En 2017 no hubo récord histórico de temperatura pero crecieron los desastres meteorológicos

Finalmente el 2017 no tuvo la mayor temperatura de la historia, pero tampoco estuvo entre los niveles promedio. Según el último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), quedará tercero entre los años más calientes desde que se tienen registros del clima.

De enero a septiembre, la temperatura media del planeta estuvo aproximadamente 1,1 °C por encima de los niveles preindustriales, lo que muestra una pequeña disminución con respecto a los récords alcanzados en 2015 y 2016.

Con respecto al nivel de los océanos, la OMM afirmó que se mantuvo relativamente estable durante la primera mitad del año, algo que está relacionado directamente con el cese del fenómeno de El Niño. Sin embargo, en el segundo semestre existió una ligera tendencia al crecimiento.

El volumen promedio de hielo ártico y antártico, por su parte, sí se redujo en comparación a los últimos años. Según el informe, entre el 2000 y el 2017, la masa de hielo en los polos ha disminuido hasta en 3.500 billones de toneladas, a pesar de que se notó un aumento de hasta 40.000 millones de toneladas este año.

Otro dato desprendido de este estudio fue el de las precipitaciones. En Centroamérica y Sudamérica, las lluvias fueron superiores a los promedios pasados, lo que alivió el impacto de las sequías del 2016. Como contrapartida, en Europa y Asia (con algunas excepciones) el promedio resultó bastante deficiente, causando impactos negativos en la agricultura y ganadería.

Los compromisos asumidos por las naciones exigen que las emisiones contaminantes sean, para el 2030, un 30 por ciento menores que las actuales. De esa manera se ayudará a cumplir la meta fijada por el Acuerdo de París, de mantener la temperatura global por debajo de los 2 °C, el límite de calor que se estima que puede soportar la Tierra.

Más desastres

Tal vez el aspecto más preocupante para la OMM ha sido la cantidad de desastres naturales que hubo en el 2017. De acuerdo a las mediciones del informe, crecieron los fenómenos climáticos adversos como incendios forestales, sequías, huracanes y olas de calor.  

“Hemos sido testigos de fenómenos meteorológicos extraordinarios, temperaturas que han llegado a +50 °C en Asia, huracanes sin precedentes en el Caribe y en el Atlántico que han llegado hasta Irlanda, devastadoras inundaciones monzónicas que han afectado a muchos millones de personas y una sequía implacable en África oriental” afirmó el Secretario General del organismo internacional, Petteri Taalas, durante su intervención en la Convención de Cambio Climático de Bonn (COP 23).

En Puerto Rico, Miami, Cuba y numerosas islas del Caribe, los huracanes Harvey, Irma y María, catalogados en la máxima categoría, han causado enormes daños en los últimos meses, como la evacuación masiva de personas, la destrucción de millones de hogares y la falta de recursos básicos, como alimentos y agua.

También ha habido grandes daños en varias islas caribeñas como Dominica, designada como “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO. Mientras que la Isla de Barbuda fue declarada un lugar riesgoso para vivir.

Pero los desastres ambientales de este año no se limitaron al Caribe, ya que en países asiáticos densamente poblados como la India y Bangladesh, las olas de calor dejaron como saldo 1.200 muertos. En África, por su parte, durante los últimos meses, unas 20 naciones se vieron obligadas a declarar la emergencia climática, debido a las extensas sequías que han causado grandes desplazamientos de la población.

Asimismo, durante 2017, en Europa más de 200 personas murieron como consecuencia de catástrofes naturales, como huracanes e inundaciones, y más de un millón de hectáreas de bosque quedaron destruidas por incendios forestales.

Fuente: Foro Ambiental (15.12.17)

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