25 jóvenes logran que Colombia se haga cargo de la deforestación de la Amazonía

Luego de que denunciaran al Estado por falta de acciones contra la tala en la selva, la Corte Suprema falló a su favor. De acuerdo al último informe oficial de 2016, la pérdida de bosques en la región había aumentado un 44 por ciento.

 

El Gobierno de Colombia tiene cuatro meses para presentar un plan que frene la deforestación en la Amazonia. Así lo ordenó la Corte Suprema de Justicia, luego de que fallara a favor de un colectivo de jóvenes de entre siete y veintiséis años que había denunciado la falta de acciones al respecto.  

“Se trata de un fallo histórico tanto nacional como internacionalmente”, destacó César Rodríguez Garavito, abogado de los jóvenes y director de Dejusticia, un centro de estudios políticos y jurídicos.

De acuerdo al último reporte del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) de las 178.597 hectáreas de bosque que Colombia perdió en 2016, el 39% correspondió al Amazonia. En ese sentido, Rodríguez Garavito criticó la falta de datos oficiales sobre el último año y recordó que el Gobierno prometió deforestación cero para el 2020 (Cumbre del clima de París de 2015).

“Nuestro reclamo es sencillo: prometieron frenar la deforestación en la Amazonía y lo tienen que cumplir. Hasta ahora el problema ha avanzado en lugar de retroceder”, sostuvo el letrado ambientalista.

En el fallo, el máximo tribunal mencionó que la tala es una de las principales causas del cambio climático y explicó que las futuras generaciones son las que padecerán las consecuencias. Por eso, le exigió al Gobierno de Colombia que garantice la participación de los jóvenes en la construcción del nuevo plan para preservar los bosques.

“La Justicia considera a las generaciones futuras como sujetos de derecho y ordena que el gobierno tome acciones concretas para proteger el país y el planeta que les corresponderá vivir”, celebró Rodríguez Garavito.

Con el objetivo de proteger este ecosistema vital, la Corte Suprema reconoce a la Amazonía colombiana como una “entidad sujeto de derechos”, así como el año pasado la Corte Constitucional lo hizo con el río Atrato. Esto significa que el Estado tiene el deber de conservarlo, mantenerlo y restaurarlo.

“Resulta claro, pese a existir numerosos compromisos internacionales, normatividad y jurisprudencia sobre la materia, que el Estado colombiano no ha enfrentado eficientemente la problemática de la deforestación en la Amazonía”, señaló el tribunal.

La Corte, además, les ordenó a los municipios de la Amazonia actualizar sus Planes de Ordenamiento Territorial en un plazo de cinco meses. Pidió también que las Corporaciones Autónomas de la Amazonía (Corporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y Oriente Amazónico, Cormacarena y Corpoamazonía) tengan un plan de acción propio para reducir la deforestación.

“Es una manera de contribuir, un grano de arena a todo proceso de construcción de personas más conscientes por el medio ambiente que tenemos que cuidar”, manifestó Yurshell Yanishey Rodríguez, una de los jóvenes que participó de la demanda.

Antecedentes en el mundo

Holanda fue el primer país donde ciudadanos denunciaron a un gobierno por asuntos ambientales. En 2015, un tribunal de La Haya le ordenó al primer ministro de Holanda, Mark Rutte, reducir las emisiones de gases contaminantes en al menos el 25 por ciento para 2020, tomando como referencia las de 1990.

El tribunal respondió así a la demanda planteada por una organización ciudadana, Urgenda, en la que unos 900 activistas habían planteado a la corte que el gobierno neerlandés no estaba haciendo lo suficiente para evitar el cambio climático.

Un caso más similar al de Colombia se produjo en Estados Unidos. Desde el 2016, la Our Children’s Trust (OCT), una organización liderada por jóvenes de veintiún niños y niñas, lleva adelante un juicio contra el Gobierno de Estados Unidos, al que acusa de no tomar las medidas necesarias para controlar los gases de efecto invernadero y garantizar una buena calidad de vida en el futuro.

Para Rodríguez Garavito, el fallo en Colombia representa un paso fundamental en la dirección que ya dieron otras cortes en el mundo para que los gobiernos cumplan y aumenten sus compromisos contra el calentamiento global.

“Además de recoger el consenso científico sobre la importancia de los bosques en la mitigación del cambio climático, el fallo avanza al declarar la Amazonía como sujeto de derechos, lo que permite proteger ese ecosistema esencial para Colombia y la humanidad”, concluyó.

Fuentes:

  • En fallo histórico Corte Suprema concede tutela de cambio climático y generaciones futuras / Dejusticia
  • Jóvenes colombianos obligan al gobierno a actuar contra la deforestación de la Amazonía / www.dw.com

Foro Ambiental