Misiones.

Antes de parir, las hembras mantienen una larga gestación de 13 meses. La cría al nacer presenta un pelaje pardo rojizo con rayas y pintas blancas, esto le permite camuflarse correctamente en la naturaleza.

Los primeros representantes de la familia de los tapires datan de hace 55 millones de años. Además de Latinoamérica están presentes en Asia, donde pueden pesar hasta 300 kilos. De cuerpo macizo, patas cortas y cabeza grande, la presencia de este animal, sin embargo, ha sido drásticamente mermada durante el último siglo.

Por esta razón, fue incluido en la categoría de especies en peligro de extinción por Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM). De acuerdo a la Fundación Temaiken, en nuestro país su área de distribución se redujo en un 50 % en los últimos 130 años.


Conservación

El Complejo Ecológico Municipal viene trabajando desde hace muchos años en el manejo y reproducción de esta especie en peligro de extinción, en la actualidad posee tres parejas de mirikiñá o mono lechuza, dos de las cuales se han reproducido y crían a sus hijos, lo que es excelente para el futuro de la especie, comentó García.

Ya se obtuvieron, por otro lado, los primeros huevos de Muitú, un ave autóctona perteneciente a la familia de los crácidos de gran tamaño y vistoso aspecto. El Complejo trabaja junto con instituciones ambientalistas para que la próxima temporada puedan liberarse algunas parejas nacidas en cautiverio.

Fuente: Foro Ambiental (07.12.17)

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