Ambientalistas mendocinos apoyan el proyecto para prohibir el fracking en La Pampa

Una veintena de ONG´s de Mendoza se sumaron a la iniciativa del legislador Martín Berhongaray, que busca prohibir por ley el desarrollo de esta actividad extractiva en suelo pampeano.

 

Las organizaciones ambientalistas de Mendoza no pudieron evitar que el fracking sea habilitado en su provincia. Pero, pese al duro golpe que implicó, su lucha contra las actividades extractivas continúa tanto allí como en otras regiones. Así, a través de un comunicado, han manifestado su apoyo al proyecto de ley que pretende que no ocurra lo mismo en La Pampa.

“Nos solidarizamos y velamos por un serio debate en la provincia vecina de La Pampa para evitar que la destrucción del fracking llegue a sus tierras”, explicaron las veinticinco ONG´s que firmaron el escrito.

La iniciativa para prohibir el uso de este sistema de extracción de hidrocarburos no convencionales en La Pampa fue presentada por el legislador Martín Berhongaray (UCR-Cambiemos), quien además preside la Comisión de Ecología de la Legislatura Pampeana.

“La propuesta apunta a prohibir el fracking, en la medida de que no existan garantías suficientes con respecto a que el empleo de esa técnica no contaminará el ambiente ni ocasionará daños a la salud de la población”, afirmó Berhongaray.

El comunicado en apoyo a su proyecto fue presentado por 28 asambleas y fundaciones de las ciudades de Malargüe, San Rafael, General Alvear, San Carlos, Tunuyán, Junín, San Martín, Rivadavia, Luján de Cuyo, Lavalle y Uspallata. El escrito también cuenta con la Red Nacional de Acción Ecológica (RENACE), la Asamblea Argentina Sin Fracking y el Observatorio Petrolero Sur.

“Para que el fracking no llegue a La Pampa, es necesario que también Mendoza haga su parte: revocar concesiones y licitaciones a empresas para explorar y explotar yacimientos no convencionales y comenzar a debatir en el poder legislativo el proyecto presentado por las asambleas y las firmas de 43.000 ciudadanos mendocinos”, apuntaron las organizaciones.

El fracking es una técnica que consiste en la perforación de un pozo, entubado y cementado, a más de 2.500 metros de profundidad, en el cual se inyecta agua, arena y químicos a alta presión, para fracturar la roca y así llegar a las reservas contenedoras de hidrocarburos. La principal crítica a esta actividad extractiva radica en la contaminación que produce en las aguas superficiales y subterráneas, a causa de la gran cantidad de fluidos químicos que se utilizan en los procesos de extracción.
Berhongaray recordó que “esta práctica es muy cuestionada en el mundo al punto que muchos de los países más desarrollados la han prohibido” y agregó que “hasta tanto no se tenga la certeza científica de que la práctica no es nociva, por aplicación del principio precautorio, que es la columna vertebral del derecho ambiental, lo que corresponde es prohibirla”.

La posición del gobierno pampeano

Con respecto al debate sobre la fracturación hidráulica en La Pampa, el subsecretario de Hidrocarburos y Minería de la provincia, Matías Tosso, aseguró que “vamos a tener que tomar una decisión sobre si se hace fracking o no”.
El funcionario, en ese sentido, sostuvo que “todo trabajo exploratorio debería hacerse sin fracking. Es un tema que va mucho más allá incluso del agua. Hay que hacer todos los estudios ambientales. Hemos estudiado el tema y pareciera ser que, desde el punto de vista técnico, hay media biblioteca a favor y media en contra. Acá hay una cuestión política, jurídica y ambiental que debe estar contemplada antes de hacer el fracking”.

Nota relacionada:

No al fracking en La Pampa“.

El retroceso de Mendoza

En Argentina, actualmente, hay decenas de municipios que prohíben el fracking. Estos están nucleados principalmente en Neuquén, Río Negro, Santa Fe y Buenos Aires. La única provincia del país que la tiene prohibida en la totalidad de su territorio es Entre Ríos, que marcó este hecho histórico en abril del 2017.
Mendoza, hasta no hace mucho, también estuvo a la vanguardia de la lucha contra la fractura hidráulica. De hecho, varios de sus municipios se habían declarado “libres de fracking”. Pero en marzo pasado, la situación ambiental de la provincia dio un vuelco rotundo luego de que el gobernador Alfredo Cornejo decidiera habilitara el desarrollo de la actividad a través del Decreto 248, pese al rechazo que habían mostrado vecinos y ambientalistas.
Al respecto, Berhongaray afirmó que “no sólo es un acto de irresponsabilidad, sino que es un comportamiento inconstitucional porque avanza en forma unilateral poniendo en riesgo el ambiente sobre una cuenca que también pertenece a otras provincias. Se está afectando una vez más el principio de unidad de cuenca”.
Antes de que sea aprobada por decreto, la iniciativa fue presentada durante una audiencia pública en Malargüe, el pasado 28 de diciembre, y meses antes el gobernador Cornejo había llevado adelante una “serie de pruebas piloto” en cuatro pozos petroleros de la misma localidad.
A raíz de estas extracciones, la organización ambientalista Ecoleaks de Mendoza reveló documentación secreta oficial que indicaba que ya había napas del Atuel, río que discurre principalmente por el sur de Mendoza y llega el noroeste de La Pampa, que contenían sustancias químicas muy por encima de los valores tolerados por la legislación.
El Gobierno de Mendoza negó la publicación y le entregó notas y documentación al Ejecutivo de La Pampa en donde jura que no existe tal contaminación. Cabe recordar que ambas provincias arrastran un litigio en la Corte Suprema de Justicia de la Nación por este curso principal, que fue cortado aguas arriba, en perjuicio del oeste pampeano.

Fuentes:

  • No sólo queremos a Mendoza Libre de Fracking, también queremos a La Pampa Libre de Fracking / opsur.org.ar
  • Fracking: organizaciones mendocinas respaldan a La Pampa / Diario de La Pampa
  • “Todo trabajo exploratorio debería hacerse sin fracking” / Diario de La Pampa

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