Agricultura industrial, un modelo productivo que asfixia

La lógica extractivista que caracteriza a la agricultura actual está desestabilizando al planeta. De acuerdo a un estudio difundido por Ecology and Society, el sistema agrario hoy se encuentra fuera de los “límites de seguridad planetarios” y pone en riesgo la existencia misma de la especie humana.

 

Teniendo en cuenta estos parámetros establecidos por la organización Stockholm Resilience Centre desde 2009, el trabajo afirma que dos de los límites ya han sido transgredidos: la integridad de la biósfera –relacionada con la tasa de extinción de especies y la disminución de la diversidad genética– y las interferencias en los ciclos globales del nitrógeno y del fósforo.

Pero no solo eso. De acuerdo a Rodomiro Ortiz, de la Universidad Sueca de Ciencias de la Agricultura y coautor del trabajo, “la agricultura también se encuentra cerca de sobrepasar dos límites más como son el cambio en el uso de la tierra y el uso del agua dulce”. Ambos, ahora, se encuentran en zona de incertidumbre.

El trabajo, además, indica que la agricultura intensiva –basada en agroquímicos, fumigaciones y en el uso excesivo de agua– está contribuyendo fuertemente con el cambio climático, otro factor importante. Los otros márgenes de seguridad son la acidificación de los océanos, el agotamiento de la capa de ozono, la carga atmosférica de los aerosoles y la introducción de nuevas entidades no existentes en la naturaleza, o que existen de manera reducida, como ocurre con los pesticidas o los cultivos genéticamente modificados.

Según los autores, hay algo que se está haciendo mal a la hora de generar alimentos para un planeta cada vez más poblado. Incluso la ONU calificó de “mito” la necesidad de usar pesticidas para producir alimentos. Pero no solo eso, ya que “todo el sistema de la comida, desde la agricultura, pasando por el procesamiento, la logística, la venta y el consumo afecta al sistema y ofrece un amplio rango de posibilidades de mitigación”, afirman.

Ortiz sostiene que para reducir este papel negativo de la agricultura se necesitarán muchas intervenciones. Por ejemplo, fomentar “la agricultura sostenible que aumenta la productividad, mejora la capacidad de resiliencia, reduce o elimina las emisiones de efecto invernadero, y permite la seguridad alimentaria y los objetivos nacionales de desarrollo”.

Para Irene Wais de Badgen, bióloga especializada en ecología de la Universidad Estatal de Oregon, EEUU, la pregunta de cómo hacer para que la agricultura deje de ser uno de los límites de supervivencia del sistema planetario “es fácil de responder, pero muy difícil de implementar”.

Sin embargo, propone alternativas: “Hay que volver a la agroecología, como se está haciendo ya en Europa. Aún con falta de espacio, las granjas verticales con cultivos hidropónicos están cobrando mucho auge”.

Y agrega: “Lo que pasa es que es un sistema caro todavía. Es falso que no se pueda alimentar al mundo sin agroquímicos. Esa frase es el caballito de batalla de las multinacionales que fabrican plaguicidas y fertilizantes, causando un daño enorme e irreversible.”

Fuente: Foro Ambiental